La valoración de Volkswagen merece subir de marcha

No hace falta que disgregue las unidades de eléctricos y de software para que el mercado aprecie su crecimiento

Volkswagen ID.4.
Volkswagen ID.4. reuters

Volkswagen ha puesto por fin el pie en el acelerador. Las acciones del fabricante de automóviles, valoradas en 110.000 millones de euros, subieron casi un 5% el martes después de que esbozara planes para duplicar las entregas de vehículos eléctricos este año, con el fin de impulsar la rentabilidad dañada por la pandemia. Si el jefe, Herbert Diess, centra la atención en la valoración de VW, podrían subir aún más.

VW ha subido un tercio este año, superando la subida del 16% del índice de referencia europeo Stoxx 600 Automobiles. Esto se debe en gran medida a un rápido repunte en China, el mayor mercado individual de VW, y a una estrategia eléctrica transformadora que ha triplicado las ventas de coches de batería e híbridos hasta alcanzar los 422.000 vehículos en 2020.

Diess quiere ahora acelerar esa cifra hasta el millón de unidades este año, al tiempo que despliega nuevas ventas de software en toda la flota electrificada de VW, en rápida expansión. Una forma de turboalimentarlo podría ser la inclusión en Bolsa de su marca de coches deportivos Porsche. Otra forma más lucrativa podría ser la disgregación de su unidad de coches de batería.

UBS calcula que Diess puede vender 2,57 millones de coches eléctricos en 2025, por debajo de sus objetivos de 3 millones. Suponiendo un precio medio de 39.000 euros, el precio base del relativamente barato modelo eléctrico ID.3, y un margen operativo del 5%, más o menos lo mismo que UBS calcula que aporta actualmente un Golf con motor de combustión, el resultado es que puede generar más de 5.000 millones de euros de beneficio operativo. Si se le aplica un múltiplo de 20 veces, que los analistas consideran razonable para reflejar un crecimiento rápido, sin llegar a las infladas 115 veces de Tesla, la división podría valer 100.000 millones de euros.

Si añadimos una unidad de soft­ware con un valor potencial de 186.000 millones, según nuestros cálculos, Diess podría tener dos negocios que, sumados, valen más del doble del valor actual de las acciones del fabricante de automóviles. Esto excluye los motores de combustión heredados, que seguirán representando la mayor parte de las ventas de VW en un futuro previsible.

Es cierto que la disociación de las divisiones en entidades separadas puede ser una fantasía, dado que el clan familiar Porsche-Piech y la fuerte influencia de los sindicatos han tendido a obstaculizar la venta de marcas infravaloradas como Lamborghini. Pero nada impide que Diess haga flotar la idea para que los inversores se centren en su potencial de valoración, aunque no lo lleve a cabo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías