La negociación por la reforma de las pensiones entra en su recta final

La reunión prevista para el lunes será clave para destrabar el acuerdo

Sindicatos, patronal y Gobierno confirman a este medio que el pacto no está cerrado, pero que la negociación está muy avanzada

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Efe

Gobierno, patronal y sindicatos se encuentran limando los últimos detalles del acuerdo para la reforma de las pensiones. La reunión prevista para el lunes de la semana que viene será clave para destrabar un pacto que el Ejecutivo y los representantes de los trabajadores llevan dando por "inminente" semanas, pero al que los empresarios han ido poniendo paños fríos. Ahora, tanto agentes sociales como Seguridad Social aseguran a este medio que el acuerdo "está avanzado", pero aún quedan "flecos por cerrar" y se limitan a señalar la reunión que tendrá lugar la semana que viene como el momento en el que finalmente se podría llegar a un pacto.

Una de las principales trabas en la negociación ha sido el factor de sostenibilidad incluido por el Gobierno de Mariano Rajoy en la reforma del 2013, que ligaba las pensiones a la evolución de la esperanza de vida. CincoDías adelantó la semana pasada que este factor será finalmente derogado y sustituido por un "mecanismo de equidad intergeneracional", el cual aún está por determinar. Dicho mecanismo entraría en vigor a partir de 2027. "Estamos cerca del acuerdo y esto conllevaría necesariamente la derogación del factor de sostenibilidad", ha asegurado este miércoles Unai Sordo, secretario general de CC OO, durante un acto organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

De esta forma, los sindicatos conseguirían dos de sus principales exigencias, que sería la desparición del factor de sostenibilidad, el cual se regía por una fórmula que terminaba afectando a la cuantía que recibía el pensionista; y la vinculación del cobro de las pensiones al Índice de Precios al Consumo (IPC). Según el borrador del anteproyecto de ley, las pensiones se revalorizarán al comienzo de cada año con el IPC de los 12 meses previos a diciembre del año anterior. En caso de que el IPC resultase negativo, las jubilaciones no se reducirían, sino que se mantendrían igual.

Además, en el pacto se contempla una bonificación extra de dos puntos, hasta el 4%, en el pago de la pensión por cada año que se retrase la jubilación, y una penalización por cada mes que se anticipe la jubilación que irá desde el 2,81% hasta el 21%.

"Un acuerdo se cierra definitivamente cuando todas las partes dicen sí y dan el ok, y solo falta que nos sentemos y que colectivamente demos el ok a un acuerdo que venimos trabajando desde hace meses y que lleva un tiempo largo bastante avanzado", ha dicho el líder de UGT, Pepe Álvarez. Por su parte, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, durante la Asamblea General de la organización que se ha celebrado este miércoles, ha vuelto a incidir en que "la música suena bien", pero que todavía hay que ver "la letra".

Fuera de esta primera reforma quedarán temas espinosos como el cambio del periodo de cómputo de los años trabajados para adaptar el sistema a la nueva realidad del mercado laboral o el incremento de las bases de cotización y de las pensiones máximas. Estos puntos finalmente serán tratados en la segunda parte de la reforma de las pensiones que prevé aprobarse el año que viene.

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