López Obrador cuestiona varios contratos de Repsol, OHLA e Iberdrola en México

El presidente mexicano asegura que la relación entre ambos países “no es buena”

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió este miércoles "una pausa" en las relaciones con España para pasar página a una etapa en la que, según el mandatario, autoridades y empresas españolas se han aprovechado del país norteamericano.

"Eran como dueños de México", ha dicho López Obrador, que ha criticado en reiteradas ocasiones el papel de España, remontándose incluso a la conquista y ha apuntado a los contratos obtenidos en el país por compañías como Repsol, OHLA e Iberdrola.

En concreto, López Obrador cuestiona la concesión a Repsol de un contrato para extraer gas en la Cuenca de Burgos, pagado a precios "elevadísimos" y sin resultados. Asimismo, ha recordado otro acuerdo suscrito con la petrolera española, de 26.000 millones de dólares, para importar gas desde Perú.Según el presidente mexicano, el contrato ni siquiera estaba firmado cuando "ya Repsol estaba comprando el gas en Perú asegurando que ya lo tenía vendido en México". Este "arreglo", ha añadido, concluyó con la cancelación del contrato cuando a Repsol no le resultó rentable por la bajada del precio y no pasó "absolutamente nada".

López Obrador también aludió de pasada a contratos de Iberdrola y, ya más en detalle, a OHLA, que vincula a la época de su predecesor en el cargo, Enrique Peña Nieto. En el caso de la constructora, considera que se suscribieron contratos de forma "irregular", primando a la firma española por encima de otras propuestas presentadas por una empresa de Carlos Slim.

"No quiero hablar de los bancos, porque es otro capítulo", ironizó el presidente mexicano, y señaló que ninguna de sus denuncias es nueva, en la medida en que ya en campaña planteó revisar las relaciones empresariales y políticas con España.

López Obrador, que compareció ante los medios de comunicación, admitió que ahora "no es buena la relación" entre México y España. Por eso, planteó "hacer una pausa", alegando que es lo que conviene a las dos partes. "A lo mejor ya cuando cambie el Gobierno ya se restablecen las relaciones y yo desearía que cuando ya no esté aquí, no fuesen igual a como eran antes", valoró.

Aunque seguidamente aseguró que solo era "un comentario", con sus palabras ha vuelto a abrir una nueva crisis en la ya de por sí tensa relación bilateral con España.

Respuesta del ministro de Exteriores

Por su parte, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado que verificará las declaraciones del presidente de México, y se ha preguntado "qué quería decir" al plantear "una pausa" en las relaciones entre ambos países.

"Voy a verificar el alcance de estas declaraciones que, entiendo, se han producido en un entorno informal y no responden a una posición oficial, o un comunicado oficial", ha dicho Albares que ha asistido a una reunión conjunta de los ministros de Asuntos Exteriores y Sanidad de la Unión Europea en Lyon (Francia).

En cualquier caso, el jefe de la diplomacia española ha planteado que "habría que preguntar al presidente Obrador qué ha querido decir", tras subrayar que sus palabras de este miércoles se contradicen con sus últimas declaraciones sobre la relación con España.

Para Albares, "las relaciones entre México y España es una asociación estratégica que va más allá de declaraciones verbales súbitas o de palabras puntuales. El Gobierno de España no ha hecho ninguna acción que pueda justificar una declaración" así, ha puntualizado.

Además, ha sostenido que "lo que demuestran las relaciones empresariales es que los flujos de inversiones en ambas direcciones no hacen más que incrementarse. Lejos de la pausa, de lo que estamos hablando es de un incremento de nuestras relaciones empresariales que los gobiernos, ambos, gobiernos, debemos acompañar".

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