Boris Johnson tiene el mayor dolor de cabeza energético de Europa

Los impuestos y los subsidios suponen una proporción menor de las facturas británicas que de las de otros países

Boris Johnson, el 27 de noviembre, en una rueda de prensa sobre ómicron.
Boris Johnson, el 27 de noviembre, en una rueda de prensa sobre ómicron. reuters

Boris Johnson tiene el mayor dolor de cabeza de Europa en torno a la luz y el gas. Los precios mayoristas de la energía solo constituyen un tercio de las facturas. Aun así, los usuarios se enfrentan a un shock. La factura anual de gas y luz de un hogar europeo medio se disparará en 650 euros, hasta los 1.850, este año, según Bank of America. Algunos países, como Portugal y Alemania, tendrán un aumento menor que la media. En cambio, el británico promedio tendrá que pagar más de 950 euros al año por la energía, lo que supone un 70% más. Los 29 millones de hogares de Reino Unido se enfrentan a una factura adicional combinada de 28.000 millones de euros; los 41 millones de hogares alemanes tendrán que desembolsar 23.000 millones extra.

Italia y Alemania han anunciado medidas como reducir el IVA y los gravámenes sobre las renovables. Francia ha congelado temporalmente las facturas de gas y luz. Su plan reparte el coste de la diferencia entre los precios de venta al público y los del mercado a lo largo de un periodo de tiempo más largo.

Estas medidas han reducido en un cuarto el aumento de 110.000 millones en las facturas energéticas de los europeos. Aunque Johnson podría seguir su ejemplo, tiene menos margen de maniobra. Los impuestos y los subsidios suponen una proporción menor de las facturas británicas. Mientras, los usuarios también se hacen cargo del coste de rescatar a los clientes de las comercializadoras de luz y gas en quiebra. La mitad de los 50 proveedores de Reino Unido han quebrado, dejando una factura de saneamiento de 3.600 millones de euros.

Las cifras suben rápidamente. Si John­son cubriera un quinto del aumento de las facturas británicas durante seis meses, eso costaría a los contribuyentes otros 3.000 millones de euros. Los grupos energéticos podrían pedir préstamos para cubrir el déficit, pero probablemente solo si el Gobierno aceptara cubrir las posibles pérdidas de los créditos. Johnson debe decidir si eleva aún más la deuda pública, que ha alcanzado el 97% del PIB, o si se enfrenta a una fría acogida por parte de los votantes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías