La valoración inflada de Moderna recuerda a Tesla

Solo una parte de su capitalización bursátil refleja el valor de sus productos,

el resto es fe en su futuro

La valoración inflada de
Moderna recuerda a Tesla

Puede que Moderna haya fabricado uno de los mayores productos médicos del mundo al crear una vacuna eficaz contra el Covid-19, pero también se ha topado con un problema parecido al que tiene el fabricante de vehículos eléctricos Tesla, valorado en 1,2 billones de dólares. La capitalización bursátil de Moderna se ha disparado, pero solo una parte de su valor actual refleja el valor de los productos que realmente fabrica en la actualidad. El resto consiste en la fe en mercados que aún no existen.

En dos años, la empresa de biotecnología ha mutado su tecnología de ARN mensajero de experimento a éxito médico. Con un valor de 94.000 millones de dólares el miércoles, su valor de mercado es más de 10 veces superior al que tenía antes de la aparición del Covid-19. Sin embargo, los analistas prevén unos ingresos de solo 12.000 millones de dólares en 2023, según Refinitiv, ya que la demanda de inyecciones contra el Covid está disminuyendo. Si se multiplica esa cifra por 4, en consonancia con la cotización de los grandes fabricantes de medicamentos, y se descuenta dos años hacia atrás, su valor es de poco más de 40.000 millones de dólares, es decir, menos de la mitad del valor de mercado actual de Moderna. Y eso sería optimista en caso de que no hubiera necesidad de nuevas dosis de refuerzo contra el Covid.

El resto del valor de Moderna reside en su dinero en efectivo (los analistas entrevistados por Refinitiv calculan que tendría unos 14.000 millones de dólares a finales de 2021) y en la esperanza. Por ejemplo, es posible que haya una vacuna contra la gripe basada en ARN mensajero, que el consejero delegado, Stéphane Bancel, espera que pueda combinarse con la vacuna contra el Covid. Pero el mercado de las vacunas contra la gripe apenas asciende a unos 6.000 millones de dólares al año. Moderna también espera aplicar su tecnología a muchas otras enfermedades, pero ninguna está cerca de la viabilidad comercial.

Las historias de éxito rotundo no son algo desconocido en el sector de la biotecnología. Genentech salió a Bolsa en 1980 con un valor de 530 millones de dólares y se vendió a Roche en 2009 por 106.000 millones de dólares, gracias a su éxito con los anticuerpos monoclonales. Pero Moderna se sale de lo normal porque ya está valorada como una empresa mucho más avanzada en su desarrollo. La empresa de Bancel tiene un valor de mercado de casi una cuarta parte del de Johnson & Johnson, la mayor empresa farmacéutica del mundo, pero con menos de una quinta parte de las ventas y un único producto conocido.

Al igual que Tesla, cuya valoración se basa en que domina un futuro de vehículos autónomos que es aún más teórico que otra cosa, Moderna también se enfrenta a la competencia. Pfizer y BioNTech, que crearon su propia vacuna de ARN mensajero, anunciaron el miércoles que esperan aplicar su tecnología a una vacuna contra el herpes zóster. Eso no significa que Moderna no vaya a salir ganando. Pero, dejando a un lado la inyección contra la Covid, los inversores se las ven con una pequeña empresa con una elevada valoración y rivales muy lanzados, lo cual augura mucha volatilidad en el futuro.