Samsung se lanza a la conquista del trono de TSMC

El crecimiento de sus pequeñas divisiones de diseño y producción por contrato de chips merece mucha atención

Bandera de Samsung en su edificio de Seocho, en Seúl.
Bandera de Samsung en su edificio de Seocho, en Seúl. AFP

La capacidad de Samsung Electronics para desafiar a su rival Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) se está haciendo más patente. Los chips de memoria han sido una de las principales causas del aumento de los beneficios del conglomerado surcoreano en el tercer trimestre, pero el crecimiento de sus pequeñas divisiones de diseño y fabricación por contrato de semiconductores merece una mayor atención. Ambos negocios podrían ser armas secretas contra el titán taiwanés.

Las previsiones trimestrales publicadas el viernes subrayan el dominio del fabricante de Galaxy en los circuitos de almacenamiento. Espera que el beneficio operativo en el trimestre julio-septiembre aumente un 28% con respecto al mismo periodo de 2020, hasta alcanzar un máximo de tres años. A estos resultados ha contribuido el aumento de los precios de los semiconductores DRAM y NAND, que probablemente representen más de la mitad del beneficio operativo.

Dentro de la división de semiconductores también hay una unidad de diseño de chips, que compite con Qualcomm, y una rama separada de fabricación por contrato. Ambos negocios representan menos del 10% de los ingresos anuales de Samsung y una parte aún menor de los beneficios operativos.

Hay que vigilarlas, sin embargo. La escasez de semiconductores ha favorecido a fabricantes de chips como TSMC y GlobalFoundries, a medida que los fabricantes de teléfonos inteligentes, coches y otros productos se apresuran a conseguir pedidos adicionales. La fuerte demanda ha permitido a Samsung subir los precios entre un 10% y un 15% por primera vez, según los analistas de KB Securities, mientras que el aumento de volumen está elevando los márgenes de beneficio.

Además, la fundición surcoreana ha conseguido recientemente contratos de Google y Tesla, según los medios locales. Ello debería de ayudar a Samsung a recuperar terreno respecto a TSMC, de 465.000 millones de euros, que acapara más de la mitad del mercado de fabricación de chips por contrato. El desarrollo conjunto de chips con los clientes supone una ventaja; se ha informado de que el equipo de diseño de Samsung ha trabajado estrechamente con Google para adaptar sus procesadores para móviles de próxima generación.

Esta diversificación debería de dar sus frutos. Los analistas de Citi estiman que el beneficio operativo del diseño y la fabricación por contrato de chips se duplicará hasta alcanzar los 2.200 millones de dólares (2.200 millones de euros) el año que viene, es decir, más del doble de la tasa de crecimiento del cíclico negocio de los chips de memoria. En cambio, se espera que los beneficios operativos de los teléfonos inteligentes, los paneles de visualización y la electrónica de consumo de Samsung disminuyan.

El valor se ha desplomado más de un 10% este año ante el temor a un giro en los precios de los chips. Ahora cotiza a unas 10 veces los beneficios previstos para los próximos 12 meses, según Refinitiv, muy por debajo de las 22 veces de TSMC. Aunque Samsung está lastrada por el descuento de conglomerado y otros factores, sus incipientes negocios de chips deberían de ayudar a reducir la diferencia.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías