El petróleo lubrica la cuerda floja rusa de Pekín

Los bancos chinos se verán atrapados en el fuego cruzado

Instalaciones de Rosneft en Krasnoyarsk (Rusia).
Instalaciones de Rosneft en Krasnoyarsk (Rusia). REUTERS

Pekín camina por una cuerda floja cada vez más resbaladiza en lo referido a Rusia. China depende de su crudo para casi un quinto de sus importaciones. Aunque pueden eludir las sanciones occidentales y liquidar la mayoría de las transacciones en yuanes, ser demasiado servicial podría volverse contra Pekín. Sus bancos se verán atrapados en el fuego cruzado en cualquier caso.

Ambos llevan años estrechando lazos. Rusia cuenta con China como su mayor socio comercial; su banco central tiene el 13% de las reservas de divisas en activos en yuanes, frente al 0,1% de 2015. Al tiempo, China, que tuvo un déficit comercial de 12.000 millones de dólares con su vecino del norte en 2021, compró petróleo ruso por valor de 40.000 millones, o el 16% de las importaciones de crudo. En febrero, firmaron un contrato de 30 años para llevar gas ruso a China por un nuevo gasoducto.

Las sanciones occidentales impulsarán a ambos a acercarse aún más, gracias en parte a las redes de pagos bilaterales existentes. En 2017, Pekín estableció un sistema de divisas para liquidar simultáneamente transacciones en yuanes y rublos. También ha establecido su respuesta a Swift, el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos (CIPS), para compensar las reclamaciones internacionales en yuanes. Pero su uso ha sido reducido. Los bancos estatales, como el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), el mayor banco del mundo por activos y uno de los principales bancos de compensación para las operaciones en yuanes en Rusia, siguen dependiendo en gran medida de Swift. Además, ayudar abiertamente a Moscú a socavar las sanciones podría provocar la ira de EE UU. El ICBC ha dejado de garantizar el crédito en dólares para las operaciones bilaterales con Rusia, según Bloomberg.

Pekín tiene opciones. Dedicar a los bancos regionales y más pequeños, como el Harbin Bank, que cotiza en Hong Kong y tiene su sede en la provincia fronteriza con Rusia, a especializarse en el comercio bilateral podría minimizar los riesgos de sus bancos más grandes, que son más vulnerables a las represalias de EE UU. Pero el equilibrio de China es cada vez más precario.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías