El ‘hub’ de electromovilidad recibe el visto bueno para reindustrializar Nissan Barcelona

La comisión, formada por los sindicatos, el Gobierno y representantes de la automovilística nipona dan luz verde al proyecto

El consorcio liderado por QEV Technologies y Btech prevé invertir 800 millones de euros, de los cuales entre 150 y 200 millones provendrán de las arcas públicas

Imagen de la planta que Nissan ha abandonado en la Zona Franca de Barcelona.
Imagen de la planta que Nissan ha abandonado en la Zona Franca de Barcelona.

La propuesta del 'hub' de descarbonización ha recibido este viernes el aval definitivo de la comisión de reindustrialización de las instalaciones de Nissan en Barcelona, que baraja al mismo tiempo reservar una parte de Zona Franca a otro proyecto sin descartar tampoco introducir algún uso logístico.

La comisión, compuesta por Gobierno, sindicatos y representantes del fabricante nipón, ha celebrado este viernes una reunión que se planteaba como clave para confirmar la apuesta por el 'hub' que lideran QEV Technologies y Btech, un proyecto que prevé invertir 800 millones de euros (de los cuales entre 150 y 200 millones serán ayudas públicas) para producir vehículos eléctricos de diferentes tipos y con marcas distintas.

Tras el aval recibido, la comisión ha decidido iniciar conversaciones directas con los promotores para concretar detalles del proyecto industrial y del empleo que generará. De momento, éstos han avanzado que en una primera fase, en dos años, están en disposición de absorber a los cerca de 1.400 trabajadores que quedan por recolocar de Nissan y creen que podrían llegar a los 4.000 empleos en cinco años.

Según han explicado fuentes de la comisión, integrada por la multinacional Nissan, las administraciones públicas y los sindicatos, la propuesta del 'hub' no llenaría todo el centro de Zona Franca, el más importante de los tres de la compañía nipona, y quedarán libres entre 40.000 y 50.000 metros cuadrados para otro uso industrial, lo que haría posible la entrada en la fábrica de otro proyecto. En este sentido, se ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de dedicar algún espacio, incluso en altura, a una actividad del ámbito logístico.

Los sindicatos, los más reacios a aceptar esta actividad, se han abierto este viernes a valorar la propuesta siempre y cuando esté vinculada de alguna manera con el hub y garantizando condiciones laborales de igualdad para los trabajadores. Aunque hasta ahora se daba por hecho que el 'hub' se quedaría también con el centro de Sant Andreu, han surgido dificultades que podrían hacer peligrar el proyecto, lo que podría acabar por derivar una parte de esa actividad al centro de Montcada i Reixac.

Sin embargo, Montcada estaba destinada para el fabricante de motocicletas eléctricas Silence, que, si se confirma la entrada del 'hub' en esa fábrica, podría tener que renunciar a ella y plantearse quizás ocupar una parte de Zona Franca.

Entre otras iniciativas, los socios tractores del 'hub' de descarbonización tienen previsto relanzar la mítica marca Ebro, que en el pasado dio nombre a vehículos de Motor Ibérica, y ensamblar vehículos de una nueva marca comercial especializada en el reparto de última milla. El proyecto contempla también continuar con la producción de algunas de las líneas que ya tiene Nissan bajo una nueva marca.

Según los promotores del proyecto, desde las antiguos centros de producción de Nissan podrían salir 30.000 vehículos en 2023 y llegar a los 100.000 en 2025. Tras la reunión de la comisión, los sindicatos han reunido en asamblea a los trabajadores en el aparcamiento de Zona Franca para informarles con detalle de las negociaciones. La plantilla de Nissan se encuentra en sus casas desde el pasado 31 de diciembre, cuando expiró su contrato con la multinacional nipona, y ha empezado a cobrar el paro.

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