Calviño abre la puerta a usar los créditos avalados por el ICO para recapitalizar a las pymes

Calcula que ya hay comprometidos 22.000 millones en ayudas directas a empresas este año. La cifra incluye su plan, los ERTE y las medidas regionales

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño.
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño.

Poco a poco, el Gobierno va desvelando la letra pequeña del plan de 11.000 millones de euros de refuerzo de la solvencia empresarial ante la crisis del Covid-19 que se anunció la pasada semana y se espera aprobar este mes. La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, reveló ayer que este plan supone apenas la mitad de las ayudas directas a empresas ya comprometidas en lo que va de año por el conjunto del Estado y abrió la puerta a la conversión de parte de los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) en instrumentos de capital que refuercen el balance de las pymes.

“En esta fase final [de la crisis], y ahora que vemos la luz al final del túnel y que estamos avanzando en la vacunación, evidentemente hay que reforzar los balances de las empresas, pero tenemos que seguir asegurando que el uso del dinero público de todos los españoles es eficaz y reduce el endeudamiento de las empresas para que tengan músculo para la recuperación”, declaró ayer en una entrevista en TVE.

“Estamos analizando un conjunto de instrumentos distintos para reforzar la actuación de las comunidades autónomas”, en cuyas manos se había dejado hasta ahora la concesión de ayudas directas, para identificar “qué otros instrumentos podemos utilizar” para apoyar a las pymes, “igual que tenemos el fondo del SEPI [de 10.000 millones] para las grandes empresas en sectores estratégicos”, diseñando “instrumentos para reforzar el capital” de las pequeñas.

“Tenemos que trabajar con los bancos para reforzar también la solvencia de las empresas más pequeñas”, incidió, recordando que “los bancos han jugado un papel muy importante desde marzo”, concediendo crédito a partir de los 140.000 millones de euros en avales del Estado que carga hasta con el 80% del riesgo.

Y ahora, dijo, sin citar la negociación abierta para que admitan quitas, “las entidades tienen que seguir siendo parte de la solución”. “Son quienes tienen una mejor capacidad para valorar que empresas son solventes”, sostuvo, por el análisis de riesgo que ya incluían esos créditos.

“Tenemos ahora que centrarnos en la solvencia de las empresas y evitar el sobreendeudamiento”, expuso, “antes de que se desencadene un problema masivo de insolvencia de las empresas en determinados sectores o territorios”. El Gobierno, concretó, está hablando de “ayudas directas” en forma de “recapitalizaciones o de la conversión de créditos en otros instrumentos de capital”.

“Se puede apoyar a las empresas dándole el dinero al empresario para que él decida o pagando sus costes”, matizó Calviño, que defiende que el Ejecutivo se encargó en su día de cubrir su factura salarial, mediante los ERTE o la prestación por cese de actividad de los autónomas; les facilitó liquidez con los avales públicos y les dio margen luego ampliando los periodos de carencia.

“Estamos hablando de más del 5% del PIB el año pasado en ayudas directas. Este año ya tenemos comprometido más del 2%”, añadió. Más de 22.000 millones entre los 11..000 del nuevo plan de solvencia, los 7.000 de alargar los ERTE a mayo o los 2.000 que las regiones concederán (el 25% del fondo europeo ReactEU), entre otras partidas, aclara Economía.

Normas
Entra en El País para participar