Monopolio

La Justicia europea avala la multa de Bruselas a Google de 2.424 millones

El TUE asegura que la compañía ha violado el principio de "competencia por méritos" al favorecer su servicio de comparación de precios, Google Shopping, frente a los de la competencia

La Justicia europea avala la multa de Bruselas a Google de 2.424 millones
AFP

El Tribunal General de la Unión Europea (TUE) ha confirmado este miércoles la histórica multa de 2.424 millones de euros que la Comisión Europea impuso a Google en 2017 por abuso de posición dominante al haber favorecido en su motor de búsqueda su servicio de comparación de precios, Google Shopping, frente a los de la competencia, cuyas ofertas quedaban relegadas hasta la cuarta pantalla o más allá. 

"El Tribunal General concluye su análisis declarando que debe confirmarse el importe de la sanción pecuniaria impuesta a Google", indica la sentencia, que desestima el recurso presentado por Google y su matriz, Alphabet. El fallo es recurrible ante el Tribunal de Justicia, la mayor instancia de la justicia en Europa. 

La decisión del TUE supone una victoria para la política antimonopolio de la UE y da un balón de oxígeno a Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea y responsable de Competencia, después de su derrota en julio 2020 cuando este mismo tribunal dio la razón a Apple y dictaminó que el fabricante del iPhone no tenía que pagar los 13.000 millones de euros (15.000 millones de dólares) en impuestos atrasados a Irlanda, una parte clave de la campaña de la UE contra los acuerdos fiscales de las tecnológicas.

En la sentencia de este miércoles, los jueces europeos reconocen en primer lugar la "naturaleza anticompetitiva" en la forma de actuar de Google con respecto a su servicio de comparación de precios. Según el TUE, el problema en este caso no es la posición dominante de la compañía, incluso siendo del tamaño de Google, sino que, al favorecer la posición de Google Shopping en sus páginas de resultados generales, mediante un posicionamiento privilegiado, en detrimento de sus competidores, Google viola el principio de "competencia por propios méritos".

El tribunal considera que el trato diferenciado aplicado por Google se basa en el origen de los resultados, en función de si proceden de su propio comparador o de otros rivales. Por ello, indica que "Google favorece su propio servicio de comparación de precios sobre los servicios de la competencia, en lugar de un mejor resultado sobre otro resultado". De modo que, "aun cuando los resultados de los comparadores competidores eran más relevantes, no podían beneficiarse de un trato similar al de los resultados del comparador de Google en cuanto a posicionamiento y visibilidad".

El fallo remarca que el Ejecutivo comunitario concluyó con acierto que el comportamiento de Google tenía consecuencias perjudiciales para la competencia. "La práctica controvertida era tal que conducía a un debilitamiento de competencia en el mercado", sostiene. También advierte que Google ha permitido comparadores de productos de la competencia en su buscador "para aumentar la calidad de visualización de sus resultados, accediendo a sus cajas a través de pago", pero añade que "dicho servicio estaba condicionado a que los comparadores de productos cambiaran su modelo económico y dejaran de ser competidores directos de Google para convertirse en clientes".

El tribunal europeo señala que no existían "razones objetivas" que justificaran la conducta de Google y rechaza el argumento de la multinacional que defendía que el mercado de comparadores de compra seguía siendo "fuerte" por la presencia de plataformas de compra.

El TUE, por tanto, confirma la cuantía de la multa impuesta por Bruselas, la segunda mayor impuesta en el Viejo Continente, y lo justifica destacando la naturaleza "particularmente grave" de la infracción y el hecho de que la conducta fue desarrollada de manera "intencionada, no negligente".

La multinacional había argumentado que la calidad de Google Shopping había mejorado y este hecho había equilibrado el "efecto de exclusión". Sin embargo, la sentencia señala que Google "no ha demostrado los beneficios en eficiencia que habrían compensado los efectos negativos sobre la competencia". 

Tras conocerse el fallo, un portavoz de Google ha señalado que "este dictamen es sobre hechos muy específicos y aunque lo vamos a mirar con mucho detalle, ya realizamos cambios en 2017 para cumplir con la decisión de la Comisión Europea. Estos cambios han funcionado de manera exitosa generando 1.000 millones de clics para más de 700 servicios de comparación de precios". La compañía no ha aclarado si apelará contra el Tribunal General de Justicia. Lo que sí ha hecho es defender que "los anuncios de Shopping siempre han ayudado a las personas a encontrar aquellos productos que estaban buscando de una manera rápida y sencilla y a los comerciantes a alcanzar a potenciales compradores". 

Con la sentencia de hoy, la Justicia europea ratifica una de las tres multas impuestas a la multinacional tecnológica por la Comisión Europea. Google también planteó recursos, todavía pendientes de fallo, contra la sanción de 4.340 millones por Android (la mayor impuesta hasta ahora en Europa) y contra la multa de 1.500 millones por AdSense.

La Comisión Europea detalló en 2017 que algunos comparadores de precios que antes podían competir con Google habían visto caer sus visitas en más de un 90%, según los datos recabados por el departamento de Competencia de Vestager, tras haber rastreado 1.700 millones de búsquedas. Algunos de los rivales de Google se adaptaron para intentar sobrevivir a las prácticas ilegales del gigante, mientras otros abandonaron el mercado. Tras el fallo del TUE, no se descarta que competidores de Google puedan actuar legalmente contra el gigante de internet reclamando miles de millones en daños por las pérdidas de ingresos.

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