Canarias

En caída libre: el comercio comienza el año como terminó 2020

La campaña de Navidad y las rebajas no dan tregua al sector en las islas, que teme el final de los ERTE pueda suponer el cierre de muchos negocios

Comercio en Las Palmas de Gran Canaria
Comercio en Las Palmas de Gran Canaria

Los Reyes Magos no se portaron todo lo bien que se esperaba, y el sector del comercio en el archipiélago ha comenzado 2021 del mismo modo en el que terminó el año pasado: en caída libre. No se cumplieron las expectativas del black friday y la Navidad, que representaban habitualmente el 40% de las ventas de todo el ejercicio, y las rebajas no están favoreciendo la ansiada recuperación. Las asociaciones que representan a estos negocios en las islas temen que la finalización de los ERTE pueda traer consigo nuevos cierres, que ya durante el año pasado afectaron al 20% de ellos.

El secretario general de la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (FAUCA), Abbas Moujir, que representa a unas 70 áreas comerciales de todo el archipiélago, reconoce que ya el black friday supuso “una decepción total”, y que la Navidad tampoco experimentó una reactivación que paliara la caída arrastrada ya desde el mes de marzo pasado —que en el global del año estima que se situará alrededor del 16% frente a 2019—.

Y las rebajas siguen la misma tendencia. Aunque la peor situación es la experimentada por Tenerife, donde las especiales restricciones impuestas para detener la propagación de la pandemia, como la reducción del aforo en los comercios al 33%, “han impedido las compras por impulso que suelen hacerse, además de que las colas a la entrada de los mismos ha reducido también esa oportunidad”, indica.

Para Moujir, las expectativas para los próximos meses no resultan nada halagüeñas: “Al no llegar turismo, no se contrata personal y tampoco hay gasto turístico; existen más de 80.000 personas en ERTE en el archipiélago; la tasa de ahorro están en máximos, por encima del 30%; y el índice de confianza del consumidor se encuentra bajo mínimos”. Indicadores que auguran un futuro inmediato incierto y razón por la que aboga porque las administraciones apliquen medidas que les ayuden a sobrellevar la situación, desde la prolongación de los ERTE hasta final de año al impulso a los “bonos-consumo”, que permitan inyectar dinero a los pequeños comercios favoreciendo a su vez a los clientes. También apunta a otras medidas como exenciones de impuestos, aplazamientos de intereses o bonificaciones fiscales.

La Asociación Empresarial Zona Centro, en Santa Cruz de Tenerife, agrupa a unas 270 negocios, un 65% de ellos comercios y otro 30% de restauración. Su gerente es Ruth Dorta, quien explica que “tanto el black friday como la Navidad nos tocó la pandemia, y la climatología nos ha dado la puntilla en las rebajas. Estamos en la UCI”. Dorta recuerda que las limitaciones impuestas a los negocios de la restauración en Tenerife, de los que destaca el papel fundamental que juegan de arrastre del comercio, y que solo pueden prestar servicio en terrazas, ”se han encontrado con lluvias todo el día”.

Una circunstancia que, añadida a las colas que se formaban en los exteriores de los comercios, incidieron negativamente en las ventas. Sus predicciones para los próximos meses no son excesivamente optimistas: “Estamos en un año de incertidumbre, nadie sabe cómo va a ir la economía. Hay que incentivar el gasto porque moviendo el dinero se mueve la economía. De modo contrario, si no nos ha matado la pandemia nos va a matar el hambre”.

En línea parecida se manifiestan otros representantes del sector del comercio. La Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (ASODISCAN), integra a negocios como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Leroy Merlin, Ikea o Media Markt. Su secretario general, Alfredo Medina, reconoce que la campaña navideña no ha supuesto una mejora respecto a la tendencia de caída del resto del año, y que la facturación en ese periodo se situó alrededor de un 30% por debajo del año anterior, solo compensada por el buen comportamiento ”de lo relacionado con el consumo para disfrutar dentro de casa y mejorar esos espacios: muebles, electrónica, electrodomésticos, juegos, alimentación (con trasvase del canal de hostelería al supermercado), la informática o los deportes”. Aunque no se han producido cierres en el ejercicio, sí reconoce que la contratación temporal que habitualmente se realizaba desde octubre y hasta finales de enero por la campaña navideña ha sido mínima en esta ocasión.

Un buen termómetro de la situación que viven los comercios de las islas lo representa Archigestión, que perteneciente al Grupo Número 1 gestiona 16 centros comerciales, y más de 150 tiendas, en toda Canarias. Luis Leguina, su director de Gerencias, reconoce que la campaña de Navidad ha sido un 40% inferior a la del ejercicio pasado y que las rebajas están siendo “muy flojas”. Admite que “esto no puede durar mucho más. Llevamos prácticamente un año en el que todo han sido limitaciones. Se están quedando muchas empresas por el camino”.

El rayo de esperanza en el sombrío panorama lo representa la Asociación de Empresarios Zona Triana de Las Palmas de Gran Canaria, con unos 165 asociados. Carlos Bethencourt es su presidente, quien reconoce que “en diciembre, la cosa fue bastante bien”, con un incremento de ventas respecto al año pasado de un 20% en algo más de la mitad de los negocios integrados en la asociación. ¿A qué se debe este inédito comportamiento dentro de una tendencia general negativa? Para Bethencourt, la clave está en que “la gente no quería estar entre cuatro paredes, lo que afectó a las zonas comerciales cerradas”. Añade que, incluso, en determinadas calles se han producido aperturas de hasta media decena de negocios en los últimos cuatro meses. Y que algunos que tenían planeados cierres en enero aún no los han materializado.

En detalle

Canarias, a la cabeza nacional. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, las ventas hasta noviembre en el comercio minorista bajaron un 14% en Canarias respecto al mismo mes del ejercicio anterior, lo que la lleva a encabezar el ranking nacional en este apartado. Una comunidad que registra también el mayor descenso en empleo en este sector, con una disminución del 7,4%.

Equipamiento personal. De entre los negocios más afectados por el descenso de ventas en el comercio sobresalen los relacionados con el equipamiento personal, como calzado y prendas de vestir. El secretario general de FAUCA apunta a que, en este caso, la bajada en 2020 respecto al ejercicio anterior supera el 30%.

¿De ERTE a ERE? José Juan Socas, presidente de la Confederación Canaria de la Pequeña y Mediana Empresa (CECAPYME), incide en que que la campaña de Navidad ha sido “muy mala”, a pesar de los esfuerzos en precios y descuentos realizados por los comerciantes. “Vamos a ver qué empresas pueden aguantar o no. Los ERTE tienen enmascaradas a empresas que, una vez terminen, pasarán a ERE”, señala.

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