Daimler podría ser la empresa de la vieja escuela perfecta para Tesla

Musk puede usar su éxito en Bolsa para imitar a AOL, que compró Time Warner en la burbuja de las puntocom

Elon Musk, CEO de Tesla, este martes en Berlín, donde recogió el premio Axel Springer.
Elon Musk, CEO de Tesla, este martes en Berlín, donde recogió el premio Axel Springer. REUTERS

El fabricante de coches eléctricos Tesla vale la friolera de 540.000 millones de dólares a pesar de una insignificante cuota de mercado mundial del 0,8%. Es una oportunidad para el jefe Elon Musk de usar las acciones de la compañía para fusionarse con un negocio de la vieja escuela, tal como hizo AOL con el titán de los medios Time Warner hace 20 años en medio de la burbuja de las puntocom. El fabricante de Mercedes-Benz, Daimler, es el que mejor encaja.

Las proyecciones de ganancias de los analistas para Tesla en 2021 han caído casi un quinto desde su pico en agosto de 2018, según JP Morgan. Sin embargo, las acciones de la compañía se han multiplicado casi por siete solo este año, últimamente impulsadas por su próxima incorporación al índice S&P 500.
La empresa de Musk vale más que los cuatro fabricantes de automóviles más valiosos del mundo juntos, encabezados por Toyota Motor, mientras que produce solo unos 500.000 vehículos al año frente a más de 10 millones en 2019 por Toyota y Volkswagen.

El martes, en una conferencia, el propio Musk parecía abierto a la idea de un acuerdo con otro fabricante de automóviles. La actual base de clientes de Tesla podría ser la más adecuada para una marca de lujo. Y uno con una estrategia de bajo voltaje en vehículos eléctricos podría permitir a Musk agregar más valor.

Sus rivales de EE UU Ford Motor y General Motors difícilmente encajan en el primer criterio. Mientras, en Europa, Volkswagen se lo juega todo a los eléctricos. BMW puede ser la contraparte más obvia de Tesla en cuanto a combustibles fósiles, pero su propiedad familiar probablemente descarte una adquisición.

La historia muestra la dificultad de comprar cualquier gran empresa japonesa, mientras que un productor de superdeportivos como Lamborghini, de la que VW podría desprenderse pronto, sería demasiado nicho. Queda un nombre: Daimler, el fabricante de coches de lujo más vendidos del mundo, cuyas acciones se han quedado rezagadas respecto al índice de referencia Stoxx Europe 600 Auto en los últimos cinco años.

Incorporar un negocio principalmente de motores de combustión diluiría las credenciales de Tesla como fabricante de vehículos eléctricos. Y Musk tendría que lidiar con las limitaciones de la estructura alemana de gobernanza. Pero agregar Daimler podría aumentar la producción mundial de coches de Tesla alrededor de cuatro veces. Y los profundos cimientos del grupo germano en Europa y China, los dos mayores mercados de vehículos de batería, reforzarían la ofensiva eléctrica de Musk. Daimler incluso tuvo una pequeña participación en Tesla durante un tiempo.

Hay un giro inesperado, además. Según las normas de la Bolsa de ­­­Estados Unidos, Tesla solo necesitaría la aprobación de los accionistas si aumentara sus acciones en circulación en un 20%. Con el valor actual de las acciones, Musk podría teóricamente capturar un objetivo valorado en 100.000 millones de dólares o más. Daimler vale 61.000 millones de euros. Con una lujosa prima del 40%, podría comprar el imperio Benz sin siquiera pedir permiso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías