Drahi trae las fusiones de satélites a una órbita más cercana a la Tierra

Eutelsat rechaza la oferta, pero el magnate podría volver a intentarlo para combinarla con SES

El magnate Patrick Drahi.
El magnate Patrick Drahi. reuters

El próximo gran negocio de Patrick Drahi podría ser de otro mundo. La francesa Eutelsat ha rechazado una oferta de 2.800 millones del magnate. La perspectiva de una lucrativa fusión con su rival SES, de 3.000 millones, podría tentar al dueño de Altice a intentar un relanzamiento.

Eutelsat y SES comparten problema. Sus satélites están a 35.000 kilómetros de la Tierra, ideales para la TV. Pero esta está en declive, y la distancia es mucha para la banda ancha, que crece más rápido. Las actividades online, como los juegos, requieren tiempos de respuesta casi instantáneos; incluso la luz tarda medio segundo en hacer el viaje de ida y vuelta. Por eso, Elon Musk y Jeff Bezos quieren construir “constelaciones” mucho más cerca de la Tierra.

¿Por qué el interés de Drahi? El valor languidece un 30% por debajo de su nivel de enero de 2020, pese a que la pandemia apenas hizo mella en el negocio. Así que la prima del 17% ofrecida por Drahi, con buen ojo para las gangas, puede parecer avara. Eutelsat cotiza por encima de la oferta rechazada, de 12,1 euros por acción, lo que sugiere que los inversores esperan que vuelva.

Aciertan. Las perspectivas de Eutelsat por sí sola pueden ser sombrías. Pero Drahi podría conseguir jugosos ahorros de costes fusionándola con SES. Además, que la Casa Blanca esté haciendo cuantiosos pagos a ambas como compensación por la reasignación de parte de su espectro ofrece opciones para la ingeniería financiera. Teniendo en cuenta los reembolsos de ambas en EE UU, el negocio combinado tendría 2.200 millones de euros de deuda neta, más o menos su ebitda estimado para 2021. Si Drahi subiera el apalancamiento a 2,5 veces, aún por debajo de las 3 veces de Eutelsat, podría conseguir unos 3.000 millones. Suficiente para financiar una prima de compra decente y para pagarse a sí mismo un fuerte dividendo. Drahi ha seguido un manual similar con Sotheby’s, que compró en 2019.

Incluso para alguien como Drahi, el pago inicial sería considerable. Y se arriesgaría a quedarse con un negocio cada vez más pequeño y muy apalancado mientras los costes de crédito suben. Pero la opción de sacar rápido fichas de la mesa implica que no es tiro al aire.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías