Trump amenaza con vetar a Alibaba y Tencent antes de dejar el cargo

La lista negra ya incluye 35 firmas del gigante asiático

Sede central de Alibaba en Beijing (China)
Sede central de Alibaba en Beijing (China)

Tras el escándalo del intento de golpe de estado de sus seguidores, el presidente de EE UU, Donald Trump, no está dispuesto a dejar su cargo sin polémica. Si el miércoles anunció sanciones contra ocho compañías chinas, entre ellas Alipay, esta mañana dejó la puerta abierta a incluir a Alibaba y Tencent, los dos mayores grupos chinos por capitalización bursátil, en el grupo de compañías vetadas al ser propiedad del Ejercito y constituir un riesgo para la seguridad nacional. Una decisión que causaría una convulsión sin precedentes y sería el enésimo paso de una política represiva contra los intereses empresariales del gigante asiático. Fuentes cercanas a la investigación apuntaron a Reuters que sancionar a esas dos compañías sería un aldabonazo en su política contraria a China apenas unos días antes de irse.

La decisión de Trump tuvo un impacto directo en la valoración en bolsa de ambas firmas. Los titulos de Alibaba cayeron un 3,9% en la bolsa de Hong Kong, mientras que Tencent se dejó un 4,7% de su valor. Pese a ello, un número relevante de analistas consultados por Reuters se mostró escéptico en cuanto a la repercusión, en la medida en que ambas compañías suman una capitalización bursátil superior a los 1,3 billones de euros y que cuentan con el respaldo del Gobierno estadounidense. “Es una muy mala decisión y hay suficiente dinero en Asia, cada vez más y más rápido, que no debería cuestionar la presencia de firmas chinas en el exterior”, recalcaron esos analistas.

En la actualidad, el Ejecutivo de EE UU cuenta con una lista de 35 firmas chinas vetadas, entre ellas el fabricante de chips SMIC y el gigante petrolero CNOOC. Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, dijo, en relación a la amenaza sobre Tencent o Alibaba, que se tomarán “las decisiones oportunas para defender los derechos y los intereses de sus compañías”.

A esa lista se podrían unir en breve las ocho aplicaciones chinas, entre ellas Alipay, propiedad de Ant Group, filial del gigante chino Alibaba, que fueron vetadas el miércoles. La decisión pretendía acabar con la posición de dominio de estas aplicaciones, que cuentan con una mayor base de clientes que sus competidores estadounidenses y con acceso privilegiado a información sensible, según reveló un portavoz oficial a Reuters. Se trata del mismo argumento utilizado por Trump para vetar a Huawei. “EE UU debe tomar acciones agresivas contra los desarrolladores de las aplicaciones chinas para proteger la seguridad nacional”, rezaba la orden. Además de Alipay, la orden incluía a CamScanner, Shareit, Tencent QQ, VMate y Beijing Kingsoft Office Soft­ware’s WPS Office. Será el Departamento de Comercio el que decidirá qué tipo de transacciones serán vetadas en mes y medio. “A través del acceso a teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores, las aplicaciones chinas pueden acceder y capturar una ingente cantidad de información personal de los usuarios”.

Los tres episodios de una batalla feroz

La primera batalla que abrió EE UU con China fue la comercial. En diciembre de 2018 aprobó una amplia lista de aranceles contra empresas chinas que exportaran a EE UU. Entre las afectadas estuvieron, en primera instancia, las locales SMIC y SZ DJI Technology y posteriormente se unieron Hikvision y Huawei.

La segunda se abrió el pasado 12 de noviembre prohibiendo la inversión de empresas chinas que estuvieran ligadas al ejercito chino y que fueran una amenaza para EE UU.

La tercera la abrió el martes con el veto a seis aplicaciones de movil del gigante asiático, entre ellas Alipay, de Alibaba. En 45 días tendrá que decidir a quién y por qué cuantia impone sanciones.

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