El mercado de gas natural licuado de EE UU arde aún más fuerte

Puede sustituir en parte las importaciones europeas y asiáticas del gas ruso

Planta de gas natural licuado (GNL) de Cove Point, de Dominion Energy, en Maryland (EE UU).
Planta de gas natural licuado (GNL) de Cove Point, de Dominion Energy, en Maryland (EE UU). reuters

El mercado de exportación de gas natural licuado de EE UU arde. EE UU exportó unos 317 millones de metros cúbicos de gas al día en enero: el 12% del suministro total del país, un gran salto teniendo en cuenta que empezó a exportar en 2016. Las instalaciones ya están operando cerca de su capacidad máxima, pero con las inversiones en marcha, la capacidad debería de subir un 25% este año.

Se puede vender fácilmente fuera. El precio en EE UU está por debajo de 5 dólares por millón de unidades térmicas británicas. La licuefacción y el transporte hacen que el coste total sea el doble. Pero los precios al contado en Europa han alcanzado los 29 dólares.

La transición verde ha disparado los precios en Asia y Europa. Los productores de electricidad están contratando cada vez más a largo plazo. La producción de la estadounidense Cheniere Energy está contratada en más de un 90% hasta mediados de la próxima década. Pero los altos precios benefician a las empresas de EE UU de GNL. La capacidad que no está ligada a contratos a largo plazo puede venderse más cara. Y los proyectos terminados pueden funcionar a pleno rendimiento. El jueves, Cheniere elevó su estimación de ebitda ajustado para 2022 en torno a un 20%, hasta 7.500 millones de dólares.

La oportunidad subyacente es grande. BP calcula que las ventas mundiales de GNL podrían alcanzar los 1.100.000 millones de metros cúbicos  (1.100 bcm) a mediados de los años treinta, es decir, más del doble que ahora. Desprenderse del gas ruso ofrece otra oportunidad, una dinámica acelerada por la decisión de EE UU de sancionar Nord Stream 2. Europa importaba unos 100 bcm al año antes de la pandemia: una cantidad similar a la actual capacidad de exportación de GNL de EE UU. Rusia suministraba el doble, la mayor parte por gasoducto.

Cheniere comenzó como una empresa de importación de GNL, pero los mercados energéticos son volátiles, y estuvo a punto de quebrar cuando se produjo el auge del shale. El crecimiento de la energía verde podría frenar la creciente demanda de gas en algún momento. Por ahora, el futuro parece brillante para los exportadores de GNL.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías