Infraestructuras

Aena cumple 30 años de desarrollo y fía su futuro a la sostenibilidad ambiental

El operador encara la recuperación tras la pandemia e importantes retos ambientales

Vista del aeropuerto de Barcelona-El Prat.
Vista del aeropuerto de Barcelona-El Prat.

La liberalización del transporte aéreo internacional a finales de los años ochenta dio paso en España a la creación de Aena, que hoy es el mayor gestor aeroportuario del mundo cuando cumple 30 años. En este tiempo, este motor de PIB en todo el país, y puerta de entrada por excelencia del turismo, ha superado los 5.000 millones de viajeros atendidos y reúne una cesta de 69 aeropuertos dentro y fuera de España. Los retos sobre la mesa son encontrar la salida de la crisis que ha azotado al sector aéreo mundial y conciliar la actividad aérea con la urgencia de la sostenibilidad ambiental.

La firma que preside Maurici Lucena opera 46 aeropuertos, bajo el modelo de gestión en red, y dos helipuertos en España, está presente en 22 aeropuertos en Latinoamérica (seis en Brasil, 12 en México, dos en Colombia y otros tantos en Jamaica) y es accionista mayoritario en el aeropuerto londinense de Luton. Su alumbramiento se produjo el 2 de noviembre de 1991 como Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, momento en que se inició un proceso de ampliación y modernización de la red de aeropuertos españoles que culminó con obras como la construcción de la T4 de Madrid-Barajas y los planes Barcelona y Málaga. En 1997 dio su primer salto al exterior, con la concesión del aeropuerto colombiano de Barranquilla, y un año después se activó Aena Internacional.

Armazón de la Terminal 4 de Barajas.
Armazón de la Terminal 4 de Barajas.

Fenómenos como el de la irrupción de las aerolíneas de bajo coste, la entrada en competencia de nuevas empresas de handling o el desarrollo de la oferta comercial en las terminales (220.000 metros cuadrados de restaurantes, tiendas y otros servicios) han ido variando en estas tres décadas la fisonomía del negocio de esta empresa pública, cotizada en Bolsa desde el 11 de febrero de 2015 (se estrenó en 58 euros y cerró la primera jornada en 70 euros por título). Poco antes, fueron segregadas Aena y la compañía de control aéreo Enaire, pese a que esta última continúa como accionista de control con el 51% de capital.

Marco regulatorio y desarrollo

La privatización parcial decidida por el Gobierno de Mariano Rajoy en plena crisis financiera vino acompañada de nueva regulación, de la mano de la Ley 18/2014, por la que se establecen tarifas a cinco años vista y se fijan estándares de servicio, calidad e inversión. Se trata del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), del que el próximo 1 de enero se abre la segunda edición con congelación tarifaria.

Como suele recordar su actual presidente, Aena viene de gestionar el año récord en tráfico (275 millones de viajeros) y resultados económicos, el ejercicio 2019, para pasar de inmediato a la peor crisis que recuerda el transporte aéreo. Antes de la pandemia, Aena facturaba 4.500 millones y ganaba algo más de 1.400 millones de euros. Pero pese al derrumbe del tráfico, la capitalización bursátil roza los 21.600 millones.

Terminal del aeropuerto de El Prat durante los Juegos Olímpicos de 1992.
Terminal del aeropuerto de El Prat durante los Juegos Olímpicos de 1992.

Otros momentos difíciles en estos 30 años fueron los del atentado de ETA con un coche bomba colocado en el aparcamiento de la T4 de Madrid en las Navidades de 2006; el siniestro del vuelo JK5022 de Spanair en agosto de 2008; el cierre del espacio aéreo el 3 y 4 de diciembre de 2010 por la huelga de controladores, o la lucha contra la histórica nevada que trajo la borrasca Filomena el pasado mes de enero.

En los últimos años el camino marcado para la compañía pasa por el desarrollo de un ambicioso plan inmobiliario que arranca en Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, pero que tendrá continuidad en Málaga, Sevilla, Valencia o Mallorca. Otro foco inversor está en el Plan de Acción Climática, en el que se incluye el proyecto fotovoltaico para el autoconsumo de la red en 2026. La ampliación de Barajas y el intento de desatascar la de El Prat, que son cuarto y quinto aeropuertos europeos por volumen de tráfico gestionado; proyectos de intermodalidad con el ferrocarril; inversiones relacionadas con la seguridad, y el foco en oportunidades en el exterior, marcan el futuro de la operadora.

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