Canarias

Guerra en Ucrania, amenaza de tormenta en las islas

La afección al turismo o a la ganadería, pasando por un aumento del precio de la energía o de la inflación: el panorama poco halagüeño que afronta el archipiélago por el conflicto bélico

Monumento a la Independencia el pasado día 3 de marzo, en Kiev.
Monumento a la Independencia el pasado día 3 de marzo, en Kiev.
Santa Cruz de Tenerife

Nadie sabe aún cómo terminará la invasión de Ucrania por parte de Rusia, ni cuándo lo hará. Aunque poco más de una semana después del comienzo del conflicto, ya se empiezan a percibir sus consecuencias. En Canarias, sectores como el turismo o la ganadería se encuentran entre los primeros afectados, y el aumento del precio de la energía y de la inflación como consecuencia directa de la guerra dibujan un panorama poco halagüeño para el archipiélago.

Una de las primeras decisiones de las autoridades españolas nada más estallar el conflicto fue el del cierre del espacio aéreo nacional a las aerolíneas rusas. En el caso de las islas, según cifras aportadas por el Gobierno de Canarias, solo en marzo estaban previstas 2.901 plazas aéreas directas desde Rusia, pero también desde Ucrania. Plazas que se verán canceladas.

Para el director general de Viajes Insular y vicepresidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turoperadores de Canarias (ACAVyT), Ignacio Poladura, las consecuencias para el sector turístico del archipiélago vendrán no solo a través de la afección provocada por esa supresión de asientos desde ambos países en conflicto, sino también por la vertiente psicológica del consumidor. “El europeo se va a ver influenciado por la situación, y muchas veces va a decidir quedarse en casa hasta que escampe”, señala Poladura en referencia a potenciales viajeros de países como Alemania o Suecia.

El problema para el sector de las agencias de viajes canarias se agrava si tenemos en cuenta que también el consumidor que planeaba viajes hacia fuera de las islas se retraiga: “Estamos percibiendo una ralentización. Tendremos que hacer un trabajo de venta lo suficientemente diestro para que no haya cancelación sino desvío de destino. Ahora, en todo lo que son las repúblicas bálticas y países de Europa del Este (Eslovaquia, Polonia, República Checa…) el interés es prácticamente cero”, añade.

En mayor o menor medida, toda la economía canaria se puede ver afectada, y así lo reconocen los empresarios. “Lo vemos con preocupación por saber cómo va a evolucionar y su intensidad”, admite el secretario general de CEOE Tenerife, Pedro Alfonso, quien indica que, en función de cómo se intensifique y se alargue en el tiempo, “las consecuencias pueden ser importantes”. La elevación del coste de la energía es una de las más preocupantes (el barril de petróleo ha alcanzado los 113 euros, el mayor precio desde 2014), algo que “supondría una amenaza para la incipiente recuperación en materia económica porque cuestiona a medio plazo la eficiencia de los fondos europeos que se iban a invertir en las empresas para sacar adelante los proyectos”.

El representante de los empresarios añade que lo anterior llevaría a una elevación de los costes de producción y a un consecuente aumento de la inflación alrededor del 6%. “Se convertiría en una inflación estructural que generaría más conflicto y una ralentización de la creación de empleo”, añade, aunque sin que la rueda de males acabase ahí: “La inversión podría verse paralizada por incertidumbre o falta de confianza, con una volatilidad de precios que agravaría aún más la situación”.

Sector primario

Entre los sectores más afectados también se encuentra el primario. Rusia y Ucrania destacan como productores mundiales de trigo, millo y forraje, y el conflicto está provocando ya efectos negativos. “Hay barcos que están llegando a Canarias y que están aumentando el precio. Tengo reunión con el sector para valorar la situación”, explica la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, Alicia Vanoostende. Añade que la guerra no hace sino empeorar un panorama que ya era desfavorable: “Llevamos tiempo con aumento del precio del cereal y forrajes. El precio del millo se ha duplicado con respecto al año pasado. En una granja donde los mayores costes son la comida, la alimentación del ganado, los costes se disparan”.

Muestra de cómo parece que estamos ante la tormenta perfecta es el caso de un producto como la leche. Apunta Vanoostende que “se está vendiendo igual, a pesar de que todo ha subido”. Se refiere al aumento del Salario Mínimo Interprofesional, a los costes de la luz, y ahora, “encima” el coste del alimento: “Tenemos un problema con las rentabilidades de las explotaciones, y lo Ucrania lo puede empeorar todavía más”.

Las consecuencias de un conflicto

Efecto rebote. El secretario técnico del Colegio de Economistas de Santa Cruz de Tenerife, Juan José Hernández, manifiesta que los efectos de las medidas adoptadas contra Rusia, como su salida del sistema SWIFT, son“de ida y vuelta”.Por un lado, paraliza la industria rusa y hace caer el rublo, lo que disminuye el poder adquisitivo de los rusos. Por otro, y a la inversa, tampoco se les puede comprar.

Mercado inmobiliario. Este sector tampoco saldría indemne. “El mercado ruso pertenece al estrato medio-superior, y muchas de esas inversiones de lujo se van a perder. Ya hay rusos vendiendo sus propiedades en el extranjero porque, si no son residentes, las verán bloqueadas”, señala Hernández.

Combustible. Con todo, la subida del precio de los combustibles es, para el secretario técnico del Colegio de Economistas de Santa Cruz de Tenerife, lo más preocupante para el archipiélago: “Encarecerán el transporte y la logística. Dependemos al 100% de lo que venga de fuera. Las de Canarias son industrias muy pequeñas, con márgenes muy pequeños, que podrían pasarlo mal”.

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