Resultados hasta septiembre

Las empresas del Ibex elevan su deuda en 5.000 millones pero frenan el ritmo de aumento

Logran rebajar el coste de financiación a mínimos

Las empresas del Ibex elevan su deuda en 5.000 millones pero frenan el ritmo de aumento pulsa en la foto

La nueva normalidad tras el duro confinamiento de la primavera, que en la esfera económica se tradujo en una reapertura de las economías, no ha sido suficiente ni para decir adiós a las pérdidas ni para rebajar el endeudamiento. En un contexto de caída de ingresos y de mantenimiento de los costes, el pasivo prosigue su ritmo ascendente. En los primeros nueve meses de 2020 la deuda de las cotizadas no financieras del Ibex 35 ha aumentado en 4.914,2 millones, alza que en los últimos 12 meses se modera a los 4.593 millones. A cierre de septiembre el endeudamiento de las grandes cotizadas se situaba en los 162.594,2 millones frente a los 158.001,6 millones registrados un año antes.

Aunque el ritmo al que sube la deuda se ha ralentizado en los últimos meses, el apalancamiento de las empresas continúa siendo muy elevado, un aumento que en el corto plazo obedece en gran medida a los préstamos pedidos a la banca para lograr liquidez. Como ya demostró la crisis financiera de 2010, en este ejercicio la debilidad que ha traído consigo la crisis sanitaria ha vuelto a poner de relieve la importancia de la disciplina financiera. Reducir la deuda en épocas de bonanza económica es esencial para resistir las embestidas en los momentos de debilidad.

Siguiendo la tendencia del primer semestre, la buena noticia vino de la mano de los costes financieros. Con los tipos de interés en mínimos históricos, las empresas han aprovechado para lograr financiación a precios atractivos, una tarea que parecía impensable cuando en marzo cuandos las tensiones dispararon el coste de la deuda pública a niveles de enero de 2019. La mejora de las condiciones financieras se ha traducido en una rebaja del coste medio de la deuda. Un ejemplo que ilustra esta corriente es Enagás que, según la información remitida a la CNMV, a cierre de septiembre el coste de su deuda se situaba en el 1,9%, por debajo del 2,1% registrado a cierre de 2019.

Algo similar ocurre con otras grandes cotizadas como Naturgy, que reduce el coste medio de la deuda bruta al 2,7% frente al 3,2% registrado en el mismo periodo de 2019. Por su parte Red Eléctrica lo recorta al 1,82%; Telefónica, al 3%, mientras Endesa e Iberdrola lo bajan al 1,7% y al 3,15%, respectivamente. Es decir, niveles en mínimos o próximos a sus mínimos históricos.

Suben el pasivo

El aumento de la deuda ha sido la regla imperante tanto en términos interanuales como en los últimos nueve meses, pero el alza no ha sido homogéneo. Algunas, incluso han logrado rebajar su endeudamiento. Respecto a cierre de septiembre 2019, hasta 11 cotizadas han subido su pasivo, frente a 13 que lo han recortado.

Entre las compañías que más han elevado su deuda en los últimos 12 meses destaca IAG. La aerolínea, una de las más golpeadas por las restricciones a la movilidad y la paralización del tráfico aéreo, ha elevado su apalancamiento en 4.917 millones, hasta los 11.096 millones. El grueso de este incremento se ha producido en los últimos nueves meses, periodo durante el cual el pasivo ha repuntado en 3.525 millones.

Le siguen a cierta distancia ACS, que la aumenta en 2.212 millones en términos interanuales, hasta los 3.448 millones, muy lejos de los 54 millones que registraba a cierre de 2019. Más abrupto es el incremento en nueve meses, periodo durante el cual se dispara en 3.394 millones. El tercer puesto es para Red Eléctrica que sube su endeudamiento un 30,47% en los últimos 12 meses, un 7,46% solo en nueve meses, hasta los 6.488,9 millones registrados a cierre del tercer trimestre.

En el lado de las cotizadas que más rebajan el pasivo destaca ArcelorMittal. La caída del precio de las materias primas por la menor demanda que trajo consigo el Gran Confinamiento no ha impedido a la siderúrgica recorte su apalancamiento en 3.134 millones en los últimos 12 meses. El flujo de tesorería explica el comportamiento.

No muy lejos se sitúa Telefónica. Aunque la operadora continúa sigue siendo una de las más endeudadas con un pasivo de 36.676 millones (42.992 millones si se incluyen los arrendamientos), ha logrado recortarlo en 1.617 millones en 12 meses y en 1.068 millones solo en nueve meses. La caída del beneficio tras del saneamiento de 785 millones en Argentina no le ha impedido continuar con la disciplina financiera y más después de la rebaja de rating por Fitch.

Solo por encima de Telefónica, en lo que a endeudamiento se refiere, se sitúa Iberdrola. A cierre de septiembre contaba con un pasivo de 37.883 millones, un 3,7% más que un año antes. Esta alza obedece a la implementación de la NIIF 16 y al esfuerzo inversor. La tendencia alcista del pasivo registrada en los últimos ejercicios es de esperar que se prolongue. Así lo señaló en la pasada presentación de resultados su presidente, Ignacio Galán, cuando anunció un plan de inversión de 75.000 millones que elevará la deuda a 56.100 millones los próximos cinco años.

Por debajo de Iberdrola y Telefónica, Naturgy es la tercera empresa del Ibex más endeudada con un pasivo de 14.727 millones a cierre de septiembre, 406 millones menos que un año antes.

La crisis ha traído otra consecuencia para la deuda de las grandes cotizadas. A la espera de que Inditex presente sus cuentas, a cierre de septiembre ninguna empresa contaba con posición neta de caja. Hasta junio Siemens Gamesa logró resistir, pero concluyó septiembre con una deuda de 49 millones, frente a la caja de 863 millones registrada un año antes.

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