Glovo contratará 2.000 repartidores para cumplir la ley de ‘riders’

Renuncia a subcontratar flotas de reparto y asegura que lanzará un modelo de operativa con autónomos que “cumplirá” los criterios que establece la normativa y los tribunales.

Glovo autonomos
Repartidores de Glovo.

La plataforma española de delivery Glovo va a contratar a 2.000 repartidores en España antes de que acabe este año para adaptar su operativa a la nueva ley de riders, aprobada por el Gobierno el pasado 11 de mayo y que entrará en vigor el próximo 12 de agosto. La compañía, que seguirá operando con autónomos, da un giro a su modelo laboral, pues hasta ahora se había resistido a incluir a los riders en su plantilla.

El segundo unicornio español tras Cabify, que renuncia a subcontratar flotas de reparto, asegura a Cincodías que ha trabajado a contrarreloj durante los últimos meses para dar cumplimiento a esta ley y asegura que para ello combinará la contratación directa de repartidores -con horarios y retribuciones fijas y rutas concretas para aquellos servicios que, por su naturaleza, sean viables tecnológica y operativamente- con un nuevo modelo “inédito en España” con repartidores autónomos, pero “que cumple la ley y sigue el criterio establecido por el Tribunal Supremo y el Tribunal de Justicia de la UE”.

Según Diego Nouet Delgado, director de Glovo para España y Portugal, este modelo tendrá nuevas características frente al sistema de autónomos utilizado en la actualidad, para cumplir con los criterios de ajenidad y dependencia del Estatuto de los Trabajadores, y permitirá simultanear otras aplicaciones y actividades “con total flexibilidad, autonomía e independencia”.

Aunque la compañía prefiere no desvelar todas las novedades que incluirá este nuevo modelo con autónomos para que cumpla la legislación, sí avanza algunas como la libre conexión (el autónomo podrá decidir qué día y a qué hora se conecta a la plataforma), la capacidad de establecer sus propios precios y de subcontratar la entrega de pedidos, y la total independencia del rider a la hora de coger o no un servicio, sin penalización. El modelo elimirá el sistema de puntuación que Glovo usaba para primar a unos repartidos frente a otros.

El directivo, que aclara que empezarán a implantar el modelo laboral en las grandes ciudades donde la demanda es más estable, señala que la nueva regulación no obliga a laboralizar. “Lo que hace es articular una presunción de laboralidad en el delivery, que es algo que en última instancia ya está regulado por el Estatuto de los trabajadores. Y, como en cualquier sector, hay criterios de ajeneidad y dependencia para el trabajo que determinan si una actividad puede ser operada por un profesional autónomo o no”. Sobre este punto, Nouet añade que, en este caso, se establece una presunción iuris tantum, es decir, que admite prueba en contra.

La compañía insiste en que el modelo operativo que va a implantar, validado y adaptado con el despacho Oleart Abogados, cumple totalmente con la nueva ley. Glovo ha contado también para ello con informes de Roca Junyent y Sagardoy Abogados. “Creemos que la fórmula elegida es la mejor opción. Buscábamos que fuera justa, pero realista, para garantizar el cumplimiento de la ley y que ningún repartidor ni establecimiento se quedara sin servicio y sin ingresos”, continuó Nouet, que aclaró que la contratación directa de los 2.000 repartidores “es una primera fase, que seguiremos completando”.

El directivo, que se queja del “extremadamente corto” periodo que se les ha dado a las plataformas para adaptarse al nuevo marco regulatorio (tres mes), asegura que el plan de transición que anuncian hoy muestra el “firme compromiso” de la compañía con España y con los más de 30.000 restaurantes y establecimientos con los que trabajan y los millones de usuarios que utilizan Glovo en las casi 400 ciudades españolas en las que operan (a nivel global están en 870 ciudades).

“Podíamos habernos ido de algunas ciudades del país directamente y no lo hemos hecho”, remarca Nouet, que aclara por qué han elegido esta doble apuesta de contrataciones directas y modelo con autónomos. “Hemos escuchado a los distintos agentes del mercado y la contratación era una de las principales peticiones de alguno de ellos, así que hemos sido valientes y hemos innovado creando una operativa que nos permite estimar mejor la demanda y así poder tener ciertos repartidores contratados”.

Nouet cree que Glovo va a ser de las pocas plataformas de delivery que vayan con este modelo de contratación directa. Otras plataformas parecen apuntar solo a la subcontratación de flotas de riders de terceras compañías.

El directivo insiste en que van a cumplir el marco normativo español, “igual que lo hemos hecho hasta ahora, e igual que lo hacemos en los 21 países donde estamos presentes”. E insiste en que ellos “siempre han defendido que haya una regulación en el sector que dé mayor seguridad jurídica a esta actividad y que aporte mayor protección a los repartidores”, pero cree que en el caso de España la regulación aprobada ha sido “una oportunidad perdida”.

“En otros países han enfocado la regulación para asegurar mejoras a los profesionales autónomos, pero aquí se ha optado por obviar ese debate, aunque encuestas como la que hemos hecho recientemente con Sigmados muestran que el 93% de los repartidores en España considera que las apps como Glovo les ha permitido mejorar su situación personal y económica, que siete de cada diez estén preocupados por la posibilidad de quedarse sin empleo cuando entre la nueva regulación o que el 61% de los repartidores quieran seguir siendo autónomos”.

Nouet no precisa si a los 2.000 repartidores contratados, “que van a ser una referencia en el sector”, les van a aplicar el convenio de la logística o el de mensajería. “Es algo que estamos aún terminando de definir”. Tampoco da datos concretos sobre el aumento de costes que supondrá para Glovo su nueva operativa, aunque “claramente subirán”, y si los va a absorber la compañía a costa de menguar su rentabilidad o los trasladará al cliente, con el riesgo de perder negocio.

“Tenemos que ver antes cuáles son las nuevas dinámicas y ver cómo nos impacta realmente. Como en cualquier sector, un aumento de precios disminuye la demanda y una bajada de rentabilidad tampoco es buena para el negocio, pero claramente esta es la mejor alternativa que hemos encontrado”, señala el director de Glovo en España.

Nouet sí defiende que lo que no se resentirá es la calidad del servicio. “En ese sentido, no esperamos cambios”, dice. Actualmente, entre 9.000 y 12.000 autónomos en España colaboran con Glovo, y según el directivo, "esperamos seguir siendo una opción interesante para todos ellos”.

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