Aeronáutica

Bain trata de involucrar a Francisco Riberas y a Sidenor en el capital de ITP Aero

Abre la ronda en busca de inversores para el 24% de la compañía, mientras el Gobierno vasco prepara su entrada a través del Finkatuz

Carlos Alzola, consejero delegado de ITP (cuarto por la izquierda), consejero delegado de ITP Aero.
Carlos Alzola, consejero delegado de ITP (cuarto por la izquierda), consejero delegado de ITP Aero.

Bain Capital ha iniciado la ronda de contactos para la búsqueda de inversores que se incorporen al accionariado de ITP Aero. El proyecto es complicado por la cuantía de la apuesta, ya que el fondo de capital riesgo ha pagado 1.700 millones a Rolls-Royce por el 100% del fabricante de componentes aeronáuticos.

El grupo de Boston (Estados Unidos) ha anunciado un amplio plazo, hasta el 30 de junio del próximo año, para captar socios que aúnen una doble condición, que sean locales e industriales. En inicio, y aunque una parte ya está cubierta, tiene abierto el 30% del capital, según la condición exigida por el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha calificado a la empresa de Zamudio (Bizkaia) de “estratégica” por su “nivel tecnológico” y por su papel clave para “la seguridad nacional” al estar muy presente en el sector de defensa.

BP Capital y SAPA

De ese 30%, alrededor de un 6% está en manos del banco de negocios BP Capital y de SAPA. Esta compañía familiar de Andoain (Gipuzkoa), en cuyo capital participa Jokin Aperribay, presidente del club de fútbol La Real Sociedad, tiene una trayectoria de más de un siglo en defensa y es el perfil que le encaja al Ejecutivo de Madrid para consolidar un grupo de referencia en la industria aeronáutica.

En el 24% restante del líder mundial en turbinas de baja presión entrará con seguridad el Gobierno vasco a través de su fondo Finkatuz. Dotado con 160 millones, realizará progresivas ampliaciones de capital para alcanzar los 300 millones. Es el brazo inversor del Ejecutivo de Vitoria para estar presente en las empresas que considera estratégicas para el tejido económico de Euskadi. Finkatuz tiene el 1,24% de CAF y el 7,3% del grupo lácteo Kaiku.

Desde Vitoria no quieren hablar de porcentajes, pero su presencia pudiera rondar entre el 3% y el 4%, tras un desembolso de entre 50 o más de 60 millones de euros. El gabinete del lehendakari, Iñigo Urkullu, ha publicitado varias condiciones. La principal, la de contar con un representante en el consejo de administración de ITP para vigilar su batería de reclamaciones, y desde que la sede y el centro de gestión permanezca en Euskadi, hasta el compromiso de mantener los actuales niveles de inversión y empleo.

En el 20% que quedaría, Sidenor pudiera tomar una participación, también pequeña como las anteriores por la cuantía de la inversión. El fabricante de aceros especiales que lidera José Antonio Jainaga inició hace años su diversificación.

Indra

Más nombres. Indra ha manifestado oficialmente que no participa en este proceso. Bain sí contactará con Francisco Riberas, presidente de Gestamp, que entraría en ITP Aero a título personal a través de su sociedad patrimonial Orilla. Si Riberas se decide, el fondo estadounidense le ha reservado cerca de un 2%, valorado en más de 30 millones.

Sener, fundador de la empresa de Zamudio, ya desmintió el pasado verano que hubiera tomado una decisión sobre su retorno a la compañía, tras la venta en 2016 de su 53,1% a Rolls-Royce por 720 millones de euros. Pero durante el estío, el grupo de la familia Sendagorta vendió su software naval Foran a Siemens por un precio que no se ha hecho público y que el mercado ha interpretado como un aprovisionamiento de recursos para tomar una participación en ITP Aero.

Otros grupos del sector aeronáutico también se han interesado por ITP Aero, como Aernnova y su máximo accionista, el fondo TowerBrook, que se quedaron fuera de la puja por precio. Como Aciturri, que asimismo es accionista de Alestis con la SEPI, buscó el apoyo financiero del fondo Cinven, pero no pudieron con la oferta de Bain.

También hubo otros empresarios en la ronda previa por ITP Aero. Como José Poza, fundador de la operadora de telecomunicaciones Ibercom, que luego se integró en MásMóvil, y José Galíndez, impulsor de Solarpack.

Proveedor de referencia en defensa

  • Servicios. ITP Aero tiene en vigor un contrato de dos años para el mantenimiento de los motores de los aviones y de los helicópteros de la Armada. El proyecto incluye la opción de dos años más. Por aquí viene el mensaje del Gobierno de que la empresa de Zamudio es clave para la seguridad nacional. Además, participa en el desarrollo del futuro caza de combate europeo FCAS, sustituto del Eurofighter.
  • Gestión. El consejero director general de ITP Aero, Carlos Alzola, gestiona el día a día de la empresa. Ingeniero industrial, Rolls-Royce le puso al frente cuando entró en 2016 y sigue al mando en la etapa de Bain. El día de la compra del pasado 27 de septiembre posó para la fotografía con los responsables del fondo, de Bain, de SAPA y de JB Capital.
  • Sector. El Gobierno suspira por configurar un grupo aeronáutico nacional en torno a ITP Aero. Pudieran encajar Aernnova y Aciturri, aunque están en el segmento de estructuras y la filial de Bain en el de motores. Aciturri también controla Alestis, en cuyo capital participa la SEPI. Un encaje global para afrontar el futuro de un sector que está llamado a despegar cuando pasen los efectos de la pandemia, que bloqueó el tráfico aéreo en todo el mundo.
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