Biden puede ser el policía antidiversión para las fusiones

Con Trump, reinó el caos, pero tampoco está claro por dónde atacará la nueva Administración

Lina Khan, nueva jefa de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE UU.
Lina Khan, nueva jefa de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE UU. AP

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, debía de aportar previsibilidad al entorno antimonopolio después de cuatro tumultuosos años. Pero las agencias gubernamentales que patrullan las fusiones y adquisiciones están blandiendo palos de gran tamaño, y es difícil saber por dónde atacarán a continuación.

El lunes, el Departamento de Justicia se jactó de que los poderosos agentes de Hollywood Ari Emanuel y Mark Shapiro, de Endeavor, abandonaron el consejo de Live Nation Entertainment tras plantearse la preo­cupación de que las dos empresas compitieran demasiado estrechamente en los mercados del deporte y el entretenimiento.

La reprimenda no es inaudita: los reguladores examinaron los consejos de Alphabet y Apple en 2009 y encontraron solapamientos de consejeros. Sin embargo, es poco frecuente, y el objetivo en este caso, con una capitalización de mercado de solo 19.000 millones de dólares, es relativamente pequeño.

Otras agencias han puesto a las empresas sobre aviso. A principios de este mes, el Departamento de Justicia puso una demanda para bloquear la adquisición de Willis Towers Watson por parte de Aon, por valor de 30.000 millones de dólares, con el fin de evitar que se combinen dos de los tres grandes corredores de seguros mundiales. La Comisión Federal de Comercio (FTC, en inglés) está impugnando la fusión de 7.100 millones de dólares de las empresas de biotecnología Illumina y Grail.

El reciente nombramiento por parte de Biden de Lina Khan para dirigir la FTC es otro tótem de que la Administración estadounidense está dispuesta a forzar los límites de forma novedosa. Khan se ha manifestado a favor de ampliar la definición de comportamiento anticompetitivo, mirando más allá de cómo afecta la concentración a los precios, e incluyendo otros factores, como el control sobre los datos de los consumidores.

Hacer fusiones resultaba caótico bajo la administración de Donald Trump. Mientras los reguladores ponían una demanda para frustrar la adquisición de Time Warner por parte de AT&T, la aversión del entonces presidente a la cadena de noticias por cable CNN daba color a los motivos. La FTC y el Departamento de Justicia tomaron medidas enérgicas contra las fusiones verticales, después de haber permanecido indiferentes durante más de 35 años. Pero la aplicación de la normativa era aleatoria. Se permitió que T-Mobile US se tragara a Sprint, reduciendo el número de opciones de telecomunicaciones, y finalmente se cerró el acuerdo de AT&T con Time Warner.

El martes, Reuters informó de que la FTC iba a revisar el acuerdo de 8.500 millones de dólares propuesto por Amazon para comprar el estudio de Hollywood MGM. Es la primera prueba para Khan, que saltó a la fama cuando escribió un influyente artículo sobre la empresa de Jeff Bezos y el antimonopolio.

Para Wall Street, eso significa más meses conteniendo la respiración colectiva mientras la administración Biden se convierte en el policía antidiversión para los negociadores de fusiones.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías