Cielo nublado para Stellantis

Pese a los grandes retos en coches eléctricos y China, parte al menos de un suelo relativamente sólido

Planta Mirafiari de Stellantis, en Turín (Italia).
Planta Mirafiari de Stellantis, en Turín (Italia). REUTERS

El viaje inaugural de Stellantis se pondrá accidentado antes de volverse suave. La escasez de chips hizo que fabricara 190.000 coches menos en el primer trimestre: el 11% de la producción prevista. El problema, ya señalado por competidores como Ford, se acelerará entre abril y junio, dice el jefe financiero, Richard Palmer. Y es posible que continúe en 2022.

A pesar de los grandes desafíos en coches eléctricos y China, el jefe, Carlos Tavares, parte al menos de un suelo relativamente sólido. Los ingresos del primer trimestre aumentaron un 14% interanual, hasta los 37.000 millones, más rápido que el 6% de Ford en el mismo periodo. Si Tavares consigue repetirlo en los próximos trimestres, las ventas se acercarán a los 150.000 millones de euros a finales de año. Eso supone 11.000 millones de beneficio operativo, suponiendo que Stellantis alcance su objetivo de margen operativo del 7,5%. La única pega es que las previsiones de Refinitiv sugieren que los analistas ya lo han descontado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías