Greg Liddell: "Vamos a crear la gran escuela de formación del Ritz"

Es el director general y vicepresidente de operaciones del hotel Mandarin Oriental Ritz

Cree que Madrid es una de las grandes capitales del lujo

Greg Liddell, este viernes en el restaurante Palm Court, del Mandarin Oriental Ritz.
Greg Liddell, este viernes en el restaurante Palm Court, del Mandarin Oriental Ritz.

Estudió marketing y gestión empresarial en Sídney (Australia), el país de origen paterno. Desde joven, Greg Liddell, nacido en 1976 en México de donde procede su madre, compaginó sus estudios con el trabajo. Acumula más de dos décadas de experiencia en la industria de la hotelería de lujo, donde ha ocupado diferentes cargos directivos, entre ellos el de director general de Aman Resorts y el de director general de Karma Resorts, donde fue responsable de los complejos hoteleros de Bali (Indonesia) y Koh Samui (Tailandia).

Los últimos 13 años los ha pasado en Mandarin Oriental Hotel Group, donde comenzó su carrera en 2009 como director general del entonces Mandarin Oriental Dhara Dhevi, en Chiang Mai (Tailandia). También ha sido director general de The Landmark Mandarin Oriental, en Hong Kong, continuó su carrera en el hotel que abrió el grupo asiático en Barcelona, en el Mandarin Oriental de Canouan, en San Vicente y Las Granadinas, y en el mítico Mandarin de Bangkok, su anterior parada antes de recalar en agosto de 2020 en Madrid. Preparó la reapertura para abril del año pasado y después de una profunda obra ejecutada por el arquitecto Rafael de La-Hoz, en la que se invirtieron tres años y 99 millones de euros, de uno de los iconos hoteleros de la ciudad, el Ritz. La entrevista se celebra bajo la hermosa cúpula de cristal del restaurante Palm Court, que ocupa el corazón central del hotel. Está contento: 2021, con pandemia de por medio y nueve meses de actividad, lo cerró por encima de las expectativas.

Le iba a preguntar por cómo le había afectado la pandemia, pero ahora le tengo que preguntar también sobre su percepción tiene del conflicto bélico.

En cuanto a la pandemia, la última ola de Ómicron fue una bofetada, pero ahora parece que todo va mejor. Y sobre lo segundo, hay que esperar. Por el momento, no está afectando, pero esto no va a parar todavía. Creo que los gastos de electricidad y de gas van a ser más caros. Va a haber más presión en estos gastos. No veo que otros mercados fuera de Rusia y de Ucrania vayan a estar afectados, pero aún es pronto para evaluar todo esto, aunque de momento no se está viendo. Creo que con la pandemia se están viendo las cosas de otra manera, la gente está cansada de ver las cosas negativas, quiere ver la luz. Por suerte, Madrid tiene la ventaja de que aquí las cosas se han manejado bien, se ha hecho una vida bastante normal y eso la gente lo reconoce.

La ciudad está viviendo un momento de esplendor en cuanto a aperturas de hoteles.

Hay una oferta más amplia de hoteles y de restaurantes que no había antes, vivimos un momento positivo, ya que Madrid se está colocando como una de las ciudades más atractivas para el turismo.se está colocando como una de las más atractivas para viajar. Tiene cultura, tres museos como el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen de primer nivel, gastronomía, oferta de compras, barrios nuevos y es una ciudad segura, algo que valoran sobre todo los visitantes de Sudamérica. Tenemos el Paisaje de La Luz [la zona del Paseo del Prado y del Buen Retiro, declarado Patrimonio Mundial en 2021], algo que sorprende a muchos. Además, ahora la estacionalidad no existe.

¿Qué tuvo este proyecto para que decidiera aceptarlo?

Después de haber trabajado en Bangkok, un hotel con 145 años de historia, venir al Ritz, con 112 años, supone un privilegio porque tiene un legado y estás rodeado de colegas llenos de orgullo por la empresa en la que trabajan. Es muy importante el orgullo de pertenencia. Aquí hay hijos de trabajadores, familias muy orgullosas de trabajar aquí. Tanto es así que tenemos un grupo de seis personas, que se han retirado en el último año, que pertenecen a la asociación de jubilados del Ritz, y que se encargan ellos mismos de hacer formación para los nuevos que han entrado y para gente de fuera, gente desfavorecida. En este sentido, queremos ampliar la escuela y crear una gran escuela de formación con el saber hacer del Ritz para formar a gente menos privilegiada. Para ello trabajamos con el Ayuntamiento, que nos envía gente, y con dos fundaciones, que anunciaremos en breve. Queremos que ese saber hacer no se pierda porque es único.

¿En qué otros proyectos de sostenibilidad trabajan?

Estamos enfocados en estos temas. Hemos suprimido el uso singular del plástico en las habitaciones, como tampoco trabajamos con especies en peligro de extinción, además de estar centrados en temas de diversidad e inclusión. Trabajamos con colectivos en riesgo de exclusión, dando empleo y formación gratuita en nuestra escuela del Ritz.

Cada vez hay más hoteles de lujo en Madrid, ¿cómo lleva la competencia?

Es positivo para nosotros y para la ciudad. Varias cadenas han entrado por primera vez en el mercado español y eso es bueno, aunque te hace trabajar más, pero eso forma parte de la calidad que siempre buscado. En Madrid ya había hoteles muy buenos, pero creo que hay espacio dentro del mercado para todos, y todos podemos tener éxito. Madrid, además, tiene una oferta de alojamiento muy variada y es atractiva para el ocio y para los negocios y los congresos. Tiene muy buena infraestructura. Nosotros esperamos poder recuperar este año la actividad que se perdió el año pasado por la pandemia, y que 2022 sea el año de los grandes eventos, de las celebraciones bonitas.

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