Los hoteleros subieron un 20% los precios en verano y recuperan tarifas precrisis

El mayor aumento se produjo en los hoteles de cinco estrellas. Grecia fue la más beneficiada en la UE y Turquía la más perjudicada

Los hoteleros hacen balance del verano en el último día de agosto. Una conclusión agridulce en el que se mezcla la debilidad de la demanda extranjera, compensada parcialmente por el tirón del turismo nacional, con la fuerte subida de precios, que han recuperado los niveles previos a la crisis del coronavirus.

El último informe de la consultora Mabrian Technologies, que compara 73.000 habitaciones de cinco destinos del Mediterráneo (Grecia, Italia, España, Portugal y Turquía) publicitadas en Booking, Expedia y TripAdvisor, muestra que los precios en España han superado los niveles prepandemia en las tres categorías más demandadas (cinco, cuatro y tres estrellas) con un incremento medio del 20% pese a los cambios bruscos en la demanda. La mayor subida se produjo en los hoteles de cinco estrellas, en el que el precio medio escaló un 24% respecto al verano de 2019 y se situó en 271 euros, seguido por el aumento del 23% en los de tres estrellas hasta los 97 euros y del 16% de los de cuatro estrellas hasta los 128 euros.

El turismo nacional en Andalucía subió un 58% las tarifas respecto a la Gran Recesión

Menos oferta, más precio

¿Cómo se explica esta aparente contradicción entre demanda estable y fuerte subida de precios? Anna Borduzha, directora de Desarrollo de Negocio de Mabrian Technologies, confirma que se ha producido un alza generalizada de precios y encuentra varios argumentos. En primer lugar apunta al hecho de que muchos hoteles sigan cerrados o solo abran parcialmente afecta directamente a los precios. “Una menor oferta siempre aumenta los precios si la demanda se mantiene estable”, recalca. En segundo lugar señala al hecho de que los hoteles podrían haber tenido que aumentar los precios al haber elevado sus costes como consecuencia de las medidas anticovid o simplemente para compensar la caída de ingresos. “Sea cual sea la causa y nuestra estimación es combinación de todos los factores mencionados anteriormente, en general es bastante alentador ver que el sector de los viajes y la hostelería se reanuda poco a poco y muestra una gran capacidad de resiliencia”, concreta Borduzha.

El ajuste de Turquía

El estudio compara la evolución de los precios en otros cuatro grandes destinos con una misma conclusión (subida de precios generalizada), con la única excepción de Turquía, castigada por la quinta ola del covid y por la ola de incendios. Aunque los precios tradicionalmente siempre han sido más bajos que en el resto de destinos, en la comparación del verano de 2021 la brecha es aún mayor con España con precios medios de 52 euros para una habitación de un hotel de tres estrellas (bajada del 4% respecto a 2019), de 76 euros para una de cuatro estrellas (subida del 6%) y de 139 euros para una de cinco estrellas (incremento del 14%). Todos ellos casi suponen la mitad de las tarifas de España.

Entre los cinco destinos del Mediterráneo comparados, el que mayor incremento de precios ha registrado fue Grecia. “Apunta a una recuperación histórica. Además el destino destaca por su capacidad de extender la temporada turística hasta el otoño por delante de competidores como España, Italia, Portugal y Turquía y ya ha aumentado sus plazas aéreas disponibles para octubre en torno a un 15% frente al mismo período de 2019”, recalca Carlos Cendra, director de ventas y marketing de Mabrian Technologies.

Aunque la última encuesta de ocupación hotelera del INE data del mes de julio, los datos sirven para hacer una primera aproximación sobre cuáles han sido los destinos que más han aprovechado la recuperación de los flujos turísticos para incrementar los precios de sus establecimientos hoteleros.

Andalucía en cabeza

En el primer mes de la temporada alta de 2021, Andalucía fue la autonomía en la que más se incrementaron los precios hoteleros. En concreto subieron un 13,6% respecto a 2020 y se situaron 15,4 puntos porcentuales por encima de los registrados en la Gran Recesión de 2008. Entre las grandes autonomías turísticas también destacó la Comunidad Valenciana, con un alza anual de precios del 9,5%, situándose 18,2 puntos porcentuales por encima de los registros de hace 13 años.

La ausencia de viajeros de negocios y de conectividad lastró a Madrid

El incremento de precios hoteleros en Baleares también fue significativo (un 8,32% respecto a julio de 2020), pero lo realmente llamativo es que las tarifas se situaron casi 60 puntos porcentuales por encima de las registradas en la anterior gran crisis. El archipiélago balear fue uno de los más afectados, junto a Canarias por el desplome sin precedentes de la llegada de turistas como consecuencia de la crisis de 2008. El incremento de precios en Canarias fue mas moderado en julio (un 3,88% respecto al mismo mes de 2020), pero en comparación con el mismo mes de 2008 se situó 35,6 puntos porcentuales por encima.

Madrid a la cola

De las seis grandes autonomías turísticas (Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid), esta última es la única que no tiene playa, por lo que depende en exclusiva del turismo urbano, lo que supone un lastre tanto en los ciclos recesivos como expansivos. En julio de 2021, los precios apenas subieron un 2,84% en tasa anual y se situaron casi 22 puntos porcentuales por debajo de las tarifas alcanzadas en el mismo mes de 2008.

Una temporada alta llena de compras y ventas

Meliá. La primera hotelera española confirmó a finales de junio la venta de ocho activos (seis de su propiedad y dos participados) a una sociedad en la que mantendrá un 7,5% del capital. Bankinter, la entidad encargada de crear el vehículo de inversión, también tendrá otro 7,5%, mientras que el restante 85% estará en manos de clientes de altos patrimonios e institucionales de la entidad. De los ocho hoteles vendidos, que suman 1.801 habitaciones, tres están en Baleares, dos en Canarias y otros tres están en Granada, Cádiz y Zaragoza.

Riu. Otra de las grandes operaciones del verano, a contracorriente de la fiebre vendedora para ganar liquidez, fue la compra por parte de la hotelera dirigida por los hermanos Riu de 19 hoteles que compartía con TUI por un importe de 825 millones. Caixabank ha financiado íntegramente la operación.

NH. Ante la falta de liquidez, la hotelera controlada por el grupo tailandés Minor optó por vender activos y se deshizo a finales de junio del hotel Calderón de Barcelona por 125 millones.

Selenta. El grupo hotelero fundado por Jordi Mestre, ahogado por las deudas, vendió a finales de julio cuatro hoteles (Sofía y Expo en Barcelona, Don Carlos en Marbella y Mare Nostrum en Tenerife) al fondo canadiense Brookfield por 440 millones de euros.

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