El aviso de la ONU sobre el clima es un guante para las finanzas verdes

No es solo encontrar formas de reducir las emisiones lo más rápido posible, sino también adaptarse al cambio climático.

Réplica de un globo terráqueo.
Réplica de un globo terráqueo. reuters

Es tentador leer el último estudio de la ONU sobre el cambio climático y desesperarse. La actividad humana es “inequívocamente” culpable del calentamiento global, entre otras catástrofes. Pero el informe lanza el guante para que las finanzas actúen.

Es cierto que la voluntad de las empresas ha cobrado impulso. Los inversores tienen una serie de grupos de presión entre los que elegir: Climate Action 100+, por ejemplo, cuenta con más de 615 inversores con 55 billones de dólares en activos que presionan a los principales emisores de carbono. Cada vez son más los bancos que se niegan a financiar determinados tipos de extracción de combustibles fósiles y centrales eléctricas, y reciben presiones para fijar objetivos más amplios de cero emisiones por parte del ex gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, entre otros.

Pero gran parte de este trabajo es gradual o poco sistemático. Eso está empezando a cambiar. La aseguradora Prudential ha ideado un plan para comprar y cerrar centrales de carbón relativamente nuevas en varios países asiáticos en un plazo de 15 años, en lugar de dejarlas funcionar durante sus 30 años o más de vida útil. La idea, que ahora lidera el Banco Asiático de Desarrollo, consiste en que los inversores privados aporten la mayor parte del capital y el erario asuma la mayor parte del riesgo. Otro ejemplo, más pequeño, son los llamados fondos de transición, como los que anunciaron el mes pasado Brookfield –el nuevo hogar de Carney– y el private equity TPG.

El objetivo ahora no es solo encontrar formas de reducir las emisiones lo más rápido posible. Eso es crucial, pero también lo es adaptarse al cambio climático. Por ejemplo, reponer bosques y manglares puede captar carbono y proteger del calor, las inundaciones y la sequía. Pero se necesitan unos 8 billones de capital para 2050, cuatro veces más de lo que se invierte, según otro informe de la ONU. Y los Gobiernos financian ahora el 86%. Idear cómo canalizar los fondos hacia soluciones tan generales es precisamente la clase de creatividad que los financieros pueden aportar para afrontar la crisis.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías