Los conflictos de interés restan rentabilidad a los fondos de la banca

El retorno medio anual es un 0,92% inferior si es un fondo bancario

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Los bancos tienen un enorme poder en España en la distribución de fondos de inversión. Los cinco mayores grupos (Caixabank, Santander, BBVA, Ibercaja y Kutxabank) manejan casi el 60% de los fondos. El problema es que muchas veces, los fondos que venden a sus clientes no son los mejores. De acuerdo con un artículo académico, los fondos controlados por bancos rentan un 0,92% menos que fondos similares de otro tipo de entidades. ¿La causa? Los conflictos de interés.

La investigación, realizada por el profesor de la Universidad Nova de Lisboa, Miguel A. Ferreira y otros dos colaboradores, ha sido publicada en la prestigiosa revista Journal of Finance. Se trata de un estudio exhaustivo, que analiza 10.644 fondos de inversión de 28 países.

Sus autores, separaron los fondos de inversión de gestoras controladas por grupos bancarios, de los que tenían otro tipo de propietario. Y la conclusión final era clara: de forma sistemática, esos fondos de bancos tenían peor comportamiento, en todos los países.

Ahora bien, ¿por qué tenían peores rentabilidades estos fondos? ¿Eran peores los gestores de fondos de estos grupos? Los autores decidieron dar un paso más y analizar cómo invierte cada tipo de fondo, y descubrieron que en el caso de los fondos bancarios los conflictos de interés eran evidentes.

¿Cómo se produce la distorsión?

  • Préstamos. Los departamentos de financiación de los grandes grupos trabajan en préstamos y colocación de deuda de grandes corporaciones. En estas operaciones, parte de la negociación del precio incluiría un compromiso informal de que la gestora del banco va a tratar bien a las acciones del cliente mientras mantengan esa relación comercial.
  • Gestores. Los autores del estudio han demostrado que aquellos gestores de fondos controlados por grupos bancarios que tienden a sobreponderar las acciones de empresas afines tienden a perder menos su empleo, aunque tengan peores rentabilidades. Esto es un incentivo perverso para mantener este tipo de prácticas.
  • Fondos nacionales. El estudio centra la investigación en fondos de renta variable nacional porque es donde más fuerte pueden ser las presiones que desencadenan los conflictos de interés. Pero los autores consideran que las conclusiones pueden ser extrapolables también a fondos de renta fija corporativa.


Acciones “amigas”

El gran problema de los bancos es que los fondos no es su único negocio. Las entidades financieras también se dedican a prestar grandes sumas de dinero a empresas cotizadas. Y, ¿qué ocurre? Que los gestores del banco acaban invirtiendo más en esas compañías amigas, que no siempre son la mejor inversión.

Para demostrar su hipótesis, los investigadores analizaron a qué corporaciones prestaba dinero cada banco, y luego observaron si en sus fondos tenían un peso excesivo (en relación al mercado o a los competidores).

En las gestoras bancarias se sobreponderan empresas cercanas al grupo

Hemos visto que los fondos ligados a grupos bancarios tienen las carteras de sus fondos sesgadas hacia algunos de los grandes clientes del banco”, explica el artículo. Además, demostraron que cuanto mayor es ese sesgo (invertir más en acciones “amigas”) peor es la comparativa de rentabilidad.

Los investigadores también observaron que aquellos gestores de fondos de bancos que tendían a comprar más acciones “amigas” tenían menor probabilidad de perder su trabajo.

Además, en el ámbito de la gobernanza, este tipo de fondos sesgados participaba menos en las votaciones de las asambleas generales de accionistas de las compañías que tienen en cartera.


Un ejemplo práctico

Los investigadores citan un ejemplo concreto de un fondo bancario cargado de acciones “amigas”. Se trata del vehículo DWS Investa Fund, de la gestora controlada por Deutsche Bank. El fondo tenía entre sus principales posiciones a BASF, Siemens, Daimler y E.ON, cuatro corporaciones a las que el banco matriz prestaba dinero de forma intensiva. En conjunto, el 57% de la cartera del fondo estaba invertida en acciones amigas. Hasta cierto punto es normal, porque se trata de un fondo que invierte en Bolsa alemana pero el peso que tienen estas compañías en el fondo es muy superior al que tienen en el índice de referencia, el Dax.

Ferreira y su equipo han comprobado que estos sesgos se producen porque las murallas chinas que deberían separar nítidamente los departamentos de gestión de activos con los de financiación y banca de inversión, no son tan altas como deberían. Especialmente en Europa.

El perjudicado final es el cliente, puesto que en la mayoría de países de la Europa continental, el sector bancario sigue teniendo un amplio control del negocio de fondos de inversión.

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