Montero prevé apoyos suficientes para las cuentas que reinstauran el impuesto de Patrimonio

La ministra detalla el contenido de unas cuentas que elevan el gasto en un 53% e introducen una reforma fiscal para recaudar más de 9.000 millones en dos años

Presupuestos Generales 2021
La ministra Portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero.

El Consejo de Ministros ha dado luz verde finalmente este martes al plan presupuestario para 2021 diseñado por el Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, que tiene por delante ahora el reto de lograr los apoyos parlamentarios necesarios como para salir adelante en el arranque del próximo año como base para impulsar la recuperación económica tras las crisis abierta por el Covid-19 y para canalizar las ayudas europeas.

La propuesta supone un alza del gasto sin precedentes y una reforma tributaria que incorpora nuevas figuras impositivas y alzas en prácticamente todas las existentes, según ha detallado en la rueda de prensa posterior al encuentro del Gabinete la ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero.

"Son unos Presupuestos esperados, necesarios, imprescindibles para la reconstrucción que tenemos por delante, para la transformación del sistema productivo”, y para aprovechar las ayudas europeas a fin de hacer frente a la pandemia protegiendo a trabajadores y empresas, ha dicho Montero. “Queremos que nuestra economía esté mejor preparada para el futuro, que sea capaz de generar empleo de calidad”, ha agregado.

“Los Presupuestos nacen en el momento en el que el mundo está sufriendo la mayor pandemia que hemos sufrido en un siglo. Durante la primera oleada, que provocó confinamientos y un shock sin precedentes en la economía mundial, afrontamos ahora una segunda ola”, en la que el objetivo prioritario es evitar un nuevo confinamiento masivo, ha aseverado Montero, asegurando que garantizar la salud será una de las prioridades de las nuevas cuentas. Así, mejorar las dotaciones dirigidas a sanidad y educación serán cuestiones clave. En paralelo, “España está llamada a vivir una transformación energética sin precedentes” y a apostar por un modelo económico digital y tecnológico, lo que también se desarrolla en el plan, ha añadido la ministra.

“El Presupuesto es extraordinario, el contexto inédito, y las magnitudes de las cifras”, que no se han visto antes”, ha dicho. “Es la gran oportunidad de nuestro país para dar un salto de gigante en la modernización imprescindible para el progreso y el bienestar”, ha dicho, instando al resto de partidos a sumar sus propuestas en el diseño de las cuentas para apoyarlas en la tramitación parlamentaria que comenzará este miércoles con la presentación del libro amarillo ante el Congreso de los Diputados.

El gasto público

Es un Presupuesto expansivo que contribuye al crecimiento económico”, ha defendido Montero, detallando que el gasto no financiero es de 194.456 millones de euros, algo por debajo del techo de gasto de referencia de límite máximo (196.000 millones) por ajustes a la baja en la política de ingresos, que tiene correlación en la de gasto, ha aseverado.

En ellos capítulos de gasto, las transferencias ascienden a 136.502 millones, un 39,1% más, y se elevan hasta 140.685 millones al incluir la primera anualidad de fondos europeos (27.000 millones que el Gobierno espera recibir en 2021 y que anticipará del total de 72.000 millones en subvenciones a los que aspira en tres años). Se incluyen en este capítulo las transferencias extraordinarias a comunidades autónomas y Seguridad Social.

El gasto de personal crece un 4,2% al actualizarse los sueldos públicos un 0,9%, con el IPC, y por las ofertas públicas de empleo previstas para los próximos meses. Hoy mismo, el Gobierno ha aprobado 28.055 nuevas plazas de la Administración estatal, la mayor ofertas de promoción interna de la administración general, con 9.000 de esas plazas.

Hay también mayores becas, dotación par dependencia y un enorme salto en inversiones públicas, con 19.668 millones de las ayudas europeas, para políticas de vivienda, movilidad sostenible, protección del sector turístico o tecnología sanitaria. El capítulo que menos crece es el de los intereses de la deuda, ha subrayado Montero, por la buena gestión de la deuda.

El gasto social se eleva a 239.765 millones, un 10% más que el año anterior y la mayor cifra de la historia al incorporar 9.000 millones de fondos europeos. Sin ellos, el crecimiento sería del 6%.

Las cuentas también incorporan una subida de pensiones del 0,9%, y del doble para las no contributivas, beneficiando casi a 10 millones de personas. Además, para servicios sociales se elevan un 70% las dotaciones -un 30% sin las ayudas comunitarias- con alzas del 34,4% para la dependencia.

La lucha contra la pobreza y exclusión son otra de las claves, con aumentos del 59% en la dotación de los planes de lucha contra la pobreza infantil. A su vez, se dota el pago del Ingreso Mínimo Vital en 3.000 millones de euros. En paralelo, el indicador de rentas IPREM protagoniza la mayor subida desde su creación, un alza del 5%.

De otra parte, se equiparan los permisos de paternidad y maternidad, hasta las 16 semanas. Descontando los fondos comunitarios que alimentan a Igualdad, es el departamento que más crecimiento logra en recursos por detrás del de Trabajo.

Los Presupuestos contemplan la mayor partida de becas de la historia, 2.090 millones de euros, 514 millones más que el año anterior. La política educativa recibe un 70% más de recursos, gracias a los fondos europeos, a fin de mejorar las competencias digitales de profesores y alumnos, o reforzar la Formación Profesional. También se impulsará la educación pública de 0 a 3 años.

En el campo sanitario, se refuerza la capacidad de respuesta en el nivel preventivo, asistencial, hospitalario y en atención primaria. Es la que más sube en 2021, un 75,4%, hasta los 7.330 millones, 3.140 millones más que el año anterior, gracias al esfuerzo nacional y los fondos europeos.

Las políticas de desempleo tendrán 4.100 millones más y el fomento del empleo recibirá un 30% de recursos más. Para políticas de vivienda se incrementa la dotación un 25%, más 2.250 millones para alquiler asequible, construcción de vivienda y rehabilitación del parque público. La memoria histórica tendrá 11 millones más.

Para partidas para la transformación económica, sumando 17.200 millones de mecanismo europeo, estas políticas tienen un peso sobre el total del 12%, una cota inédita. Se hace una fuerte apuesta en I+D+i y digitalización, con 12.344 millones asignados.

Ciencia recibirá 3.332 millones, casi un 60% más respecto al año anterior. Las políticas de industria y energía logran otros 5.690 millones. Además, para apoyar el refuerzo del tamaño de las empresas y reforzar el turismo se destinarán 1.300 millones. Suben también las inversiones en infraestructuras, con 11.527 millones, duplicando la que había el año anterior.

En cuanto a la distribución de fondos europeos, el 21% se destinarán a industria y energía, para permitir la transformación del modelo productivo, un 17,8% a investigación y digitalización; a infraestructuras irá un 17,6%; seguidos de sanidad, educación, acceso a vivienda, turismo y pymes.

La reforma tributaria

En paralelo, el Ejecutivo aspira a ingresar 9.170 millones más entres 2021 y 2022 con una reforma fiscal que incorpora nuevos impuestos ya en marcha, como las Tasas Tobin y Google, y reformas de casi todo el resto de figuras en las cuentas hoy presentadas.

El aluvión de ayudas europeas no implica que el Gobierno renuncie al objetivo de estabilidad presupuestaria, ha defendido Montero, que estima que el déficit subirá este año al 11,3% y se rebajará al 7,7% en 2021. “Pretendemos una reducción de 3,6 puntos”, ha detallado, adelantando que será la administración central la que más empuje en este campo en 2021.

“La recaudación tributaria se está comportando mejor que la propia economía. Los ingresos se han reducido por la menor actividad , pero lo han hecho en porcentaje menor a la caída del PIB. Caen un 7,7%, 3,3 puntos menos que la economía”, ha detallado Montero.

Así, de un lado, Hacienda cuenta con la recuperación económica más las reformas fiscales aprobadas para elevar los ingresos en 2021. “Nuestra intención es abordar una reforma fiscal en profundidad para que podamos ir acercándonos a la media europea y lo haremos cuando la crisis sanitaria se haya superado de forma total y se ha recuperado la incertidumbre y la estabilidad económica”, ha aseverado Montero.

El Gobierno creará un comité de expertos para revisar todas las figuras fiscales, con especial hincapié en las menos eficientes o las menos progresivas, si bien la ministra ha adelantado que las cuentas ya incorporan algunos cambios tributarios para 2021, siguiendo recomendaciones de los organismos nacionales e internacionales, ha remachado Montero.

Las medidas están relación del IRPF, con subida de dos puntos para rentas de más de 300.000 euros, limitándose al 0,07% de los contribuyentes, un grupo muy limitado. En las rentas de capital se suben en tres puntos el gravamen desde los 300.000 euros, afectando a 17.000 contribuyentes de 21 millones.

Los planes de pensiones, en línea con la recomendación de la Airef, se rebaja el importe de aportación máxima de 8.000 a 2.000 euros. El 58% de los contribuyentes hace aportaciones por debajo de 1.000 euros, ha recordado Montero, anunciando que se elevan de 8.000 a 10.000 euros las aportaciones libres de impuestos para los planes de empresas. A su vez, se prorrogan hasta 2021 los límites del régimen de módulos para autónomos.

En el impuesto de Sociedades, de otra parte, para evitar una baja tributación el Gobierno aspira a fijar un tipo mínimo pero, de momento, solo limita al 95% la exención del 100% por plusvalías o dividendos de filiales. Para empresas de menos de 40 millones de negocio, esta norma no aplicará durante tres años, a fin de no afectar a las pymes. Sí que incidirá sobre 1.739 empresas de las más de 1,5 millones existentes, el 0,12% del total.

En paralelo, el Gobierno hace de nuevo indefinido el gravamen de Patrimonio, que llevaba prorrogándose año tras año pese a su hipotética anulación, y eleva del 2,5% al 3,5% el gravamen sobre fortunas de más de 10 millones de euros.

En IVA, se eleva del 10% al 21% el gravamen sobre bebidas azucaradas y edulcoradas, lo que solo afecta a la venta del producto en supermercados y comercios, pero no afectará a su venta en bares y restaurantes.

En el campo de la fiscalidad verde, en la que España se sitúa muy por debajo de la UE, el Ejecutivo ha decidido modificar el impuesto sobre hidrocarburos para acercar la tributación de diésel y gasolina, reduciendo la bonificación fiscal del primero, para dejar el tipo estatal general de este combustible en 34,5 céntimos, frente a 30,7 actuales o los 40,07 céntimos de la gasolina. El alza supone 38 euros por cada 1.000 euros de carburante. Para un depósito de 50 litros, son 3 euros con el IVA incluido. 3,45 euros más al mes par el consumidor medio, los que hacen 15.000 kilómetros al año. La medida no afectará a transportistas profesionales.

En cuanto al impuesto sobre primas de seguros, que no ha sufrido variación desde 1998, actualizándolo del 6% al 8% de gravamen, aún lejos del 19% de Alemania, el 12% de Reino Unido o el 12,5% al 21,5% de Italia.

El impacto global de las medidas tributarias mejorará el sistema fiscal en 1.862 millones de euros que se acompañarán de otras medidas no incorporadas en el presupuesto, como las tasas Google o Tobin, o la ley antifraude, o el impuesto sobre envases de plástico. En conjunto, aportarán otros 4.322 millones la recaudación.

El Gobierno ha descartado finalmente elevar el IVA de la sanidad y la educación privada, como se había llegado a estudiar durante la negociación abierta entre los socios del Ejecutivo. También se aparca, de momento, la rebaja de Sociedades a pymes.

Apoyos parlamentarios

“Son los Presupuestos que necesita nuestro país”, ha asegurado Montero, aseverando que con ellos España logrará superar la crítica situación que vive el país durante la pandemia e instando a las fuerzas políticas a sumarse a su diseño y su aprobación.

La ministra ha anticipado que cuando el Gobierno ha decicido impulsar le plan presupuestario es porque el sondeo de posibles apoyos parlamentarios les hace pensar que el proyecto podrá ver la luz, si bien se ha mostrado prudente y a la expecativa de conocer el sentir del resto de grupos antes de que la próxima semana se voten las enmiendas a la totalidad.

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