Moody's alerta de una posible recesión global y la subida del Brent hasta los 150 dólares

La inflación podría subir hasta el 10% en caso de que el conflicto se prolongue

Moody's alerta de una posible recesión global y la subida del Brent hasta los 150 dólares
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El conflicto en Ucrania podría traer consecuencias catastróficas para todas las economías. Este jueves Moody's ha advertido de una posible recesión global y de la subida del Brent hasta los 150 dólares por barril en caso de que la invasión por parte de Rusia se prolongue en el tiempo. Se trata, sin embargo, de una posibilidad de calado medio, pues la apuesta de la calificadora es que la guerra concluya pronto. 

En el peor escenario que la agencia de calificación baraja, Kiev es ocupada y Rusia instala una nueva Administración en el país, lo que produce un largo periodo de conflicto. Occidente impondría severas sanciones que incluirían prohibiciones de importación y exportación, y en respuesta las compañías rusas de petróleo y gas cortarían el suministro a Europa. Esto traería consigo efectos de segunda ronda; la inflación se dispararía hasta el 10% y retrasaría, en definitiva, la recuperación económica de la región tras la pandemia. 

Rusia suministra cerca del 40% de gas natural que consume la UE y una cuarta parte del petróleo. La gran dependencia que tiene la región del Kremlin hace que, incluso si el conflicto se resuelve pronto, Europa retrase su recuperación y mantenga una inflación por encima del 6% durante gran parte de 2022, según los analistas de Moody's, que en cualquier caso consideran que habrá una interrupción temporal del suministro de ambos combustibles.

La UE no está en su mejor momento para encararse con Rusia. Sus reservas de gas están a menos de una tercera parte de su capacidad, lo que augura un invierno difícil. La situación actual del mercado es, según la agencia calificadora, un claro recordatorio de la urgencia que tiene el bloque por diversificar sus proveedores, no en vano, diversos líderes políticos han acusado ya a Vladimir Putin de reducir el suministro con el fin de obtener una ventaja política. 

El papel que tiene Rusia en la economía global también afectaría la cadena de suministros. Moscú produce alrededor del 6% del aluminio a nivel global y el 7% del níquel, lo que afectaría la producción mundial en caso de que decidiera cortar el abastecimiento. A esto se suma Ucrania, gran suministrador del neón y otros materiales que se utilizan en la fabricación de chips. También está el asunto del precio de los alimentos. Rusia es el mayor productor del trigo del mundo y junto con Ucrania, representa casi una cuarta parte de las exportaciones mundiales.

Sus repercusiones en la inflación a largo plazo obligarían al Banco Central Europeo a mantener en mínimos los tipos de interés hasta por los próximos tres años. Algo en lo que concuerda el banco de inversión suizo UBS, quien considera que además de mantener la tasa de refinanciación, el organismo se esforzará porque los Gobiernos aumenten su apoyo fiscal y limitará el aumento de los precios de la energía en los hogares. 

Un escenario menos peligroso

El escenario más posible que maneja Moody's pasa por una resolución rápida del conflicto. Tras un breve periodo de lucha, ambas partes lleguen a un acuerdo. Una parte de Ucrania mantendría la ocupación rusa y habría una "paz inestable". Por su parte, Occidente impondría sanciones de amplio alcance dirigidas a individuos y entidades. El sistema financiero ruso quedaría aislado del resto del mundo, y se cancelaría definitivamente el gasoducto Nord Stream 2. En este caso el Brent se mantendría en 105 dólares el barril (cifra que ya ha rozado este jueves al llegar a los 105.79 dólares), y habría unos meses más de presión en las cadenas de suministro. En este caso la eurozona tendría un crecimiento del PIB del 3,9% en 2022 y del 2,9% en 2023. 

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