La automotriz china GWM retira su proyecto para la planta de Nissan en Barcelona

General Wall Motors era vista como la mejor opción para reindustrializar las instalaciones que la nipona abandonará a finales de este mes

El motivo es la supuesta incapacidad de la factoría de Zona Franca para ensamblar 300.000 coches anuales

Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Reuters

La automovilística china Great Wall Motors (GWM) ha decidido retirarse del proceso de reindustrialización de los terrenos de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. GWM ha remitido una carta con su contestación definitiva y, a pesar de que todas las partes habían mejorado las condiciones iniciales, entiende que el centro de Zona Franca no puede atender a sus necesidades de producir 300.000 unidades anuales, frente a las 150.000 previstas inicialmente.

Tras el anuncio de retirada del proyecto, que era el preferido de los trabajadores de Nissan porque era el más parecido a la actividad que venía desarrollando la factoría de Zona Franca, los sindicatos han mantenido una reunión por videoconferencia con la mesa de reindustrialización para conocer los detalles de la situación. "En la reunión, se han referido a la carta de respuesta de la compañía china y los argumentos que ha esgrimido para renunciar a nuestro proyecto", han explicado fuentes sindicales a este periódico, que han asegurado que a partir de las 8.00 horas del martes se paralizará la producción de las plantas de Nissan "y se realizará una asamblea en las puertas de los locales del Comité de Empresa para ampliar la información".

El comité de empresa de Nissan ha precisado, a su vez, que a lo largo de esta semana mantendrá "conversaciones constantes" con la mesa de reindustrialización para seguir trabajando de cara a la importante reunión de la comisión de reindustrialización que tendrá lugar el próximo viernes 17 de diciembre.

Oferta mejorada

Esta negativa definitiva de GWM llega después de que el pasado noviembre la firma china pusiese en duda que fuese a recalar en Zona Franca, unas instalaciones en las que se emplean 2.600 personas (si se suman las otras dos fábricas de Nissan en Barcelona hacen un total de 3.000 trabajadores. La firma nipona las abandonará a finales de este mes). Esas dudas que manifestó GWM en noviembre se debieron a que la compañía hizo un replanteamiento de su negocio en Europa, por el cual necesitará ensamblar 300.000 coches al año, en vez de los 150.000 previstos inicialmente.

En ese entonces, la reacción de la mesa de reindustrialización no se hizo esperar y mejoró la oferta para intentar que GWM finalmente continuara adelante con la inversión. En el nuevo planteamiento, el Gobierno aumentó la cantidad de ayudas públicas para la automovilística y Nissan ofreció una reducción del alquiler del solar de Zona Franca. Además, se mejoraron las condiciones para hacerse con los activos industriales, después de que GWM considerara desproporcionada la oferta inicial por ellos, y un compromiso del comité de empresa para negociar la parte relativa a la incorporación de la plantilla.

El "no" de la compañía china se ha producido también dos semanas después de que un millar de trabajadores de Nissan se manifestara ante el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), en el marco de un paro de producción, para "exigir a las administraciones la implicación necesaria a nivel político" para poder avanzar con el proyecto de reindustrialización con GWM y activar con urgencia las distintas alternativas.

El pasado 1 de diciembre, la mesa de reindustrialización de Nissan, en su última reunión, activó el proyecto del hub de electromovilidad a la espera de GWM, tras la contraoferta "mejorada" trasladada por el Gobierno y la Generalitat a la compañía china. “Es una propuesta muy mejorada con respecto a las necesidades que nos habían trasladado (...) Creo que podemos estar en condiciones de que este fabricante pueda venir a las instalaciones de Nissan”, había afirmado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, quien se había implicado en estas negociaciones.

Principales alternativas: El ‘hub’ y las motos eléctricas

Proyecto militar descartado. El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Roger Torrent, ha asegurado este lunes, tras conocerse la negativa de GWM, que entre las alternativas que se manejan no se encuentra el proyecto de vehículos militares que trascendió hace unas semanas, ya que “no se adecua a las circunstancias técnicas ni temporales para la mesa de reindustrialización”, según declaraciones recogidas por EP. A día de hoy, ha indicado Torrent, los principales planes alternativos son el del ‘hub’ de electromovilidad propuesto por un grupo de empresas y el de la compañía de motos eléctricas Silence, que ha mostrado interés por las instalaciones de Montcada i Reixac (una factoría más pequeña que la de Zona Franca).

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