Iñaki Trincado: "Lanzar un perfume es estar siete años perdiendo dinero”

Asegura que las fragancias son una puerta de entrada al mundo del lujo

Entrevista
Desde hace cuatro años Iñaki Trincado es el director general de Coty Luxury en España y Portugal

Lleva cuatro años al frente de Coty Luxury para Iberia, grupo al que llegó tras la fusión con Procter & Gamble. Además de su trayectoria, a la que se le suman más de 12 años de experiencia en puestos de responsabilidad en la compañía de gran consumo, a Iñaki Trincado (Vitoria, 1969) le avala la pasión con la que habla de su trabajo. Su misión, asegura, es permitirle a la gente soñar aún en tiempos difíciles y hacerles sentir mejor, pero también hacerlo de manera sostenible en el tiempo. Por eso, este año han instalado placas solares en su fábrica de Granollers, que ahora emplea 100% energía verde.

¿Cómo están viviendo la crisis ocasionada por la pandemia en Coty?

Veníamos de un año buenísimo para la industria, 2019 fue récord dentro de los productos selectivos en todas las categorías. Como sector, tuvimos crecimientos cercanos al 15%. Además, en España hay un tejido productivo muy extenso en este ámbito, con lo que también se exporta muchísimo. Según datos de Stanpa, somos el tercer país que más exporta, creo que España exporta más cosméticos y perfumes que vino y aceite, pero no se conoce. Además, en Coty, tenemos uno de los mayores y mejores centros de producción a nivel mundial en Granollers, producimos fragancias para toda Europa. Íbamos fenomenal, pero llegó la pandemia y es uno de los sectores que está sufriendo, como todos los que no son de primerísima necesidad, sí de primera, pero no de primerísima.

Pero parece que ahora se le da más importancia al bienestar y al cuidado personal.

Sí, pero cuando decimos que el tema piel va bien, queremos decir que va menos mal. No hay crecimiento, hay decrecimientos de doble dígito en todas las categorías, luego que sea mayor o menor ya depende de cada producto. Ya no es solo que no se utilicen porque se sale menos, sino que, por ejemplo, un perfume es un sueño, busca generar una emoción. Te compras un perfume porque te gusta oler así, porque quieres sentirte mujer Chloé, con el encanto francés de ser chic, y el perfume te ayuda a ello. Ahora no están los ánimos colectivos para soñar. No es que no sea un momento para soñar porque eso lo será siempre, pero es más difícil soñar. Luego llegan las fechas especiales y la gente seguirá queriendo darse un capricho, una pequeña indulgencia, y seguirá queriendo soñar.

También ha crecido la preocupación por la sostenibilidad. ¿Se ha reflejado en el consumo?

El tema de la sostenibilidad venía de antes del Covid-19, ya no es una preocupación en sí, sino que es la nueva normalidad. Además me gusta mucho cómo lo hemos hecho en Coty, hemos lanzado un programa que se llama Beauty that lasts (la belleza que perdura, en inglés). La duración de un perfume o del maquillaje es importante. Pensar que la belleza perdure es clave. Queremos seguir creando momentos de belleza en el largo plazo y para ello todo lo que haga tiene que hacerse de una manera súper sostenible. Aquí lo importante es tratar de encontrar una economía circular. Nos estamos metiendo ahí de lleno. Por ejemplo, en la fábrica de Granollers, el 100% de la energía que se utiliza es verde, el techo está lleno de placas solares. Para que podamos seguir creando momentos de belleza no podemos seguir cargándonos el planeta.

Al contrario que la tendencia, desde Coty no hace lanzamientos de cosmética verde. ¿Por qué esta decisión?

Yo creo que ser verde o sostenible no tiene que ser la razón para crear un nuevo producto para que te compren. La sostenibilidad tiene que ser la base del propio producto, es un compromiso. Está muy bien en un momento dado sacar una marca o un producto, pero estoy firmemente convencido de que lo que hagas tienes que hacerlo en lo que ya tienes. Si lanzas novedades te va a ir muy bien porque es la moda, pero no puedes hacer solo eso. Desde 2017 hemos reducido el plástico no reutilizable en el 20%. Transformar las marcas de gran consumo tiene un impacto real mucho mayor porque llegan a más gente.

Está Philosophy.

Sí, pero es una marca que no ha cambiado desde que nació en el 96. Se basa mucho en los productos naturales y le ha venido muy bien la moda, pero es así desde sus inicios. De todas formas, no la hemos lanzado en España, se vende fundamentalmente en el mercado estadounidense. Lanzar una marca es muy caro, creas un perfume y sabes que vas a estar siete años perdiendo dinero. Es una inversión a muy largo plazo, no he visto a nadie que sea capaz de sacarle rendimiento económico en menos tiempo. Prefiero potenciar las marcas que ya tenemos aquí, por ejemplo, Gucci.

Gucci, Bottega Veneta... Coty está ligado a varias firmas de moda.

Sí, las marcas de lujo de perfumes normalmente las tenemos que asociar a una casa de moda. Somos una puerta de entrada al mundo del lujo a precios interesantísimos. Si quieres entrar en el universo Gucci, tienes camisetas a 300 euros o Gucci Bloom a menos de 90 euros. También nos salimos del mundo de la moda y cogimos Tiffany, que es exactamente el mismo ejemplo, pero en joyería. Si no puedes acceder al solitario de Tiffany, te compras el perfume, cuyo frasco es una réplica del diamante más grande del mundo y luce espectacular.

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