Industria

CAF entra en pérdidas con un recorte de ventas del 12 %

"Números rojos" de 35 millones en el semestre

Unidades de CAF para el metro de Helsinki (Finlandia).
Unidades de CAF para el metro de Helsinki (Finlandia).

La crisis causada por la pandemia ha provocado la entrada en pérdidas de CAF. Comunica también ahora los resultados del primer trimestre, cuando los efectos de la pandemia solo comenzaron a notarse en la última quincena de marzo. Registró unos números rojos de 32 millones netos de enero a marzo, frente a unos beneficios de 14 millones en el mismo periodo del año anterior.

Al cierre del semestre las pérdidas se elevaron a 35 millones. En la primera parte del 2019 ganó 25 millones.

El grupo de Beasain (Gipuzkoa) tuvo que paralizar sus fábricas en España del 16 de marzo al 8 de abril. El cese temporal de actividad también afectó a sus instalaciones en otros países. El parón medio en el grupo fue de tres a cuatro semanas. Ahora trabaja a plena capacidad. Ha recuperado los días de inactividad con jornadas los sábados, festivos y alargando el calendario laboral de algunas jornadas.

También redujo el volumen de servicios a los operadores ferroviarios, una de sus divisiones que aporta más margen, ya que el tráfico de pasajeros se desplomó por el confinamiento. En la actualidad tiene en operación el 84 % de sus contratos de mantenimiento (el porcentaje cayó al 21 % a finales de marzo).

Por último, su filial polaca Solaris también recortó la entrega de autobuses ante la paralización de los mercados por el virus.

Además de este escenario, CAF argumenta que los resultados también sufrieron por "el impacto negativo de las diferencias de cambio" de las diferentes divisas en las que opera. Casi el 100 % de sus ventas, hasta que Renfe ha abierto la renovación de la flota de trenes regionales, procede de los mercados internacionales.

Todo ello redujo sus ventas un 12 % en el semestre, al contabilizar 1.117 millones. Mantuvo en positivo su Ebitda (beneficio bruto de explotación), con 73 millones, aunque con un retroceso del 37 %.

En el primer semestre logró nuevos pedidos por un importe de 599 millones y situó la cartera de pedidos al pasado 30 de junio en 8.928 millones. El ritmo de adjudicaciones en el sector ferroviario se ha ralentizado a nivel mundial. CAF confía en las ayudas de la UE a la movilidad eléctrica, donde tiene una buena posición a través de Solaris.

La deuda financiera neta se situó en 451 millones al cierre del primer semestre, equivalente a 2,3 veces el Ebitda.

Desde la corporación que preside Andrés Arizkorreta confían en recuperar su ritmo de crecimiento en beneficios y ventas en la segunda parte del año, a pesar de que se mantiene la incertidumbre por el coronavirus. Esperan una reactivación del tráfico ferroviario y de la movilidad urbana. Para consolidar "unos niveles de Ebitda normalizados".

De enero a marzo, CAF logró pedidos de trenes en Helsinki (Finlandia) y Noruega. Y Solaris consiguió el suministro de autobuses impulsados por hidrógeno para Alemania y Países Bajos. También le encargaron unidades alimentadas por baterías para España.

Normas
Entra en El País para participar