El PIB remonta un 2% en verano y enfría la expectativa de crecimiento anual

El INE constata que la economía ha protagonizado su mayor escalada desde el fin del confinamiento, si bien se sitúa por debajo de las previsiones

El verano ha dado algo de gasolina a la economía española para acelerar el proceso de recuperación de la crisis abierta por la pandemia del Covid. El Producto Interior Bruto avanzó un 2% en el tercer trimestre de este año frente al anterior, lo que supone el mayor ritmo de avance desde que España saliese del Gran Confinamiento un año antes, mientras que el avance interanual de la economía ha sido del 2,7%. Con todo, se trata de una cifra moderada respecto a las previsiones de los analistas, lo que contribuye a enfriar las expectativas de crecimiento para el conjunto del año.

El dato, publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se encuentra lejos del 3% que esperaban buena parte de los expertos, si bien ofrece algo más de optimismo sobre la velocidad con la que el país será capaz de dejar atrás la crisis que el que arrojaban las cifras definitivas del segundo trimestre del año, desinfladas al 1,1% tras una estimación inicial del 2,8%.

En aquella ocasión, el INE anunció un dato adelantado de crecimiento del 2,8% intertrimestral entre abril y junio, y un incremento del 19,8% anual, valiéndose de los datos preliminares de actividad y tributación. La cifra causó un cierto ambiente de euforia entre analistas y economistas.

Poco después, sin embargo, el propio INE anunció que el dato oficial de crecimiento del segundo trimestre del año, una vez recopilados los datos definitivos, debía rebajarse a un avance intertrimestral del 1,1% y uno anual del 17,5%.

Como consecuencia de aquella corrección, buena parta de las previsiones de crecimiento han sido revisadas a la baja. Así ocurrió con las del Fondo Monetario Internacional (FMI), que rebajó su perspectiva de avance del PIB español en 2021 del 6,2% al 5,7%; la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que las ha reducido del 6,4% al 5,5%; o firmas como Funcas, que baja del 6,3% al 5,1%, mientras que el Banco de España ultima una relevante rebaja que publicará en diciembre.

Con todo, eso sí, el grueso de analistas considera que la recuperación, aunque haya podido perder algo de vigor, básicamente lo que hace es retrasarse, cobrando mayor potencia en 2022. De esta forma, buena parte de las proyecciones antes mencionadas mejora sus estimaciones para el próximo año esperando crecimientos del 6,4% en el caso del FMI (seis décimas más); el 6,3% en el caso de la Airef (cinco décimas menos); 6% en el de Funcas (dos décimas más).

Quien no ha consentido revisar a la baja las proyecciones macroeconómicas que baraja desde inicios del verano es el Gobierno. La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha venido defendiendo la fiabilidad de sus cálculos que ha mantenido inalterados en un avance del 6,5% este año y del 7% el próximo ejercicio. La consecución de estos objetivos parece complicarse aún más a la vista del avance del 2% del segundo trimestre.

Por sectores

En cuanto a la composición del crecimiento registrado durante el tercer trimestre del año, los datos del INE indican que la contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual fue de 1,5 puntos (15,8 puntos inferior a la del segundo trimestre), mientras que la demanda externa presenta una aportación de 1,2 puntos (un punto superior a la del previo).

En términos intertrimestrales, el gasto en consumo cae un 0,3% (alcanzando un -0,5% en el caso específico de los hogares), en contraste con la inversión, que aumenta un 2% (pese a que la destinada a vivienda se mantiene plana). La demanda nacional avanza solo un 0,2%, mientras que las exportaciones lo hacen un 6,4% y las importaciones un 0,7%.

Por sectores, los servicios crecen un 3,2%, destacando entre ellos el avance del 7,9% que se da en comercio, transporte y hostelería; el 4% en actividades profesionales, científicas y técnicas; o el 18,6% de las actividades artísticas y recreativas. Caen, a su vez, las actividades inmobiliarias, de comunicación y educativas (-0,6%) o las financieras (-1,1%).

En paralelo, la agricultura se desploma un 5,5%; mientras que la industria mejora un 2% y la construcción un 1,8%.

El empleo

En cuanto al empleo, en términos de horas trabajadas, la economía registra una variación intertrimestral del 0,3%. Esta tasa es de mayor magnitud en el caso de los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (del 4,0%, lo que supone cuatro puntos más que en el segundo trimestre), debido a la reducción que se observa en las jornadas medias a tiempo completo (−3,5%).

En términos interanuales, las horas trabajadas crecen un 3,3%, tasa 26,2 puntos inferior a la del segundo trimestre de 2021, y los puestos equivalentes a tiempo completo lo hacen en 6,2%, 12,7 puntos menos que en el segundo trimestre, lo que supone un aumento de 1,069 millones de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en un año.

Durante este periodo, detalle Estadística, el deflactor implícito del PIB aumenta un 1,5% respecto al mismo trimestre de 2020, cuatro décimas más que en el trimestre pasado, mientras que la variación interanual del coste laboral unitario se sitúa este trimestre en el 3,0%.

Rentas

Por su parte, la remuneración de los asalariados presenta un crecimiento interanual del 6,1% en el tercer trimestre, lo que supone 6,2 puntos menos que en el trimestre anterior como consecuencia de un aumento del 6,4% en el número de asalariados (10,1 puntos menos que el trimestre anterior) y de una reducción del 0,4% en la remuneración media por asalariado (fue del -3,7% en el segundo trimestre).

A su vez, la el excedente de explotación bruto generado cae un 1,3% interanual (17,7 puntos menos que en el segundo trimestre), y los impuestos sobre la producción y las importaciones se incrementan un 20,8% interanual.

Reacciones

“El avance del INE indica que el PIB, en el tercer trimestre, ha crecido un 2%. Esto es una tasa trimestral, es decir, 2% respecto al trimestre anterior, lo cual en términos anualizados supone más de un 8%. Junto con los datos de la EPA conocidos ayer, este dato del PIB confirma que durante el tercer trimestre la recuperación se ha acelerado, es decir que durante verano el avance en la campaña de vacunación y la mejora de la movilidad han impulsado el crecimiento de la actividad y del empleo”, ha defendido el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés.

“El informe del PIB destaca la calidad en la composición del crecimiento. Por una parte, la demanda externa tiene una contribución muy significativa gracias al impulso de las exportaciones. Por otra parte, repunta la inversión en bienes de equipo, que es un elemento de confianza de los empresarios en el futuro de la economía. Y, finalmente, la productividad se recupera”, ha agregado García Andrés.

El secretario de Estado ha sostenido, además, que “estos datos nos colocan en una buena posición para afrontar un cuarto trimestre en el que el balance de riesgos ha cambiado y va a estar marcado por los cuellos de botella en la oferta, el alza de los precios energéticos y su efecto en la inflación”. “Desde el Gobierno nos vamos a centrar en la aceleración de la ejecución de las reformas y de las inversiones del Plan de Recuperación”, ha concluido.

Otras valoraciones han sido más críticas con el dato. La patronal CEOE ha advertido, por ejemplo, de que "la recuperación económica se enfría y que los niveles precrisis pueden retrasarse a 2023". A partir de ahí, ha solicitado "al Gobierno que no tome medidas que desincentiven el crecimiento económico".

Por su parte, el presidente de la asociación de autónomos ATA, Lorenzo Amor, ha declarado que: “La economía solo ha rebotado un 2% en el tercer trimestre, un 2,7% interanual. Como advertíamos, la recuperación no está notándose en muchos negocios de autónomos y empresas. Esto va más lento que el optimismo de algunos. Se hace necesario revisar unos Presupuestos que tienen unos parámetros erróneos”.

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