Calviño: “la segunda y tercera ola no están teniendo efectos económicos tan profundos como la primera”

La vicepresidenta económica defiende que la movilización de estímulos por valor del 20% del PIB ha permitido evitar una caída económica del 25% y la destrucción de tres millones de empleos

Estima que el Plan de recuperación movilizará 500.000 millones privados

La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.
La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.

“La segunda y tercera ola no están teniendo efectos económicos tan profundos como la primera”, ha defendido este viernes la vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, tras conocerse que el cuarto trimestre de 2020 cerró con un nuevo avance del PIB que “ningún analista esperaba”.

Calviño ha defendido que la estrategia del Gobierno, coordinado con la UE, para movilizar estímulos por valor del 20% del PIB en respuesta a la pandemia han permitido evitar una caída económica del 25% en el año, que se cierra con un contracción inédita del 11%, y han impedido la destrucción de tres millones de empleos.

La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos ha realizado estas valoraciones durante su comparecencia en sesión extraordinaria de la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Congreso para informar sobre el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía española y los fondos europeos.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha avanzado esta mañana que las primeras estimaciones económicas permiten estimar que el PIB español cerró el cuarto trimestre del año 2020 con un alza del 0,4% y un descenso de volumen del 11%, en un ejercicio marcado por la pandemia del coronavirus.

Las cifras se alinean bastante con las previsiones oficiales del Gobierno, que apuntó a un avance de la economía en el cuarto trimestre del año y a un desplome del 11,3% en el conjunto del ejercicio, pese a que los analistas asumían caídas de hasta el 3% en el otoño y el Banco de España manejaba, como escenario central, un descenso del 0,8% entre octubre y diciembre.

Calviño ha presumido de “realismo y prudencia” en la elaboración de las previsiones económicas del Gobierno y ha subrayado la importancia de medidas como el uso de los avales públicos del ICO para facilitar liquidez a las empresas o los expedientes de regulación temporal del empleo (ERTE) como red de protección del mercado laboral.

La vicepresidenta ha aseverado que el Ejecutivo mantendrá esta tónica en el nuevo ejercicio pese a que “hemos comenzado el año mejor de lo previsto” lo que, ha defendido, deberá permitir afianzar la recuperación en la segunda mitad del año.

Calviño ha expuesto que la evolución económica en 2021 estará sujeta a cuatro factores clave. El primero será la evolución de la propia pandemia en España, mientras que el segundo será el impacto que tenga en el resto de países, especialmente los del entorno, dada las dependencia del país de las relaciones comerciales con ellos, dada la dureza de la emergencia sanitaria durante la tercera ola de la pandemia.

El tercer factor será la toma de medidas para evitar daños estructurales en la economía española. Calviño ha defendido la necesidad de “seguir actuando para sostener el tejido productivo y del empleo, para evitar que los problemas de liquidez se conviertan en problemas de solvencia para las empresas viables”.

El cuarto factor será la capacidad de España para promover “con prontitud y en su totalidad” las inversiones y reformas dibujadas en el Presupuesto General de 2021 e incluidas en el Plan de Recuperación y Resiliencia planteado a Bruselas para acceder a los 72.000 millones de euros en subvenciones comunitarias que el país aspira a obtener en tres años.

Serán pilares del plan las medidas destinadas a facilitar la transición ecológica de la economía y su transformación digital, áreas que absorberán el 37% y el 33% de los fondos europeos, respetivamente, así como reforzar la cohesión social y territorial o la igualdad de género.

Entre los 20 proyectos tractores remitidos a Bruselas, Calviño ha destacado como algunas de las más importantes los de la inversión en la estrategia de movilidad sostenible, la hoja de ruta del 5G, el plan de competencias digitales, el programa de rehabilitación de vivienda, el de modernización del sector turístico e industrial, el plan de formación profesional, la hoja de ruta del hidrógeno verde, la digitalización de las pymes, la estrategia nacional de inteligencia artificial, el plan de protección de costas y recursos hídricos.

La vicepresidenta ha defendido la importancia de abordar también, en paralelo, una serie de reformas para modernizar la administración pública, mejorar el crecimiento potencial de la economía y el empleo, y contribuir a reducir las brechas sociales y de género ampliadas desde la crisis financiera. Calviño ha prometido abordar las reformas estructurales tratando de lograr el “máximo consenso” en el ámbito del diálogo social y de la política.

500.000 millones privados

Calviño ha aseverado que las ayudas que la UE concederá a España son de una “magnitud que no tiene parangón con otros recibidos en otros momentos de la historia. España se prepara para recibir unos 80.000 millones de euros en subvenciones entre 2021 y 2023 y otros 70.000 en créditos a bajo coste hasta 2026.

Semejante inyección de fondos públicos “permitirá movilizar inversiones privadas por 500.000 millones de euros”, ha estimado, revelando que los fondos comunitarios llegarán en dos desembolsos anuales, comenzando por una primera partida de “prefinanciación de 10.000 millones” en cuanto la UE de el visto bueno al Plan de Recuperación Español. En todo caso, el Presupuesto de 2021 ya ha integrado 27.000 millones de las ayudas europeas, a fin de avanzarlas, vía deuda, sin necesidad de esperar al desembolso.

Calviño ha defendido la necesidad de impulsar de forma urgente todas las medidas contenidas en el programa para potenciar su “impacto a corto plazo”. “Ya desde 2021”. “si desplegamos íntegramente el plan podría añadir dos puntos de crecimiento”, al avance del PIB en el año, “y llevar la tasa de crecimiento potencial por encima del 2%” a medio plazo.

La vicepresidenta ha subrayado que Hacienda jugará un papel clave como autoridad encargada de coordinar la ejecución de los proyectos y ha pedido esfuerzos a todas las administraciones para coordinar una ejecución rápida e integral de los proyectos sufragados con fondos europeos.

“La intención del Gobierno es presentar el plan a la Comisión Europea a lo largo del primer trimestre del año”, una vez que la UE formalice la aprobación del sistema, “con la intención de acelerar los proyectos en el tercer trimestre del año”.

“2021 es absolutamente clave para empezar a poner en marcha estas políticas”, ha expuesto Calviño. “Este no es un proyecto de Gobierno, es un proyecto de país que nos tiene que servir para dejar atrás no solo la pandemia sino los desequilibrios que arrastramos” a fin de facilitar que el país crezca más, genere más empleo y esté más preparado para afrontar futuras crisis, ha concluido. “Espero poder contar con su apoyo”, ha solicitado al resto de fuerzas políticas del Congreso.

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