Bilbao quiere liderar el desarrollo de la movilidad urbana sostenible

La ciudad ha acogido el Congreso SUM 21 sobre la descarbonización del transporte

Es la primera urbe que ha reducido la velocidad a 30 km/h en todas sus calles

El rey Felipe VI (centro) posa junto a las personalidades invitadas a la inauguración del Congreso SUM Bilbao 21.
El rey Felipe VI (centro) posa junto a las personalidades invitadas a la inauguración del Congreso SUM Bilbao 21.

Bilbao quiere liderar el desarrollo de la movilidad urbana sostenible y, por ello, ha vuelto a acoger este mes de octubre el Congreso SUM Bilbao 21, en el que numerosos representantes de instituciones públicas y empresas se dieron cita para discutir sobre cómo conseguir una movilidad más limpia en las ciudades.

“Se trata de actuar coordinadamente de forma ágil y planificada [el sector público y el privado] en el desarrollo e impulso de nuevos modelos de movilidad urbana, con especial énfasis en el transporte público, en opciones más flexibles para la movilidad privada y compartida, los hubs y plataformas de distribución de mercancías y los sistemas intermodales de transporte de pasajeros”, aseguró Antonio Brufau, presidente de Repsol, que acudió al acto inaugurado por el rey Felipe VI.

“En Bilbao nunca iremos contra nada. Tampoco contra los coches. Pero sí apostaremos por las personas, los peatones, el transporte público, la bicicleta y los transportes de consumo menos contaminante”, indicó, por su parte, el alcalde de la ciudad bilbaína, Juan Mari Aburto, quien remarcó que “todos los partidos del ayuntamiento” acordaron ya en 2016 un Plan de Movilidad Urbana Sostenible con vistas al ejercicio 2030.

Entre las medidas tomadas por el municipio vizcaíno destaca el plan Bilbao 30, que convirtió a la ciudad en la primera urbe del mundo de más de 300.000 habitantes en reducir la velocidad máxima de todas sus calles a 30 kilómetros por hora, con el objetivo de hacerla “más sostenible, tranquila, segura y humana”. “Hoy muchas ciudades e instituciones nos observan, nos estudian e, incluso, nos premian por nuestras medidas”, señaló Aburto en relación al Premio de Seguridad Vial Urbana de la UE, otorgado por la puesta en marcha de esta iniciativa de reducción de la velocidad implantada en septiembre de 2020.

Declaración de Bilbao

El Congreso SUM Bilbao 21 finalizó con la firma de un documento en el que tanto los actores públicos como los privados acordaron una serie de compromisos de cara a 2030.

Uno de los más des­tacados, fue la descarbo­nización del transporte, para lo que será necesario “potenciar el suministro de las energías de origen renovable, mejorando los sistemas de alimentación, y reducir la huella de carbono tanto en la fabricación como en el uso de los transportes terrestres, marítimos y aéreos”, reza el documento.

Además, en el texto se resaltó la necesidad de implantar “marcos normativos simplificados”, que sean “justos y realistas” y la importancia de seguir apostando por la colaboración público-privada. “Suscribir acuerdos y colaborar con entidades de diversa naturaleza (pública y privada) con el objetivo de mejorar la movilidad urbana sostenible desde una perspectiva holística y en toda la cadena de valor”, asegura la declaración de Bilbao, firmada, entre otros, por representantes del Gobierno vasco y del sector privado, como Repsol, Seat, Petronor, Alsa y la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

Euskadi Next: 2.377 millones para la movilidad

Componente 4. El Euskadi Next, el plan de inversiones diseñado por el Gobierno vasco para invertir el dinero que le corresponde de los fondos europeos, contempla en su componente 4 un paquete de inversiones destinado al desarrollo de una movilidad más sostenible. En total, el presupuesto estimado para este componente es de 2.377, 2 millones de euros, de los cuales 941,4 millones provendrán del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.

Una fábrica de baterías. Entre los proyectos estratégicos que el Ejecutivo vasco quiere impulsar en el componente 4 está la puesta en marcha de una planta de baterías para vehículos eléctricos, que conllevaría una inversión de 707 millones de euros. “Busca proporcionar a la industria del automóvil y de los bienes de equipo eléctrico una ventaja competitiva decisiva ante la penetración de los países asiáticos en sus cadenas de valor”, especifica el componente.

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