Los vehículos eléctricos de Rivian se arriesgan a una carrera temeraria en Bolsa

Una valoración similar a la de GM no se sostiene, aunque ya haya empezado a vender sus automóviles

RJ Scaringe, CEO de Rivian, ante su camioneta R1T, en el Salón del Motor de Los Ángeles de 2018.
RJ Scaringe, CEO de Rivian, ante su camioneta R1T, en el Salón del Motor de Los Ángeles de 2018. reuters

Las nuevas revelaciones de Rivian Automotive sugieren que la valoración de 80.000 millones de dólares que se barajaba debería de ser contraproducente. Esa cifra se planteó en agosto, cuando el fabricante de vehículos eléctricos fundado y dirigido por RJ Scaringe, y apoyado por Amazon, BlackRock y Ford, presentó de forma confidencial una oferta pública de venta. Ya entonces la cifra parecía demasiado elevada. Los detalles publicados el viernes en el folleto no hacen más que reforzar los argumentos en contra.

A finales de junio, Rivian no había generado ingresos. Eso está cambiando, ya que la empresa empezó a vender su camioneta R1T en septiembre; su deportivo R1S y el más pequeño de sus tres modelos de furgoneta de reparto eléctrica saldrán a la venta en diciembre. A finales de septiembre, Rivian tenía unos 48.390 pedidos anticipados de la R1S y el R1T (los clientes pueden cancelar sus pedidos y se les devolverá el depósito de 1.000 dólares).

Sin embargo, justificar una capitalización bursátil igual a la de General Motors es mucho estirarla.

Su rival Lucid cotiza a 2,8 veces su propia estimación de ingresos para 2025. Si aplicamos esta cifra a un precio medio de los vehículos de 75.000 dólares, Rivian tendría que vender unos 400.000 al año para entonces, según nuestros cálculos. Eso es un tercio más que su capacidad actual, de una sola fábrica. Scaringe está buscando una nueva planta.

Los documentos de la OPV también exponen un par de cuestiones nuevas. Rivian está fundiendo dinero rápidamente. Eso es lo que se espera de una empresa que no tiene ingresos, y más aún si se trata de un negocio que requiere mucho capital. Y sus patrocinadores han invertido unos 10.500 millones de dólares desde febrero de 2019.

Una preocupación es que Rivian terminó junio con apenas 3.700 millones en efectivo. Si bien eso es un 62% más alto que al final de 2019, las pérdidas están creciendo más rápido. Casi se triplicaron, hasta 994 millones, en los primeros seis meses de 2021 en comparación con los 377 millones de un año antes.

Es más, el folleto muestra que Amazon tiene mucha ventaja en el acuerdo de furgonetas que alcanzaron las dos compañías en 2019. El pedido de 100.000 vehículos ayudó a reforzar la credibilidad de Rivian, pero el imperio del comercio electrónico dirigido por Jeff Bezos también puede reducir su pedido o incluso retirarse, aunque después de pagar los costes de desarrollo.

Rivian, por su parte, no puede vender las furgonetas a nadie más durante los primeros cuatro años; debe dar a Amazon el derecho de tanteo sobre la producción durante los dos años siguientes; y solo puede cancelar el contrato si el gigante de 1,7 billones de dólares no realiza un pedido total de 10.000 furgonetas en dos años naturales.

Rivian puede tener suficiente potencia para superar estos riesgos. Sin embargo, una valoración excesivamente halagüeña podría hacer que la empresa se lanzara a los mercados públicos de forma temeraria.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías