Tecnología

Huawei España gana un 32% menos en 2020 y recorta sus ingresos un 17%

El veto de EE UU a la compañía sigue penalizando su negocio. La filial española del gigante chino redujo su plantilla un 11% en el pasado año, lo que supuso la salida de 120 empleados

Dos personas pasean por una tienda de Huawei.
Dos personas pasean por una tienda de Huawei.

Huawei sigue sufriendo a nivel global y en España tras el veto de EE UU. El gigante tecnológico chino cerró en 2020 su segundo año de caída consecutiva en el mercado español donde sus ingresos cayeron un 17%, hasta los 976,4 millones de euros, según consta en las cuentas presentadas en el Registro Mercantil. De esa cifra, 736,7 millones correspondió a la venta de equipos y 239,7 millones por prestación de servicios.

Su beneficio neto también se resintió. La compañía ganó 21,1 millones de euros en el país, un 31,8% menos frente a los más de 31 millones que registró un año antes, y ello a pesar de que recortó los gastos, incluyendo los de personal pues Huawei redujo su plantilla 11% en España, lo que supuso la salida de 120 empleados. Pasó de tener una media de 1.058 empleados en 2019 a 939 en 2020. El beneficio bruto de explotación (ebitda) de Huawei España cayó igualmente un 30,5% hasta los 31 millones.

En el apartado fiscal, Huawei pagó 7,1 millones de impuestos sobre beneficio, tres millones menos que en 2019. En sus cuentas especifica que debía pagar 6,7 millones de euros en impuesto de sociedades y que tras las retenciones ejecutadas por la Agencia Tributaria y los pagos a cuenta por la empresa, que ascendieron a 14,9 millones, debía recuperar 8,3 millones de euros. La filial española de Huawei también elevó un 20%, hasta los 85,9 millones, el dividendo abonado a sus matrices en Hong Kong y Países Bajos (148,9 millones en los dos últimos años).

Los malos resultados de la multinacional responden fundamentalmente al impacto que el bloqueo de EE UU está teniendo en su negocio de redes, que ha provocado que muchas operadoras estén descartándola o apostando por comprar equipos de otros proveedores para reducir su dependencia de ella (como es el caso de Telefónica) y por la caída de las ventas de sus smartphones, que no pueden utilizar el Android de Google ni las aplicaciones más populares de la multinacional estadounidense, como Gmail o Google Map.

También ha contribuido a ello la crisis provocada por la pandemia y el retraso en la inversión en 5G en el país, tras demorarse la subasta del espectro de la banda de 700 megahercios, que ha llevado a las telecos en España a posponer inversiones previstas y, por tanto, elegir proveedor para ello.

Aunque la compañía no hace alusión expresa en sus cuentas al impacto que ha tenido en su negocio el veto de EE UU, sí apunta en los riesgos externos que “los acontecimientos del cisne negro [aquellos que ocurren por sorpresa y sin que ningún analista hubiera previsto] ocurren con frecuencia en todo el mundo, y muchos países de todo el mundo se enfrentan a luchas económicas profundamente arraigadas”. La firma añade que “los riesgos financieros y geopolíticos van en aumento. Y, por lo tanto, Huawei también tiene una mayor probabilidad de enfrentar riesgos adicionales, tanto internos como externos”.

Lo que es un hecho es que en 2020, y según GFK, Huawei retrocedió en España del segundo al cuarto puesto en el ranking de fabricantes de smartphones, tras pasar de tener una cuota del 20% en 2019 a una del 12% en 2020. Samsung, Xiaomi y Apple la adelantaron, con un 30%, un 26% y un 14% de cuota, respectivamente. La compañía que ha lanzado todo un ecosistema de aplicaciones en línea con los de Google y su propio sistema operativo (HarmonyOS) aun no ha lanzado en Europa ningún teléfono inteligente con el. Sí ha lanzado en el viejo continente un televisor, su reloj Watch 3 y su tableta MatePad con Harmony OS.

En una entrevista reciente con Cincodías, William Tian, presidente de la unidad de consumo de Huawei en Europa, aseguraba que el objetivo de Huawei con su nueva estrategia no es sustituir a otros sistemas operativos actuales, como iOS de Apple o Android de Google, sino aportar un nuevo valor en el mundo de la conectividad múltiple del internet de las cosas. El directivo añadió que van a centrarse no solo en el móvil sino en en múltiples categorías de productos para seguir aprovechando la ventaja que siempre han tenido en hadware y ofrecer una mejor experiencia al usuario en la era del 5G. La apuesta está hecha; ahora habrá que ver el resultado.

De momento, la compañía redujo a nivel global sus ingresos un 16,5% en el primer trimestre de este año. La empresa, que ha desaparecido del top 5 en el ranking mundial por ventas de smartphones, facturó 152.200 millones de yuanes (unos 19.440 millones de euros) entre enero y marzo. Al dar a conocer estos datos, aseguró que continuará invirtiendo en el sector del software para que su peso sea cada vez mayor sobre los ingresos totales.

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