La oferta gastronómica incluye tres menús –Trazos, de 6 pases a 35 euros; Pinceladas, de 9 pases a 50 euros; y Lienzo, de 13 pases a 65 euros– y una breve carta. La obsesión de Martínez es homenajear al producto local y enviar, a través de cada plato, un mensaje con conciencia medioambiental, utilizando ingredientes cercanos: aquellos que proceden de otros continentes advierte que son cultivados en la región.En este sentido, recuperan la pebrella, una planta aromática que nace en la Comunidad Valenciana, y que acompaña al magnífico ravioli de conejo al ajillo (25 euros). También hace uso en varias recetas de la miel, ya que se nutre de colmenas urbanas, y que emplea para elaborar su propia cerveza, que lleva el nombre del restaurante. O en el queso fresco de cacau del collaret, un cacahuete valenciano, con miel.Sus platos son limpios en elaboraciones. Sorprende con unas sencillas judías baby y ajos tiernos cocinados en arcilla cocida, que se rompe a la vista de los comensales (18 euros), con un mejillón bouchot a la marinera y aromatizado con espuma lima, una composición de higo con terrina de anguila, con una ostra con raíz de perejil y escabeche de caza (12 euros), o el calamar con dashi (23 euros). El cordero, con algarroba y trigo (28 euros), resulta un poco seco.De postre, miel, limón y huacatay. Eficaz la atención en sala e interesante la oferta de vinos. Lienzo: plaza de Tetuán, 18. Valencia. Tel. 963 521 081. www.restaurantelienzo.com.