Las ‘big tech’ esquivarán las flechas más afiladas del Congreso de EE UU

De cinco proyectos de ley, solo los dos menos rompedores tienen grandes opciones de salir adelante

Capitolio de Estados Unidos.
Capitolio de Estados Unidos. REUTERS

Un comité del Congreso de Estados Unidos ha propuesto nada menos que cinco proyectos de ley destinados a frenar a las grandes empresas tecnológicas. Aunque se trata de esfuerzos bipartidistas, los tres proyectos de ley más rompedores pueden languidecer debido a desacuerdos políticos, mientras que los dos menos onerosos tienen posibilidades de aprobarse. Dejarían a los organismos de control con armas limitadas para frenar a Amazon y demás.

La legislación presentada el viernes sigue las recomendaciones hechas por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes como parte de un mordaz informe de 2020 sobre las prácticas anticompetitivas de Amazon, Apple, Facebook y la unidad de Alphabet Google.

Pero los planes más duros probablemente carecen del apoyo adecuado. Hay suficientes republicanos moderados prolibertad de mercado, sobre todo en el Senado, que no verían con buenos ojos una prohibición de las adquisiciones de rivales incipientes por parte de las grandes empresas tecnológicas, como se contempla en uno de los proyectos de ley.

Prohibir que las plataformas online posean filiales que realicen negocios en esas mismas plataformas, o al menos que den un trato especial a sus propias unidades, podría ser igualmente controvertido.

Si se aprueban, estas medidas podrían perjudicar, por ejemplo, a Amazon de muchas maneras. La empresa de Jeff Bezos vende productos que compiten con vendedores de terceros en su portal de comercio electrónico. El informe de la Cámara de Representantes señala que rivales como Target utilizan los servicios en la nube de Amazon, lo que suscita preocupación sobre el acceso a los datos de la competencia.

Los dos proyectos de ley menos dañinos para las empresas tecnológicas tienen más probabilidades de atraer el consenso político. Uno de ellos exigiría la interoperabilidad para que los usuarios pudieran transferir fácilmente sus datos a un sitio de la competencia. Otra aumentaría las tasas de tramitación del Gobierno para las revisiones de las grandes fusiones. Una versión de esta última ya se aprobó en el Senado a principios de este mes.

Estas reformas incrementales seguirían dejando sin resolver grandes cuestiones antimonopolio. Por ahora, los responsables federales tendrían que arriesgarse legalmente, con el apoyo de los estados de Estados Unidos. El Departamento de Justicia ha demandado a Google por su dominio en las búsquedas online. Por otra parte, la Comisión Federal de Comercio ha presentado una demanda contra Facebook, alegando que las adquisiciones de la empresa han ahogado la competencia.

Algunas de las medidas más estrictas del Congreso podrían cambiar los resultados de futuros casos importantes al actualizar la forma en que la legislación antimonopolio enmarca los mercados y la competencia. Sin embargo, al ofrecer a los legisladores cinco grados de libertad, la comisión puede haber garantizado que eso no ocurra.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías