Tienda de aplicaciones

Treinta y seis estados de EE UU demandan a Google por monopolio en la Play Store

Acusan a la compañía de favorece su tienda de aplicaciones sobre otras en dispositivos Android, lo que perjudicaría a consumidores y desarrolladores. El gigante tecnológico señala que la demanda ignora la competencia que enfrentan en este negocio

Logo de Google en un edificio en París.
Logo de Google en un edificio en París.

Un total de 36 estados ha demandado al gigante tecnológico Google por prácticas contra la competencia con su tienda Play Store, su plataforma de distribución de aplicaciones móviles. "Google ha dejado a millones de usuarios de dispotivos Android y desarrolladores de aplicaciones sin más opción que utilizar Google Play Store", señaló en Twitter esta madrugada (hora española) la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James.

La denuncia antimonopolio supone otro revés para Alphabet (matriz de Google) y para las big tech en general, que afrontan desde hace más de un año un creciente escrutinio por parte de las autoridades de competencia en EE UU y Europa.

Los demandantes sostienen que Google mantiene un monopolio en el mercado de distribución de aplicaciones para el sistema operativo Android que posee, desarrolla y es utilizado por la mayoría de los teléfonos inteligentes del mundo. Señalan que Android es un sistema de código abierto solo sobre el papel, pues el sistema certificado por Google es el que se usa en más del 99% de los teléfonos Android. Por ello, indicó James, "pretendemos acabar con la posición de monopolio de Google y luchar por millones de consumidores y propietarios de pequeñas empresas".

La demanda señala que Google favorece su Play Store sobre otras tiendas de aplicaciones disponibles en dispositivos Android y argumenta que los desarrolladores "no tienen otra opción razonable" que distribuir sus productos a través de la tienda. "Google ha tomado medidas para cerrar el ecosistema e insertarse como intermediario entre los desarrolladores de aplicaciones y los consumidores", alegan los fiscales generales estatales, según recoge Efe. Esta conducta ha perjudicado a ambos grupos, especialmente cuando se trata de compras dentro de la aplicación por las que la empresa cobra una comisión.

"Google ha sido el guardián de Internet durante muchos años pero, más recientemente, también se ha convertido en el guardián de nuestros dispositivos digitales, lo que resulta en que todos paguemos más por el software que usamos todos los días", añadió la fiscal general de Nueva York.

Los desarrolladores de aplicaciones han criticado publicamente las reglas de Google para participar en su Play Store, algo que ya recoge la demanda que presentó contra la compañía y contra Apple el fabricante del juego Fortnite, Epic Games. Esta denunció a los dos gigantes tecnológicos por cobrar durante años una comisión del 30% por la venta de aplicaciones y compras dentro de Play Store.

Como respuesta a esta presión, tanto Apple como Google redujeron sus comisiones. En el caso de esta última, la redujo un 50%, pero solo se aplicaba la misma al primer millón de dólares facturado anualmente por las compañías en su Play StoreLa rebaja de Google siguió los pasos a la anunciada cuatro meses antes por Apple, quien en su caso redujo del 30% al 15% la comisión de su App Store, un recorte que solo aplican a las empresas que facturan menos de un millón de dólares al año, lo que dejaba fuera a los grandes desarrolladores. 

"Para cobrar y mantener esta extravagante comisión, Google ha recurrido a prácticas anticompetitivas para reducir y desincentivar la competencia en la distribución de aplicaciones de Android", argumentan los fiscales generales estatales en el texto de la demanda. Los demandantes remarcan que la compañía habría mantenido ventajas injustas a través de una combinación de barreras tecnológicas y contratos especiales, según informa Efe. Alegan también que, debido a esta "conducta excluyente", incluso otros gigantes tecnológicos como Amazon no han podido construir una tienda de aplicaciones de Android competitiva.

La demanda, de 144 páginas, advierte de cifras internas de Google que demostrarían que el alcance de mercado de tiendas de aplicaciones alternativas a la Play Store es muy limitado. De hecho, en EE UU la tienda de Google distribuye más del 90% de las aplicaciones de Android. No hay ninguna tienda que tenga más de un 5% de mercado, según informa El Android libre, que apunta que si una aplicación para Android no se distribuye a través de la tienda de Google pierde acceso a los más de 130 millones de dispositivos Android que hay en EE UU.

Los estados le piden al juez que prohíba algunas de las prácticas criticadas durante mucho tiempo de la compañía, incluido el uso de contratos que requieren que los fabricantes de dispositivos otorguen una ubicación premium a Play Store y sus requisitos de que los desarrolladores de aplicaciones utilicen los servicios de pagos de Google.

Tras conocerse la demanda, Google respondió a las acusaciones y aseguró que crearon Android "para generar más opciones en tecnología móvil". "Hoy en día cualquier persona, o incluso nuestros competidores, pueden personalizar y construir dispositivos con el sistema operativo Android de forma gratuita".

La compañía también indicó que crearon la tienda Google Play para ayudar a las personas a descargar aplicaciones en sus dispositivos, "pero si no encuentras la aplicación que estás buscando en Google Play, puedes optar por descargarla desde una tienda de aplicaciones rival o directamente desde el sitio web de un desarrollador. No imponemos las mismas restricciones que otros sistemas operativos móviles", dijeron apuntando a Apple. 

"Es extraño que un grupo de fiscales generales estatales decida presentar una demanda atacando un sistema que proporciona más apertura y opciones que otros", continuó Google, que defendió que la demanda "ignora por completo" la competencia que enfrentan de otras plataformas, "como la increiblemente exitosa tienda de aplicaciones de Apple, que representa la mayoría de los ingresos de las tiendas de aplicaciones".

Google también indicó que la mayoría de los dispositivos de Android se envían con dos o más tiendas de aplicaciones precargadas, que "hay dispositivos como la tableta Amazon Fire que viene precargada con una tienda de aplicaciones de la competencia y sin Google Play Store", y señaló  que esta permite a los desarrolladores comunicarse con sus clientes fuera de la aplicación sobre ofertas de suscripción u otras ofertas de menor coste en una tienda de aplicaciones rival o en el sitio web del desarrollador.

Según Google, la demanda utiliza un "lenguaje incendiario" para distraer del hecho de "que nuestras reglas sobre Android y Google Play Store benefician a los consumidores". La compañía indicó que dichas reglas les permite mantener "la tienda segura, proteger la privacidad y prevenir el fraude".

 "Se debería exigir a Google que deje de imponer obstáculos tecnológicos innecesarios o advertencias inexactas en la experiencia del usuario de descargar aplicaciones de Android para productos que cumplen con estándares razonables de seguridad de la industria", solicita la demanda de los 36 estados.

Esta última demanda de los 36 Estados se conoció pocas horas después de que el expresidente de EE UU, Donald Trump, interpusiera una demanda colectiva contra Facebook, Twitter y contra Google por censura. El exmandatario aseguró este miércoles que probará que su expulsión o suspensión en las redes sociales y en Youtube tras el asalto al Capitolio es "ilegal e inconstitucional".

La compañía ya fue sancionada por Bruselas con una multa de 4.343 millones de euros en julio de 2018 por abuso de dominio con Android. La Comisión Europea le acusó entonces de aprovechar la plataforma para extender al móvil su dominio en las búsqueas.

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