Transporte

Renfe pierde en el Supremo una batalla con la CNMC, pero aún recurrirá su multa de 65 millones

El Alto Tribunal desestima que la operadora haya sido sancionada dos veces por la misma infracción, pero cabe recurso contra el fondo de la cuestión y la cuantía

Uno de los trenes de Renfe Mercancías.
Uno de los trenes de Renfe Mercancías.

Una de las últimas esperanzas de Renfe para frenar la millonaria sanción impuesta en 2017 por la CNMC a sus filiales Renfe Operadora y Renfe Mercancías ha sido tumbada por el Tribunal Supremo. En providencia del pasado 13 de enero, el Alto Tribunal desestima (inadmite, en el argot jurídico) el recurso de casación presentado por la operadora ferroviaria contra la sentencia de la Audiencia Nacional, de 23 de julio de 2021, en que ya fue ratificada la decisión del regulador de la Competencia, que conllevaba una sanción histórica de 65 millones.

La decisión, contra la que no cabe recurso, parte ahora de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, que argumenta que no ha visto fundamento suficiente como para ser apreciado el interés casacional o su pronunciamiento.

La compañía que preside Isaías Táboas centró su recurso en que el fallo previo de la Audiencia Nacional no tuvo en cuenta la vulneración del principio non bis in ídem, aplicándose de forma errónea el concepto “mismos hechos”. Es decir, Renfe reclamó contra la vulneración de sus derechos al opinar que estaba siendo multada dos veces por la misma práctica, pero la justicia ha estimado que las dos infracciones que notificó y sancionó la CNMC son diferentes, una de ellas afectando al artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia, contra acuerdos colusorios que derivan en un reparto del mercado, y la otra contra el artículo 2, que describe el abuso de mercado.

El Supremo inadmite el recurso de casación contra un fallo previo de la Audiencia Nacional

Renfe fue acusada en 2017 de limitar la competencia en el transporte de mercancías con dos sanciones a Renfe Operadora y Renfe Mercancías, que sumaban los referidos 65 millones de euros (49,9 por prácticas restructitivas de la competencia y 15,1 millones por abuso de posición de mercado). Se trató de la mayor multa individual impuesta por la CNMC (en un mercado que facturaba 315 millones al año), que sostuvo entonces que la compañía pública entorpecía la liberalización del transporte de mercancías iniciada 12 años atrás, en 2005, imponiendo sus servicios sobre los de otros rivales.

Contra el fondo de la cuestión, sobre la que la Audiencia Nacional también falló en contra de la empresa pública, cabe aún recurso ante el Supremo. En este caso se discutirán las infracciones e incluso la cuantía de las multas. Queda partido y desde Renfe se asegura que habrá recurso de casación contra la multa ratificada por la Audiencia Nacional.

"La inadmisión del Tribunal Supremo fue por otro recurso presentado por Renfe contra el fallo de la Audiencia Nacional por una cuestión de forma, no sobre la multa de la CNMC", argumenta la operadora. También sostiene que no ejerció políticas restrictivas ni abuso de posición de mercado, en un segmento -transporte de mercancías por ferrocarril- completamente liberalizado.

Demanda desde el sector privado

La denuncia partió en 2014 de la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP). Cuando llegó la sanción, la pública aseguraba que cualquier infracción relacionada con la misma había sido ya corregida. Renfe abrió un proceso de desinversiones, en participadas como Transfesa y Semat, y dijo poner nueva maquinaria a disposición del mercado de transporte de mercancías a través de Renfe Alquiler.

Renfe Mercancías fue denunciada por sus competidores privados en 2014

En el mismo procedimiento, la CNMC sancionó a filiales de Deutsche Bahn (Transfesa, Pool Ibérico Ferroviario, Hispanauto, Semat, DB Ibérica, DB Mobility Logistics y DB Schenker Rail) con 10,5 millones por acuerdos con Renfe sobre tracción ferroviaria que limitaban la competencia.

El regulador señaló que esos pactos, firmados en 2008 por cinco años, ofrecían un trato preferencial a Deutsche Bahn, con garantías de tracción e incluso revisiones de precios lejos del alcance de otras compañías, entre ellas las que forman parte de la AEFP.

La segunda infracción aflorada por la CNMC fue por abuso de posición de dominio a la vista de que las condiciones que Renfe ofrecía a Deutsche Bahn eran distintas a las que tenían acceso otras compañías, lo que hizo que estas últimas apenas pudieran arañar cuota de mercado en el transporte de mercancías. Los pactos afectaban especialmente al porte de automóviles y componentes.

Ahora, la defensa de Renfe ha perdido ante el intento de vincular las supuestas infracciones y ajustar la cuantía de la multa. El recurso de casación de Renfe fue presentado el pasado mes de septiembre.

Los competidores privados de Renfe lamentan que la compañía haya judicializado hasta los últimos extremos unas conclusiones de la CNMC que vendrían a ratificar que la liberalización del tráfico de mercancías en España ha sido un fiasco, como reconocen abiertamente los más altos cargos del Ministerio de Transportes. La cuota del ferrocarril en el transporte de carga apenas es del 4% en España, frente al absoluto dominio de la carretera, algo contra lo que el Gobierno dice querer luchar con el fin de reducir las emisiones del transporte de mercancías a la atmósfera.

Normas
Entra en El País para participar