Verónica Fisas: “Exportamos más cosmética que vino, calzado y aceite”

Está también al frente de la asociación Stanpa y alaba la posición de la industria española a nivel internacional

Verónica Fisas, directora de Natura Bissé.
Verónica Fisas, directora de Natura Bissé.

Estudió Derecho porque continuar con el legado familiar no entraba en sus planes, pero, tras una crisis con la carrera, decidió tomarse un año sabático para conocer por dentro la empresa que fundó su padre, Natura Bissé. “Me enamoré inmediatamente del sector”, asegura Verónica Fisas (Barcelona, 1964), que ahora está al frente de una compañía que factura 89 millones de euros. Desde hace tres años es también la presidenta de Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética, y deja ver que se siente muy orgullosa de cómo reaccionó el sector cuando estalló la pandemia.

Asumió la dirección de Stanpa justo un año antes de que comenzara la pandemia. ¿Cómo ha vivido estos meses?

Es una asociación que funcionaba fenomenal, como una familia, así que cuando llegó la pandemia y los grandes retos a los que nos enfrentamos, ya había un músculo importante, una inercia. Así se canalizó enseguida toda la colaboración: las empresas que tenían alcohol, que tenían las instalaciones apropiadas y la capacidad de hacerlo, fabricaron geles hidroalcohólicos; las que no, dimos un paso atrás para ayudar de otra manera. No hubo egos, sino preguntarnos qué se necesitaba y cómo podíamos servir a la sociedad. A veces nuestra industria se ve como algo frívolo, pero la gente se ha dado cuenta del acompañamiento que hacemos y lo importante que es cuidarse, en todos los sentidos.

El bienestar se ha puesto en primer plano.

Ha habido una gran preocupación por la salud y el bienestar, pero sobre todo por lo que tenemos alrededor, ha sido una cuestión más social o comunitaria. El comercio electrónico ha crecido, pero también la tienda de barrio. Se han puesto de relevancia dos extremos muy importantes: la tienda de barrio y la peluquería de toda la vida, que han seguido estando ahí, han invertido muchísimo en medidas de protección, pero el online representa ya un 25% del sector.

¿Qué otros cambios han advertido?

Otro cambio importante ha sido la tecnología. Se veía como algo no verde, contaminante, pero las empresas nos estamos dando cuenta de que la innovación sostenible pasa sí o sí por la tecnología. También a la hora de probar los productos, hacer los tests. Si no hubiera una tecnología que nos permitiera validarlos para el uso humano, no se hubiera podido crecer tanto. La tecnología se ha convertido en un amigo. A la hora de buscar envases con menos plástico, o nos apoyamos en la tecnología o sería inviable.

¿Qué posición ocupa la cosmética española a nivel internacional?

Se está haciendo muy bien. China valora muchísimo la calidad del producto español. En el sector siempre ha habido un know how en las escuelas, en la producción... Igual nos ha faltado cierto reconocimiento de marca, pero que sí se ha conseguido en los últimos años. Hay muchas marcas españolas que a lo mejor no se conocen en otros sitios, pero que en China y Asia en general son súper reconocidas. Estamos entre el top10 de productores de cosmética del mundo y en el top5 de Europa. Y una cosa que no nos cansamos de decir, exportamos más que vino, aceite y calzado juntos.

¿Por qué gusta tanto la cosmética española en Asia?

China es un país en el que el cuidado tiene una gran tradición, se ve desde un punto de vista muy holístico. Esto hila muy bien con el concepto de dieta y estilo de vida mediterráneos, donde España es líder. Es ese concepto de cuidarse, pero desde el deporte que haces hasta tus relacionales sociales. En los productos queremos efectividad, pero también cuenta mucho la experiencia que hay alrededor de ellos. A lo mejor no tenemos embalajes tan llamativos, pero en la experiencia, en los tratamientos, la formación, dedicarle tiempo al cuidado... creo que hay una gran cercanía.

En cuanto a tendencias, ¿va ganando terreno la cosmética masculina?

El cuidado masculino ha empezado sobre todo en los jóvenes y la gente que hace deporte, que se cuida. La gente más mayor sigue en los básicos, más productos de afeitado o de higiene. Es curioso el tema de la distribución, que siempre ha sido mayoritariamente femenina, porque luego vas a los balnearios y van tanto hombres como mujeres. Es cierto que la mujer siempre se ha cuidado más, pero es verdad que teníamos una carencia, no invitar al hombre a compartir según que espacios. Eso está variando.

Para la asociación, ¿son las falsificaciones un gran problema?

Sí, es una amenaza muy grave. La policía nos ha agradecido las formaciones que damos desde el sector para ayudar a reconocer las falsificaciones. Tenemos una preocupación muy grande por la seguridad y la trazabilidad de los productos, pero con las falsificaciones esto se rompe. Además, va contra todo, contra la seguridad, contra los puestos de trabajo, contra la Hacienda pública. Es un problema que estamos venciendo con el trabajo de todos, desde explicarles a los consumidores el impacto de las falsificaciones a colaborar con las autoridades. No está resuelto, aún estamos ahí, pero se están dando avances muy importantes.

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