El precio de la vivienda sube un 3,7% en 2021 y suma ocho años de alzas

Las casas nuevas se encarecieron un 4,6% y las de segunda mano, un 3,6%

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La pandemia no ha podido evitar la escalada de los precios inmobiliarios. Contrariamente a lo que los predecían muchos analistas a principio de 2021, la vivienda se ha encarecido en España un 3,7% de media, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta forma, el país hila ocho años consecutivos de subidas después de que en 2013 los precios cayeran hasta -10,6%, sin duda uno de los momentos más oscuros para vender una casa.

El incremento de este año supera en 1,6 puntos el de 2020, cuando estalló la pandemia. Sin embargo, aún está por debajo del ritmo de subidas que se venían experimentado en los años previos al Covid, cuando se encarecieron hasta un 6,7%.

En cualquier caso se trata de un repunte que, según las inmobiliarias, va acorde a la gran demanda que se ha generado tras el impacto de la pandemia. Fotocasa precisa que el cambio en las preferencias habitacionales de los individuos, sumado a la alta rentabilidad del activo inmobiliario como refugio para los inversores y a las condiciones de financiación de los bancos a la hora de conceder créditos hipotecarios, impulsan que la demanda crezca a un ritmo más rápido que la oferta.

El exceso de demanda es lo que impulsa los repuntes. María Matos, portavoz del portal inmobiliario, asegura que “mientras continúe esta intensidad en el mercado, es posible que los precios incrementen”. El servicio de estudios de CaixaBank comparte esta idea; según sus estimaciones de diciembre, el ritmo alcanzará el 4% en 2022. No obstante, el repunte se frenará a medida que se disipen las tensiones sobre el abastecimiento de determinadas materias primas y la oferta de viviendas se amplíe.

Si se analiza la evolución de la última década, se observa que entre 2008 y 2013, en plena crisis económica, los precios de la vivienda en España registraron descensos anuales de distinta intensidad, alcanzado mínimos históricos en 2012. Por contra, a partir de 2014 se volvió a tasas positivas, con un repunte anual medio del 0,3%, que en 2015 se aceleró hasta el 3,6% y que llegó a sus máximos en 2018 (6,7%).

La actual tendencia alcista está impulsada tanto por la venta de viviendas nuevas como de segunda mano. De hecho, mientras los pisos de reciente construcción moderaron su ritmo de subida, al pasar de un 6,5% en 2020 al 4,6% en 2021, en el otro caso se aceleró; de 1,4% al 3,6% en el mismo periodo.

En suma, las casas nuevas registraron el año pasado su menor alza desde 2014, cuando solo aumentaron un 0,9%. Por contra, la usada tuvo un mejor año, con una subida de más de dos puntos por encima de 2020, aunque sin superar el año previo a la pandemia.

El repunte de fin de año

Entre octubre y diciembre de 2021 el precio de la vivienda libre subió un 6,4% respecto al mismo periodo del año anterior, su mayor alza desde el estallido de la pandemia. Supera en más de dos puntos el registrado en el tercer trimestre y en más de cinco puntos el del primero. Esta evolución alerta, según Fotocasa, de dos cosas. Por un lado, es reflejo de los daños ocasionados por los cuellos de botella, la falta de mano de obra en el sector de la construcción y el encarecimiento del coste de los materiales. Por otra parte, se atribuye a la escasez de un tipo de vivienda muy concreta, de tipo unifamiliar, con luz natural, espacios abiertos, zonas verdes y propicios para el teletrabajo.

Si se analiza por tipo de vivienda, se observa que la tasa anual de las nuevas construcciones sube dos puntos, hasta el 6,1%. La variación de la vivienda de segunda mano alcanza el 6,4%, más de dos puntos por encima de la registrada el trimestre anterior y la más elevada desde el cuarto trimestre de 2018.

La demanda de vivienda se desplaza a los municipios menos poblados

Con la crisis del coronavirus se ha producido un desplazamiento de las familias hacia los municipios menos poblados. Así lo refleja un informe de BBVA Research sobre la demanda de vivienda, publicado este miércoles.

La mayor parte de las capitales de provincia han pasado de ser los municipios con mayor dinamismo en las compraventas durante el periodo de recuperación (2013-2019) a mostrar descensos en las ventas tras la aparición de pandemia. Tan solo algunas capitales de provincia han seguido siendo las que más han contribuido al avance de las compraventas, se trata de Córdoba, Málaga, Palma de Mallorca, Tenerife, Cuenca, Guadalajara, Badajoz y Cáceres.

En Madrid, las compras en la capital cayeron el 1% y las del resto de municipios madrileños subieron el 15,8%. En Barcelona el crecimiento fue del 7,5% en los municipios, mientras que en la capital cayó un 3,7%.

Los datos revelan un cambio de preferencias de la demanda de vivienda tras la pandemia. Las personas buscan casas más grandes, con un tamaño medio que ha pasado de los 95 metros cuadrados a comienzos de 2019 a los 105 metros en el tercer trimestre del año pasado. Además, la recuperación de la vivienda unifamiliar ha sido más relevante que la de las viviendas en altura, aunque en los últimos meses se ha moderado esta tendencia.

La suma de operaciones de compraventa en las capitales de provincia en 2019 supuso el 30,9% del total de ventas de viviendas en España, bajó al 29,1% en 2020 y se recuperó hasta el 29,6% en la primera mitad de 2021.

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