Rafael Mateo, de la central térmica de su tierra a la Bolsa con Acciona Energía

Responsable de las renovables del grupo desde hace un decenio, fue pionero en apostar por ellas y lidera la OPV más esperada del año

Rafael Mateo, consejero delegado de Acciona Energía.
Rafael Mateo, consejero delegado de Acciona Energía.

Un veterano del sector capitanea Acciona Energía desde hace once años, y ahora verá cómo alcanza la cúspide de salir a Bolsa, el próximo 1 de julio, jueves. Rafael Mateo Alcalá (Alcañiz, Teruel, 1959) empezó de becario en la central térmica de Andorra, de Endesa, y fue pionero en apostar por las fuentes renovables.

La empresa, cuyo debut será el mayor en el mercado español desde el de Aena en 2015, tendrá una valoración de entre 8.800 y 9.800 millones de euros, aunque los analistas llegaron a hablar de un precio de 12.000 millones. Se colocará entre un 15% y un 28,75% del capital de una filial que supone el 80% del ebitda del grupo.

Muy activista de las renovables, Mateo ha sido muy crítico con el sector eléctrico y su resistencia a transformarse y dejar atrás los combustibles fósiles. Tuvo el acierto de creer en la energía verde cuando en el sector eso no era tan obvio: lo hizo, dicen en su entorno, de forma prudente y segura, pero firme. Tiene un carácter duro, aragonés, directo; es difícil hacerle cambiar de opinión, pero a la vez es sencillo de trato. Rápido a la hora de responder a las peticiones de otros departamentos, es muy colaborador en cualquier asunto que le afecte.

Nació en Alcañiz, entonces con unos 10.000 habitantes. Su padre regentaba una tienda, La Textil, donde ahora hay una agencia de viajes. Eran cuatro hermanos. “No había casi coches”, contaba en el diario digital regional La Comarca. “Sí taxi. Íbamos en bici y jugábamos a los pitones [canicas] por los adoquines en la puerta de la iglesia o en la del ayuntamiento. En verano pasábamos largas sentadas por la noche en los bancos. Recuerdo que subíamos a las ruinas del castillo a tirarnos piedras en bandos unos contra otros”.

Se fue poco antes de los 18 a Zaragoza, a estudiar Industriales en la Escuela de Ingenieros (luego ha hecho programas de estudios empresariales en IESE e Insead). Al día siguiente de terminar la carrera ya encontró trabajo. “Eran otros tiempos”. Fue en la central térmica de Andorra, recién construida, donde estuvo de 1982 a 1997; a los 19 años había estado ya con una beca de verano, precisamente en construcción. Llegó a dirigir las instalaciones durante algunos años.

La generación de energía está considerada la parte más dura del sector, por ambiente y exigencia, y Andorra era zona minera. Fueron, recordaba Mateo, “los años álgidos. Era una industria fantástica desde el punto de vista tecnológico, para cualquier ingeniero era lo máximo trabajar en ella. Era la industria más novedosa de Aragón”. La central acabó cerrándose en febrero del año pasado.

Internacional
A finales de los noventa, Endesa lo envió a Madrid como responsable de todas sus centrales (director de producción de Endesa Generación). Y dos años después, a Santiago de Chile para dirigir todo el negocio latinoamericano (Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú). Tampoco era un ambiente fácil para un directivo español y por tanto extranjero. En total fueron 11 años allí, durante los que además fue presidente del grupo de producción de Unipede (Unión Internacional de Productores y Distribuidores de Energía Eléctrica), ahora integrada en Eurelectric.

Endesa introdujo en Chile el gas natural licuado. Uno de los responsables de esta área, Mauricio Antonio González, recuerda que Mateo era “muy buen líder”, y “sabía escuchar las opiniones”, con una gran visión estratégica. “Por entonces Chile dependía mucho de la hidroeléctrica, y él incentivó las centrales térmicas, algo que ahora con la descarbonización puede no sonar tan bien, pero entonces era necesario. No se enfocó en un solo mercado”. De hecho, movilizó también las renovables, como el parque eólico de Canela, de 9,9 megavatios en su primera fase, que en 2007 se convirtió en el primero conectado al mayor sistema eléctrico de Chile.

En ese periodo, Mateo tuvo dos hijas (ya tenía una hija y un hijo): toda la familia tiene pasaporte chileno. Le encanta esquiar, especialmente en el Pirineo aragonés, y viajar, tanto con su familia como por trabajo. Le gusta conocer los proyectos de cerca y a la gente que los desarrolla, y ha llevado muy mal el confinamiento en ese sentido. Se ha vuelto asiduo de las videoconferencias para hablar a menudo con los directores de país. Es muy metódico y se conoce los proyectos al dedillo; se preocupa de analizar el contorno, es decir, el impacto en la comunidad de los desarrollos y cómo son percibidos.

En Acciona

La familia regresó a Madrid a finales de la década de los 2000, y en 2010 Mateo fichó como director general por Acciona Energía; en 2013 se convertiría en consejero delegado. En el grupo de los Entrecanales, defensores desde hace décadas de la energía verde, ha desarrollado una actividad muy internacional, con proyectos en casi todos los continentes: desde Australia hasta Sudáfrica, pasando por América del Norte y Europa. Además, es miembro del comité de estrategia y tecnología del consejo de la firma de aerogeneradores Nordex, fusionada con Acciona Windpower. Participa activamente en varias organizaciones internacionales prodescarbonización, y es miembro del grupo de electricidad del Foro Económico Mundial.

Ahora su reto es ejecutar con éxito una OPV en un entorno aún volátil en los mercados, incluso para el sector de las renovables. La compañía afirma en el folleto que ya tiene ofertas (no vinculantes) por el 18,75% del capital, de sobra para cubrir el límite inferior de la emisión. El martes fijará el precio definitivo. Para Mateo, será la cumbre de una trayectoria impoluta.

Apego a Aragón

Rafael Mateo y su familia acuden cada año a Alcañiz por Nochevieja y por Semana Santa: tocan el tambor y participan en la procesión del Nazareno, y sus tres hijas salen de baturras, el traje regional.

En 2019 fue pregonero de las fiestas de su localidad natal, que se celebran en septiembre.