Tres escaseces hacen más difícil la vida a Jay Powell

Estará pendiente de la subida de las materias primas y los bienes intermedios, y de la falta de mano de obra

Tienda Target en King of Prussia (Pensilvania, EE UU).
Tienda Target en King of Prussia (Pensilvania, EE UU). reuters

Los bancos centrales están pasando del hambre al festín. Tras años de intentar generar más inflación, de repente la hay en abundancia: Los precios al consumo en EE UU subieron la friolera de un 4,2% en abril en comparación con el año anterior, el ritmo más rápido desde 2008.
En los viejos tiempos, los llamativos datos del miércoles podrían haber acelerado el endurecimiento de la política monetaria. Pero el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, al igual que sus homólogos mundiales, cree que el fenómeno es pasajero y esperará a que las cicatrices provocadas por el Covid-19 en la economía se curen. La estrategia será puesta a prueba por tres escaseces: en las materias primas, en los bienes intermedios que las empresas necesitan para fabricar productos acabados y en el mercado laboral.

El aumento de los precios de las materias primas, desde la madera hasta el mineral de hierro, ha impulsado el índice Bloomberg Commodity, que registra 21 productos básicos, en un 20% en lo que va de año. Se parte de una base baja, y además hay más demanda porque la economía mundial se está recuperando. Esto, por sí solo, no desencadenará una espiral inflacionista.

Pero si se añaden las interrupciones de la oferta, las presiones sobre los precios son un poco más agudas. Los bienes intermedios, como los semiconductores, son más caros, y un crecimiento más fuerte significa que es más fácil para sus fabricantes repercutir los mayores costes sobre los clientes. La encuesta de abril de JP Morgan a los directores de compras mundiales mostró la mayor subida de los precios de venta registrada. Cuando empresas como Procter & Gamble y Kimberly-Clark dicen que cobrarán más por algunos productos en Estados Unidos, los consumidores pagan más en la caja.

Es cierto que las interrupciones de la oferta se reducirán. Pero que la inflación estadounidense se mantenga alta dependerá de cuánto tiempo persista la extraña escasez de mano de obra. La tasa de desempleo es relativamente alta, del 6,1%, y, sin embargo, una encuesta en el sector de los servicios del Institute for Supply Management realizada la semana pasada señala que algunas empresas tuvieron dificultades en abril para encontrar y retener mano de obra cualificada y no cualificada. La subida de los ingresos medios por hora y el aumento de la duración de la semana laboral en el mismo mes también apuntan a la escasez de mano de obra.

Esto también puede acabar. Los problemas del cuidado de los niños de la época de la pandemia, que mantienen a algunos padres fuera del mercado de trabajo, se aliviarán. Muchos de los que reciben subsidios de desempleo mejorados volverán a trabajar. Mientras tanto, la demanda de mano de obra vuelve a rugir: las ofertas de empleo alcanzaron un récord en marzo. Por tanto, es posible que los empresarios tengan que pagar más para cubrir las vacantes y retener al personal que ve cómo suben los precios en las estanterías. Eso podría dar paso a un ciclo de inflación autoalimentado que podría ser demasiado, incluso para Powell.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías