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La Audiencia de Barcelona da la razón a Lidl en su pleito con Thermomix y podrá vender su robot de cocina

Hace un año, la compañía de supermercados fue condenada a retirar su robot de cocina Monsieur Cuisine Connect

La Audiencia de Barcelona da la razón a Lidl en su pleito con Thermomix y podrá vender su robot de cocina

La Audiencia de Barcelona ha estimado el recurso presentado por Lidl contra la sentencia de un juzgado mercantil que hace un año condenó a la cadena de supermercados a retirar del mercado su robot de cocina Monsier Cuisine, en el pleito que le enfrenta al grupo alemán Vorwerk por la patente de la Thermomix. Ahora, Lidl podrá volver a vender dicho robot. 

Los magistrados de la Audiencia de Barcelona consideran que la patente en la que Vorwerk se fundamentaba para imputarle la infracción a Lidl es nula por la existencia de "materia añadida" en el título concedido, es decir, por haber ampliado la protección de forma ilegítima en el curso de la tramitación de la patente. Además, sostienen que la solicitud no dispone de actividad inventiva. La Audiencia estima además que, hasta en caso que la patente no fuera válida, no existía infracción por parte de Lidl de la patente Vorwerk.

El conflicto residía en la función de pesado de los alimentos que utiliza la Thermomix, consistente en un circuito independiente que controla el movimiento del vaso, y que permite "pesar con la máquina en funcionamiento, con el vaso cerrado y trabajando usando la tapa, y con la máquina en reposo, pero encendida introduciendo alimento en el vaso", detallaba la resolución origina. Esta sentenciaba que Lidl reproducía en su modelo "todas y cada una de las características" antes descritas y que están protegidas por la patente de Vorwerk, reconocida por España en 2008.

Ahora, la Audiencia de Barcelona dice que "en el robot de cocina de Lidl la tapa se puede abrir sin necesidad de ninguna acción previa, es decir, sin necesidad de detener previamente el mecanismo agitador y es esa apertura o desenclavamiento de la tapa, por medio de un pequeño giro sobre su eje, la que determina la detención del mecanismo agitador, si bien no de forma inmediata". En definitiva, sentencia que no existe infracción porque el robot de Lidl "no reproduce esa secuencia necesaria para que se pueda intervenir con seguridad en el vaso de agitación".

Las partes podrán interponer recursos de casación y por infracción procesal en el plazo de 20 días tras la notificación del fallo.

Los Juzgados Mercantiles de Barcelona sentenciaron justo hace un año que Lidl debía "cesar en la importación, almacenamiento, ofrecimiento y/o comercialización de la máquina Monsieur Cuisine Connect"; a "retirar del mercado todos los ejemplares de la máquina objeto de la acción que se encuentren en su poder y en el de sus distribuidores, así como todos los documentos comerciales, material publicitario y promocional u otros documentos en los que se reproduzca ese producto, incluido internet, procediéndose a su destrucción a su costa"; a "abstenerse en lo sucesivo de importar, almacenar, ofrecer y comercializar máquinas de cocina que respondan a las características reivindicadas en la patente ES 2 301 589 T3"; y a "indemnizar a la demandante Vorwerk por los daños y perjuicios causados, con el alcance que se determinará en la fase de ejecución de esta sentencia, una vez la misma adquiera firmeza". También le condenaba al pago de las costas procesales.

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