Gonzalo Entrecanales: “Estar en Acciona nos ha perjudicado como bodega”

El hijo de José Manuel Entrecanales toma las riendas del grupo bodeguero familiar, que factura unos 40 millones de euros y vende 10 millones de botellas

Gonzalo Entrecanales, durante un momento de la entrevista.
Gonzalo Entrecanales, durante un momento de la entrevista.

Tras un periodo de transición, que se inició a principios de año con el cambio de titularidad y de rumbo del Grupo Bodegas Palacio 1894, ahora Bodegas Entrecanales Domecq e Hijos, Gonzalo Entrecanales (Madrid, 1992), hijo de José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, asume ahora las funciones ejecutivas, además de la presidencia de la compañía, un cargo que ocupa desde el mes de junio. Forma parte de la tercera generación de esta empresa familiar y sustituye a Antonio Soto, que continúa ligado al proyecto como miembro del consejo de administración. Anteriormente, trabajó en el banco de inversión Lazard, en Nueva York y Londres, en Acciona Agua, en las sedes londinenses de McKinsey y de IH Internacional Advisor.

¿A qué obedece el nuevo rumbo que ha tomado la bodega?

La empresa la inició mi abuelo en 1986, que se comenzó a aficionar al mundo del vino porque mi abuela es Domecq. Y es una bodega que está presente en las principales denominaciones de origen de España [Rioja, Ribera del Duero, Rueda, Toro y Valdeorras]. Y sucede que la empresa familiar Entrecanales crece y mi padre toma el relevo, y las bodegas se quedan en tierra de nadie, en una empresa de renovables, dentro de una empresa de la envergadura de Acciona. Ya en 2015, mi padre intenta mejorar la calidad y la estrategia de la empresa. Y se invierte en ella, pero nos cuesta cambiar la imagen y hacer cosas desde el punto de vista estratégico. Es en 2020, cuando se decide sacar las bodegas de Acciona y se las queda mi familia.

¿Y en qué momento le piden que se haga cargo de la empresa?

Yo vivía en Londres, en un mundo de inversión, invirtiendo en cosas de impacto, en un private equity de Ikea, pero había mamado el mundo del vino. Y es este año cuando me involucro, he estado trabajando seis meses con nuestro CEO, Antonio Soto, y después del verano es cuando se decide hacer el cambio, que él dé un paso al lado y yo asuma el rol ejecutivo. Porque nuestro nuevo plan estratégico es invertir en las bodegas y crecer.

¿Apuestan más por la cantidad o por la calidad?

Por la calidad, sin duda, pero eso no quiere decir que los vinos tengan que ser carísimos. Queremos mejorar la calidad de los vinos, pero seguimos teniendo vinos de 10 y de 15 euros, y también de 100 euros. También somos conscientes de que un chaval de 20 años no se puede permitir beber vino de 20 euros, o quien bebe vino a diario. Queremos mejorar la calidad y el reconocimiento de la calidad de nuestros vinos, sin dejar atrás los más estándar. Vendemos 10 millones de botellas en todo el mundo, tenemos una bodega en Colombia, y las cinco que tenemos en España son pequeñas, a pesar de que son vinos de volumen. La que más, produce menos dos millones de botellas. España es nuestro principal mercado, y el 30% de las ventas proceden de la exportación a más de 40 países.

¿Qué percepción cree que se tiene de sus vinos?

Muy buena, pero no se conoce bien lo que tenemos ni lo que queremos ser. Somos un diamante en bruto. Por ejemplo, Cosme Palacios es histórico y vendemos muy poco. Tenemos que mejorar la comunicación. Nos ha perjudicado estar dentro de un grupo industrial como Acciona y que se nos valorara por lo que somos. La imagen que tenemos es muy buena.

En España hay cada vez más bodegas, ¿cómo afrontan la competencia?

La competencia es sana, y creo que el reto de la industria es poner en valor el vino español y la mejor forma de hacerlo es ir de la mano de otras bodegas. Las palancas que tenemos son que somos digitales, sostenibles, tenemos calidad e invertimos en transparencia. El mundo del vino es muy opaco, se han hecho muchas cosas sin transparencia, y nosotros los primeros. Hay que ser transparentes para acercar el mundo del vino a las nuevas generaciones.

¿España consume poco vino?

Creo que somos de los países que más consume vino, aunque en los últimos diez años ha caído el consumo per cápita. También se debe a que la industria cervecera es muy fuerte en España, pero la tendencia a la baja es preocupante. La industria del vino es anticuada, lo veo en el día a día, se consume poco vino, a pesar de que es un producto que engancha. Es bonito entender su parte cultural.

¿Le ha costado adaptarse a la empresa de su familia?

Una empresa familiar tiene cosas buenas y malas, pero trabajas en un legado que espero que vean mis nietos. Trabajo mucho más, 24 horas los siete días de la semana, siempre pienso en el negocio. Tienes más presión, responsabilidad y exigencia, aunque liderar un proyecto como este es difícil de evaluar lo resultados. Tengo buena relación con mi familia, sé cuales son los objetivos y las exigencias.

¿Su padre [José Manuel Entrecanales] es exigente?

Probablemente, la exigencia sea autoimpuesta por el ejemplo que he visto todos los días en casa. No he visto a nadie que trabaje más que él. Es un ejemplo a seguir.

¿Qué objetivos de facturación tienen para este año?

Facturamos cerca de 40 millones de euros, y esperamos recuperar este año los niveles de 2019. Estamos viendo que la recuperación está siendo más rápida de lo que esperábamos, porque la gente ha entendido lo que queremos ser, que es ilusionar al consumidor, a los distribuidores, a los importadores y a los restaurantes. Hemos mejorado la comunicación tanto offline como online.

¿Tienen previsto adquirir alguna bodega?

Tenemos muchos proyectos y estamos con las puertas abiertas. Evaluamos opciones de proyectos que nos llegan, y la estrategia a dos o tres años es mejorar lo que tenemos. No entra entre nuestras prioridades tener más bodegas en España. Y fuera tenemos alianzas estratégicas con la familia Rothschild para vender sus vinos y su champán en España. Somos sus distribuidores, y este tipo de alianzas son las que queremos fomentar. 

Hacen vino en cinco denominaciones, pero no tienen presencia en Jerez, de donde procedía su abuela.

No tenemos allí ninguna bodega. Quizás algún día la tengamos porque a nivel sentimental tenemos arraigo hacia el sur, pero de momento tenemos que seguir con lo que estamos haciendo ahora.

¿Echa de menos su anterior vida en el mundo financiero?

No la echo de menos, tengo buenos amigos y sigo en contacto con muchos de ellos. En esa etapa aprendí lo importante que es trabajar con diferentes culturas, porque te permite valorar distintas opiniones. Cada industria y cada país tiene peculiaridades y hay que tenerlas en cuenta. También aprendí la importancia de la transparencia y la honestidad. Y eso es algo que también he vivido en casa. Ahora me veo aquí, con trabajo para los próximos 20 años. 

 

 

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