Industria

CAF frena el cierre de su fábrica navarra ante posibles contratos de Renfe

El fabricante de trenes se da un mínimo de tres meses antes de impulsar el ERE y desmantelamiento de la planta de Castejón

Concentración de trabajadores de Trenasa, el pasado 21 de octubre, ante la sede de CAF en Beasain.
Concentración de trabajadores de Trenasa, el pasado 21 de octubre, ante la sede de CAF en Beasain.

La expectativa de poder atender nuevos pedidos de trenes que partan de Renfe ha hecho que CAF paralice por el momento su plan de cierre para la planta de la filial Trenasa en la localidad navarra de Castejón. La dirección ha trasladado la decisión a los sindicatos, según ha informado CC OO y ratifica la empresa, tras semanas de movilizaciones y presión por parte de los 110 trabajadores de la fábrica. El parón, en principio, es por un mínimo de tres meses.

“La empresa ha comunicado la decisión a representantes del sindicato ante la posibilidad de cerrar algunos contratos en el mercado ferroviario español en los próximos meses”, afirma CC OO a través de un comunicado. La plantilla, eso sí, seguirá sujeta a un ERTE, que fue negociado el pasado mes de junio y queda suspendido el proceso de extinción del empleo.

El sindicato ha insistido en que la instalación es estratégica para la industria navarra y en que debe abrirse una reflexión “sobre el retorno social de las subvenciones públicas y sobre los resorte legales que dispone Navarra para evitar prácticas empresariales poco éticas”.

El desmantelamiento de la planta de Castejón iba a producirse a pesar de que CAF se adjudicó el primero de los contratos de suministro de trenes que Renfe va a adjudicar entre este 2020 y 2021 para la renovación de flota. En concreto, la empresa vasca ganó el pedido de 31 trenes de ancho métrico y seis trenes alpinos, además de su mantenimiento parcial durante 15 años, por 258 millones de euros (el presupuesto de licitación era de 287 millones).

Una circunstancia que hizo que la ministra de Industria, Reyes Maroto, afirmara el pasado 6 de octubre en el Senado, que CAF podía aportar carga de trabajo a la fábrica en jaque y, con ello, lograr su continuidad.

Ese mismo día en el Senado, la representante del PNV María Mercedes Garmendia afeó al Gobierno que CAF hubiera sido "eliminada" del macroconcurso de trenes de alta capacidad para las Cercanías, presupuestado en 2.700 millones de euros. Garmendia señaló que los ministerios de Industria y Transportes debían haber velado por dar mayor protección al mayor fabricante español de trenes. Maroto se remitió entonces a la adjudicación de junio.

Fuentes del sector aseguran que no hay noticia oficial sobre la eliminación de CAF de un concurso que debería ser adjudicado antes de final de año. La empresa afectada tampoco ha recibido notificación y considera que sigue en la pugna. Además del encargo de trenes de alta capacidad de Cercanías, Renfe también lanzó contratos para trenes regionales y locomotoras que mantienen a CAF y sus competidores a la espera de posibles cargas de trabajo.

El primer pedido de un total de compras de Renfe por 5.000 millones

El primer pedido del plan de renovación de flota de Renfe, valorado en su totalidad en algo más de 5.000 millones de euros, fue a manos de CAF el pasado mes de junio. El encargo incluyes 31 unidades de ancho métrico, de las que 26 tienen propulsión eléctrica y cinco son híbridas. El operador público busca sustituir trenes con una antigüedad media de 28 años. La adjudicación incluye la opción de hasta seis trenes eléctricos más, y otro tren híbrido, para la flota de ancho métrico

Estos nuevos trenes de la factoría de CAF tendrán como destino Galicia, Cantabria, Asturias, Castilla y León, y Murcia. Entre sus prestaciones figuran una velocidad de 100 kilómetros por hora, la posibilidad de ensamblar dos o tres coches, o un sistema de impulso por baterías una vez que se aproximan a las estaciones.

El fabricante vasco también dotará a Renfe de media docena de trenes alpinos para modernizar la línea de Cercedilla-Cotos, en la Comunidad de Madrid. Algunos de los trenes en circulación en la sierra del Guadarrama alcanzan los 40 años de antigüedad.

El contrato incluye el mantenimiento de primer nivel durante 15 años para 12 trenes de ancho métrico y los seis alpinos. Este último servicio será prestado por una sociedad mixta entre CAF y Renfe Fabricación y Mantenimiento.

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