Infraestructuras

Transportes lanza los preparativos para levantar barreras en la AP-68 de Abertis a finales de 2026

Contrata a WSP para redactar el estudio de necesidades de la vía en La Rioja tras su reversión al Estado

Tramo de la autopista AP-68.
Tramo de la autopista AP-68.

En el Ministerio de Transportes (Mitma) vuelve a gestionarse el fin del peaje en una autopista, la AP-68 de Abertis. Aunque la reversión de la concesión no es ni mucho menos inmediata, estando fijada el 10 de noviembre de 2026, el Gobierno lanza ya el mensaje de que no habrá ampliación de plazo ni relicitación. De hecho, quiere tener preparado el análisis de los tráficos y cómo afectará a la movilidad esta futura subida de barreras.

El Ministerio se anticipa así en el diseño de las actuaciones que serán necesarias en materia de seguridad y servicio tanto en esa vía de alta capacidad como en el resto de la red de carreteras de La Rioja, comunidad afectada por la apertura al tráfico gratuito.

La Dirección General de Carreteras ha confiado la elaboración del estudio a WSP Spain-Apia entre una docena de ofertas, tal y como ha sido publicado esta mañana en el Boletín Oficial del Estado. La cuantía del contrato es de 246.820 euros.

Pese a tener un primer vencimiento en 2011, el Gobierno de José María Aznar decidió la ampliación hasta finales de 2026

La AP-68 o Autopista Vasco-Aragonesa es una de las más extensas del país, con 294 kilómetros entre Bilbao y Zaragoza. Está bajo la gestión de la citada Abertis y atraviesa Euskadi, La Rioja y Aragón. La intención del actual Ejecutivo es que se sume a la AP-1, AP-2, AP-4 y AP-7 La Jonquera-Alicante, que han ido pasando de manos de Itínere o de la propia Abertis al modelo de gestión pública en los últimos años.

El Mitma ha señalado que el estudio de tráfico y movilidad en la AP-68 y su entorno en La Rioja, se basará tanto la situación anterior a la medida de desvío del tráfico pesados como de la actual y las previsiones a futuro tras la supresión del peaje. De este modo conocerá la necesidad de construcción de nuevos enlaces, remodelaciones, mejora de accesos, etcétera.

La AP-68 fue construida entre 1975 y 1980. Pese a tener un primer vencimiento en 2011, el Gobierno de José María Aznar decidió en el año 2000 la ampliación del plazo de explotación hasta finales de 2026. La medida motivó protestas entre usuarios, comunidades autónomas y grupos político en la oposición.

El tramo vasco de esta autopista fue traspasado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez al gobierno autonómico vasco (RD 314/2019 de 26 de abril), que a su vez trasladó las competencias a las diputaciones forales de Álava y Vizcaya.

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