Iberia-Air Europa: capitalización de la deuda, tasación a la baja y blindaje frente a Bruselas, claves de la nueva operación

IAG y Globalia se dan un mes para cerrar la nueva propuesta

Aeronave de Iberia, despegando en el aeropuerto de Heathrow, en una imagen de archivo.
Aeronave de Iberia, despegando en el aeropuerto de Heathrow, en una imagen de archivo. Getty

IAG y Globalia ya han definido la hoja de ruta para diseñar una alternativa exprés que permita salvar la operación de compra de Air Europa por parte del holding hispanobritánico. Ambas compañías anunciaron ayer la ruptura del acuerdo alcanzado en 2019 por el que Iberia se comprometía a pagar 500 millones en efectivo para hacerse con la aerolínea controlada por la familia Hidalgo.

Las dos partes se conocen, han estudiado la operación y tienen claros los tres pilares sobre los que recaerá la nueva propuesta que esperan cerrar en un mes: reestructurar parte de la deuda de Air Europa, realizar una nueva tasación de la aerolínea y enviar un nuevo mapa de remedies que logre el visto bueno de Bruselas.

El primer movimiento sobre el tablero tendrá que realizarlo el Gobierno. Las opciones para que la operación salga adelante pasan porque el Estado capitalice parte de la deuda de Air Europa y pase a ser accionista minoritario. La aerolínea del grupo Globalia tiene concedidos préstamos que suman más de 600 millones: 140 en préstamos avalados por el ICO y 475 del fondo de solvencia para empresas estratégicas de la SEPI, de los cuales 240 millones se corresponden con un préstamo participativo y los otros 235 a través de un préstamo ordinario.

No obstante, fuentes de la SEPI señalan que la operación para convertir el préstamo ordinario en participativo, podría tener que ser aprobado por el Consejo de Ministros: “Es una cuestión técnica que hay que estudiar en cada caso. Depende de cada operación, de las circunstancias que lleven a modificar la estructura del préstamo y de la cantidad”. Los citados 475 millones concedidos por la SEPI es la mayor cantidad recibida por una empresa por el fondo de solvencia.

Por otro lado, ambas compañías trabajan en una nueva tasación de Air Europa. En noviembre de 2019 Iberia estaba dispuesta a desembolsar 1.000 millones en efectivo, pero tras el estallido de la pandemia redujo a la mitad su oferta y aun así consideraba que se trataba de un precio demasiado alto, ya que pasaba de adquirir una compañía saneada a otra que había necesitado ser rescatada.

Por último, IAG y Globalia enviarán un nuevo mapa de remedies que satisfaga a Bruselas. Con la ruptura del acuerdo inicial han evitado que la Comisión Europea (CE) hiciera un pronunciamiento que iba a ser negativo. De hecho, el Ejecutivo comunitario explicó ayer que la operación no cumplía sus exigencias.

Al romper con el acuerdo inicial, IAG y Globalia han evitado que la CE se pronuncie de manera oficial, algo que estaba previsto para antes del 4 de enero, por lo que ganan margen para presentar los remedies. Si los plazos que manejan se cumplen, antes de febrero deberían tener cerrada la nueva operación, en menos de dos meses la presentarían a Bruselas y, en el mejor de los casos, podrían obtener luz verde antes de verano.

Si IAG renuncia a más rutas en los remedies que envíe a Bruselas eso influiría en la tasación final de Air Europa y en el papel que tenga que asumir el Estado.

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