Mercados

Efecto Draghi: la Bolsa y la deuda italiana celebran su nombramiento

La prima de riesgo italiana roza mínimos de cinco años por la expectativa de un gobierno tecnócrata

Mario Draghi, expresidente del BCE
Mario Draghi, expresidente del BCE AP

Los poderes de Mario Draghi, expresidente del BCE y autor de la frase whatever it takes (lo que sea suficiente, no tienen fin. Después de salvar a la zona euro de la que hasta ahora había sido su crisis más profunda, en los próximos meses se encargará de sacar adelante a Italia de la crisis en la que está sumido el país por la pandemia. Después de que Giusseppe Conte, primer ministro italiano, presentara su dimisión ante la falta de apoyos para aprobar el programa de económico para sacar adelante al país de la crisis, el presidente Sergio Matterella ha encargado al exbanquero italiano la formación de Gobierno. Los inversores no han dudado en poner en precio los cambios políticos. Dos meses después de inestabilidad política el mercado celebra el relevo. Las subidas se imponen en la Bolsa y las rentabilidades de la deuda caen con fuerza.

El Mib italiano se convierte en el índice más alcista de Europa y tras subir un 2,09% en la es su mejor sesión en un mes, el selectivo italiano entra en ganancias en lo que va de 2021 (1,33%). Dentro de la Bolsa italiana, los bancos fueron los valores más alcistas. Intesa SanPaolo se anotó un 4,29%; Unicredit, un 4,18%; Banco BPM, un 3,75% y Finecobank, un 1,72%. Estas entidades junto a la española Bankinter (2,63%) lideran las ganancias del sector bancario europeo, que se anota hoy un 0,73%. "Un gobierno tecnócrata representa el escenario alcista para la Bolsa. No obstante, no descartamos que la volatilidad siga acompañando al mercado italiano al menos se aclare la situación política y esperaríamos una posible corrección en caso de elecciones anticipadas", señala Giovani Montalti, director ejecutivo de UBS. Los expertos de Bank of America aconsejan comprar acciones de bancos italianos y les otorga un potencial del 30%.

Pero la alegría no se limita a la renta variable. La deuda se encuentra bajo el influjo del efecto Draghi. La rentabilidad del bono italiano a 10 años cae del 0,65% que registró ayer al 0,58%, unos descensos que permiten a la prima de riesgo italiana retroceder a los 105 puntos básicos y roza mínimos de 2016 si bien en niveles intradía (103) llegó a revalidarlos. El diferencial de la deuda transalpina con vencimiento en 2031 y la española al mismo plazo se estrecha hasta los 45 puntos básicos, su nivel más bajo desde abril de 2018.

Desde UBS no descartan que la prima de riesgo italiana siga cayendo en las próximas jornadas si finalmente Draghi logra los apoyos suficientes para sacar adelante un nuevo gobierno. En ese caso de la firma prevén que el riesgo país baje caiga por debajo de los 100 puntos básicos. Pero si no recaba el acuerdo suficiente e Italia se ve abocada a celebrar nuevas elecciones, el diferencial entre la deuda italiana y la alemana a 10 años podría repuntar y situarse en la horquilla de los 150-200 puntos básicos.

La reacción de los mercados al nombramiento de Draghi es visto con alivio por algunas firmas de análisis como Bank of America interpretan su designación como un acelerador al despliegue de los recursos de recuperación económica. "Un gabinete dirigido por Draghi ayudaría a reforzar la credibilidad de Italia para el diseño y la aplicación del plan de recuperación", destaca el departamento de análisis del banco. No obstante, todavía quedan muchos flecos pendientes. El primero y más importante es saber si logrará una mayoría parlamentaria. Aunque es probable que los partidos centristas proeuropeos lo respalden, hay que ver si los partidos de extrema derecha y el Movimiento 5 Estrellas están dispuestos a apoyar un gobierno técnico. "Nuestra hipótesis de trabajo es que logre los apoyos suficientes, pero esto no está ni mucho menos garantizado", explican los expertos de la entidad estadounidense. El encargo dado a Draghi es visto por los analistas como la opción más acertada. La otra alternativa pasaría por celebrar elecciones anticipadas, un escenario que presenta muchos riesgos en momento como el actual con la tercera ola del coronavirus en plena auge.

Pero que Draghi tome las riendas del país puede tener un impacto que traspase Italia. En Bank of America consideran que la figura del exbanquero podría ser clave en los próximos meses, cuando se debatirán las normas fiscales suspendidas y su rediseño. "En este escenario, podría desencadenar un debate más amplio, no solo sobre la necesidad de evitar un endurecimiento prematuro de la postura fiscal", añaden.

La tarea de Draghi al frente del Ejecutivo no estará exenta de obstáculos. En un momento en el que el tiempo apremia desde UBS consideran que la atención estará puesta en los pagos del fondo de recuperación europeo. Los recursos de la UE del programa Next Generation para Italia ascenderían a 209.000 millones de euros entre 2022 y 2026. Para recibir el dinero los Gobiernos deben enviar a Bruselas antes de abril los proyectos en los que van a invertir los fondos. "El riesgo es que un retraso podría implicar un desembolso posterior ya que las tensiones políticas actuales también se deben a las discusiones sobre cómo gastar los fondos. Esto podría conducir a un crecimiento del PIB más débil de lo previsto en el segundo semestre de 2021 después de varapalo sufrido en 2020", explican desde la entidad suiza. En este contexto los expertos creen que el BCE estaría listo para aumentar la compra de bonos soberanos italianos, lo que ayudaría contener el alza de las rentabilidades de deuda y la aplicación de los diferenciales.

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